Sábado, 24 de Septiembre de 2016
22:18 CEST.
Sociedad

Resaca de carnaval

Eduardo cuenta que como todos los sitios gays que están cerca del Malecón en tiempo de carnavales cierran, él decidió dejar de ser un tipo prejuicioso y meterse en la marea de gente que bajaba lo mismo por el Parque Maceo, la calle 23 que por Línea. "Pero había mucha gente fea y agresiva", dice. "Los gays teníamos un espacio bien localizadito, ¿eh? Y mi pareja se aterrorizó, y quiso salir de entre la gente lo más rápido posible."

"'A mí me dicen Cuba, Cuba me llamo yo', más o menos eso era lo que cantaban en la carroza de los Guaracheros de Regla y yo miraba a mi alrededor y me repetía: esto no puede ser Cuba, Cuba tiene que ser algo mejor que esto. Una suerte de amor odio, unas ganas de echarle la culpa a alguien y de no encontrar un culpable absoluto. Mira, a lo mejor yo soy demasiado sensible, pero todo lo que vi me deprimió muchísimo", cuenta alguien que, por ser un intelectual conocido, prefirió no dar su nombre. "Para no pecar de melindroso", dice.

"Yo fui una sola vez", dice Rando, el rasta. "Y lo más espontáneo que vi fue un baile colectivo de reguetón, en una de las entrecalles. Los bailadores se retaban, como en la década del 90. La música salía de las bocinas de los bicitaxis y la gente en círculo escogía a los ganadores. Pero, claro, la policía no entendió nada y espantó al grupo."

Un coro musical imaginado

Un rumor corrió por toda La Habana: que la gente de la comparsa de la Federación de Estudiantes Universitarios había coreado un estribillo que incitaba a la violencia física. "Pínchalo, que yo te subo la jaba", se dijo que habían cantado. Sin embargo, ninguna de las personas que contaba la anécdota lo había escuchado de primera mano. Y ya al segundo día, las versiones del coro iban en aumento,  acompañadas de recuentos de puñaladas, cortes de cara, golpes y un policía muerto.

Orestes Vasallo Morales, director de la comparsa de la FEU desde el año 1991, desmiente esa noticia: "Ante los rumores que surgieron de que nuestra comparsa había arrollado con un coro inapropiado, el Consejo de Dirección de la comparsa de la FEU redactó un comunicado. Pero tanto el Gobierno de la provincia, como directivos de la Empresa de Carnavales, nos sugirieron que no circuláramos el documento para no darle crédito a esos rumores".

La directora de coreografía de la comparsa lo apoya: "Nuestra posición es que cualquier medio de prensa, sea cubano o extranjero, que publique que la comparsa de la FEU arrolló con ese coro será desmentido enérgicamente y, si es preciso dar un escándalo ante cualquier institución, estaríamos dispuestos a ello. Porque todos los rumores son totalmente mentira, los que dicen que desfilamos con ese coro y los que dicen que el domingo 10 de agosto hubo una confrontación física entre las comparsas de la FEU y Los Guaracheros de Regla".

"Incluso los que rumoran que el año pasado existió un altercado entre integrantes de nuestra comparsa con el público", recuerda. "Esto último es inadmisible cuando nuestra comparsa siempre se alza con el Premio de la Popularidad, es decir, el Premio del Público".

Jorgito 761, nombre de batalla de un activista social, considera que el origen del coro de la carroza de la FEU fue creado por el imaginario público. Reconoce que muchas veces el público juega a construir coros y cuando la comparsa sale una vez al mes recorriendo el barrio, aunque la primera trompeta es quien marca el paso, siempre se cuela alguna frase de moda, que puede o no ser violenta.

Sin embargo, conjetura, el hecho de que se le sugiriera a los que dirigen la comparsa de la FEU no circular un comunicado que desmiente los rumores deja en evidencia lo poco que le importa al Gobierno y a las instituciones culturales la posición de las comparsas ante la opinión pública.

Él cree que podría ser una estrategia de las autoridades para, en caso de suspensión de los carnavales, encontrar apoyo ciudadano. "Aunque todos sabemos que si el Gobierno quisiera terminar los carnavales, la opinión pública no sería un tropiezo", afirma.

Y recuerda los años en que no hubo carnaval ni explicación: 2002, 2004, 2005 y 2006.

Con premios, pero sin prensa

Lo más preocupante de estas fiestas es la falta de apoyo económico a las carrozas, que se sustentan, mayormente, con el interés de sus integrantes. O el ninguneo que sufren los implicados en el carnaval habanero. Rosa Morera, quien lleva implicada más de 20 años en estas fiestas y siguió las noticias en la televisión, resume: "Nosotros este año hemos tenido más sufrimientos que alegrías. A pesar de que recibimos los tres premios principales: Gran Premio, Premio a la Coreografía y Premio de la Popularidad.

"La prensa ni siquiera se ha hecho eco de estos galardones ni del carnaval de La Habana en sí mismo. Solo salió una crítica, en el noticiero televisivo, a la logística del evento. Con mucha razón, por cierto".

