Medioambiente

Investigador cubano encuentra una especie de palma que se creía extinguida

No había sido vista desde hace 150 años.

El investigador cubano Raúl Verdecia encontró en un intrincado paraje de Holguín decenas de ejemplares de una especie de palma que se consideraba extinguida y fue vista por última vez hace siglo y medio, informa la prensa oficial de la Isla.

Verdecia presentó su hallazgo en el Segundo Festival de Palmas, que se realiza en el Jardín Botánico Nacional.

El investigador, miembro del Comité Científico de la Flora de Cuba, encontró los ejemplares de la Coccothrinax rigida, una especie endémica de la Isla, en el farallón de La Catalina, en Sagua de Tánamo.

En 1861 el botánico estadounidense Charles Wright (1811-1885) había recogido muestras de la planta en el mismo i lugar y las había enviado a varios herbarios del mundo.

Verdecia encontró la planta en una estructura rocosa en un lugar de muy difícil acceso, germinada a 10 metros de altura, a partir de semillas caídas de una población más amplia, localizada en la cima del farallón, 20 metros más alta.

Se trata de una planta de tallo fino y alargado, hojas de contorno orbicular y pocos segmentos libres, que asemeja los rayos de la rueda de una bicicleta, detalló Verdecia, reportó Juventud Rebelde.

Según publicó Cubadebate, el científico escaló 10 metros por una pared rocosa hasta hallar los primeros ejemplares de la palma, luego tomó muestras de su hoja y fibras del tallo, las cuales coinciden plenamente con las características de la reportada por primera vez en el país hace 153 años: el número de segmentos que componen la hoja (19), las características de la vaina fibrosa (fibra que cubre el tallo) y el indumento o cubierta de la hoja.

Verdecia también descubrió en 2006 en Guantánamo —junto al italiano Carlo Morici— la especie de palma Coccothrinax torrida, endémica de una colina del suroriente cubano. El acontecimiento fue reflejado por la revista Brittonia, del Jardín Botánico de Nueva York.

Comentarios [ 20 ]

Imagen de Anónimo

Ahora si que se desgracio la infeliz mata de palma. Ahora si que la exterminan.

Imagen de Anónimo

Estan descubriendo muchas cosas ultimamente en Cuba,,,,algun cance que descubran como QUITARSE ESA DICTADURA DE ENCIMA???

Imagen de Armienne la Puta

Ahora si que se extingue.

Imagen de Anónimo

Dan pena los comentarios  en esta página. Siempre ligados a la política que no los deja ver un poco más allá de su ignorancia

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Coño yo creo que la he visto en alguna parte, por el largo se pudiera usar pa' colgar unos cuantos comunistas. 

Imagen de Anónimo

Por favor, no se lo digan a los Castro que las acaban...

Imagen de Anónimo

yo le pase por al lado a esas palmas varias veces, no sabia que estaban "extinguidas".

Imagen de Anónimo

Es interesante ver cómo aún se descubren especies nuevas o se redescubren como es en este caso. 

Ahora el relajito: si fifo ya se enteró ahora mismo estará mandando a cortar un par de espécimes para hacer sus experimentos agrarios, así que dentro de unos días saldra una reflexión alabando las bondades de la sopa de palma, buena para diarrea, mental, del coma.

Imagen de Anónimo

Yo creo que en la línea de evitar los problemas cotidianos, Juventud Rebelde tuvo que escoger un tema banal - como siempre - para rellenar sus páginas.

Acerca de los DDHH, la corrupción de alto nivel (digo, la relacionada con Mariela Castro por ej. y no con los funcionarios medios) o el estado de salud de quien-tú-sabes, jamás van a decir nada.

Por ahí, como las agencias de prensa extranjera tampoco quieren informar cosas importantes, hacen rebotar la noticia y de paso, para seguir siendo cómplices de la dictadura, dicen que la famosa palmita fue escondida por la USAID para reproducirla y venderla a millones de dólares.

Imagen de Anónimo

Hay, entonces, esperanzas. Vamos a ver si también empiezan a encontrarse los ovarios y los testículos de los cubanos, desaparecidos desde las guerras de independencia del XIX, y acaban de tumbar aquello. Ahora, desde el Cabo de San Antonio hasta la punta de Maisí ya no se observan, desde la altura, un mar de cañaverales, sino de pendejos y corderos.