Y agrega: "Se suponía que al menos Canal Habana entrevistara a la dirección de la comparsa sobre los premios obtenidos y, de paso, nosotros habríamos aprovechado la coyuntura para, sin aludir específicamente al coro, desmentir los rumores. Hubiésemos hablado del sumo cuidado que tiene la comparsa, no solo en sus coreografías sino también en el repertorio de sus coros. ¿Por qué nadie habla de que todos los temas que utilizamos fueron dedicados al 95 aniversario de Benny Moré?"

"Sin embargo", añade, "en el NTV estelar yo vi como reseñaron los premios de los carnavales de Santiago de Cuba, con entrevista incluida a los directores. Pero nada de los carnavales de La Habana."

"A mí el Carnaval me ha dejado extremadamente decepcionada", resume Rosa, "a pesar de los premios que obtuvimos; a pesar de los muchachos, que es por lo que vale la pena realizar todo el trabajo. A mí hacía cinco años no me daban el Premio a la Coreografía. ¿Sabes por qué? De buena tinta me enteré que, como ya le daban el Gran Premio a la comparsa, el resto de los galardones había que distribuirlo entre el resto de las comparsas para que nadie se pusiera bravo, y de esa manera ganaba el carnaval." 

"Este año mis muchachos me querían sorprender. Y ya ves: me premian con una coreografía que considero que no estaba a la altura de las anteriores."

Si al policía lo mataron, si las comparsas se apuñalaron, si la gente coreó o no un estribillo agresivo, nunca habrá forma de corroborarlo por otras vías. Es la palabra de sus protagonistas contra un rumor que recorrió la ciudad y que, a ciencia cierta, nunca se sabrá su origen.

Pero de que las estrategias gubernamentales pueden ser insospechadas, es cierto. Hay miles de historias donde la discriminación racial se vuelve intangible. Es más fácil criticar desde una esquina, evadir responsabilidades porque un fenómeno social se te ha ido de las manos. 

Eso lo tiene más o menos claro Orestes Vasallo Morales: "Algunos directivos de la Empresa de Carnavales, y también del Partido y el Gobierno provincial, me dijeron que ellos estaban convencidos de que nosotros no teníamos incluido en nuestro repertorio el coro y que muchísimos menos desfilamos con él. Me dijeron que ellos conocían de mi trayectoria de más de 20 años con la comparsa de la FEU. Me dijeron, de buena tinta, que había un grupo de personas que lo que quiere es empañar esto… Lo que quieren es que uno explote y termine su carrera con poco lustre".

Todo es demasiado turbio. Un grupo de gente sin poder, disputándose poderes con las armas que tiene. Hablamos de los intereses de una población mayoritariamente negra que ha quedado relegada —por mucho que se diga lo contrario— en el proceso social cubano y que recurre a la violencia.

Y cuando todos creíamos que había sido suficiente con tres fines de semana de tensiones, orine y borrachera, para las fiestas de fin de verano hubo más carnaval. Quizás para que la gente empezara un septiembre con resaca o quizás porque realmente no hay otra oferta posible que la miseria y el mal gusto compartidos.

Comentarios [ 7 ]

Imagen de Anónimo

Por favor, escojan mejor a los articulistas, esto es un bodrio.

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La crisis de articulistas hace que publiquen esto,que es de espanto,al final vemos que no ha dicho nada solo comentarios sin confirmar

Imagen de Anónimo

 el sin coma

los que hablan de asi de esos carnavales no saben lo que es vivir la alegria de otros carnavales , que solo ven los malo y como cronista mucho que desear , yo llevo 10 años fuera de cuba y ningun pais que he visitado me llena mas el alma que la fiesta de mi pais , que son malo verdad aqui son bueno y no son felices , la gente parece cerdos comiendo y bebiendo y nadade felicidad , pero si lo hace otros si esta buenos , silo hace fidel , son malo , solo ser justo que cada cual busque lo que mejor le plazca y en alusion al racismo  tiene conocer muchas realidades para que veas donde vrdaderamente hay racismo , un ejemplo muy sencillo en españa los gitanos que son minoritario no van a la universidad por que no le dan plaza y que decir de la paliza que dan en la fontrera de ceuta y melilla a los negros que viene  de africa , que medicre eres informate , pero tu sigue defendieno tu idea que es buena , pero vacia

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El artículo es una muestra más de la degradación general. ¿Se acuerdan de los Carnavales decentes? Yo sí.

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"...si es preciso dar un escándalo ante cualquier institución, estaríamos dispuestos a ello..." dice la directora de coreografía. Bueno, pues el estribillo es lo de menos.

KT

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El carnaval es otro desastre. Al final, el gran desastre nacional cubano se conforma de la acumulacion de todos los pequeños, medianos y grandes desastres de Cuba.

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No vale la pena gastar tiempo ni esfuerzo mental para comentar este artículo. En su contenido no existe ninguna idea central ni nada concreto que justifique haberlo escrito, y menos el haber sido publcado. Pérdida total en todo sentido. Es lamentable que ese espacio no se haya utilizado más eficientemente en asuntos de real importancia en el contexto del desastre nacional cubano.