Viernes, 15 de Diciembre de 2017
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Sociedad

El sexo puede ser una aventura

Yasmani creía haber dejado atrás lo más difícil. Su romance con Roxana fue a largo plazo. "Flirteábamos desde segundo año del pre. Alguna que otra vez íbamos a una fiesta y tonteábamos un poco, pero no me decidía a lanzarme. Cuando yo estaba en cuarto año de la carrera de Derecho nos hicimos novios", recuerda.

Y llegaron las vacaciones de verano. Los padres del joven, por sus buenas notas académicas, le regalaron 25 pesos convertibles. "Planificamos ir a una discoteca y luego alquilar tres horas en una casa para parejas. Pero en la disco nos excedimos en los gastos. Al final terminamos haciendo el amor en el patio de una escuela, como siempre", cuenta Yasmani.

Su caso no es una excepción. Incluso matrimonios consolidados de muchos años tienen que ser muy creativos a la hora de tener sexo. Mario, padre de tres hijos, duerme en un sofá de la sala de su casa.

"En la vivienda hay tres habitaciones. Mis suegros duermen en una. En la otra, la hermana de mi esposa con su marido y sus dos hijos. Y en la tercera, dos de mis hijos en una litera y el otro con su madre en una cama personal. No hay cama para tanta gente", dice con una sonrisa.

Según Mario, hacer el amor es casi una hazaña. "Es como jugar a los escondidos. Cuando más lo deseamos, a la suegra le da por ver la tele hasta altas horas de la noche. Cuando éramos jóvenes íbamos a parques oscuros o en la escalera de algún edificio. Ya no estamos para esos trotes. Nuestras citas son de madrugada. Pero a esa hora casi siempre estamos cansados", señala.

Matrimonios como el de Mario no tienen dinero para pagar unas horas en alguna casa de alquiler que como flores surgen en La Habana. El déficit habitacional en Cuba complica la privacidad y la estabilidad conyugal.

"Es muy raro que en Cuba, en una casa no vivan cuando menos tres generaciones diferentes. Si tienen hijos, es habitual que ellos duerman en el mismo cuarto con sus padres. Lo cual dificulta las relaciones de pareja", apunta Arturo, sexólogo.

Antes de 1989, cuando Cuba comenzó su largo trayecto por el desierto de la actual crisis económica estacionaria, que se inició con el llamado "periodo especial", existían posadas, casas de citas a precios módicos en distintos sitios de la capital.

Todavía Renato se acuerda de los tiempos  en que hacía el amor con su novia en una desvencijada posada habanera de su barrio.

"Habían posadas de varias categorías, según el bolsillo. En la Avenida Acosta y Carmen, en Lawton, estaba ubicada la peor de todas. Las ventanas eran de concreto, parecía que estabas en una celda. Las habitaciones no estaban climatizadas y el posadero tenía pinta de borracho o asesino. En los cuartos existían pequeños orificios donde  mirones desde la calle se dedicaban a fisgonear. Una vez cogí a un tipo introduciendo un pequeño espejo entre los barrotes de cemento. Aquello era un infierno", evoca Renato.

Pero no todas las posadas eran tugurios de paredes colmadas de frases lascivas de mal gusto y donde merodeaban rescabuchadores y jamoneros. "En El Vedado y por la carretera Monumental, al este de La Habana, habían posadas discretas, con aire acondicionado y neveras con cerveza y refrigerios. Eran más caras. Pero cualquier trabajador podía ir", dice Renato.

Hiram, posadero retirado, señala que "las posadas eran un buen negocio. Siempre había colas. Los posaderos teníamos dos o tres cuartos habilitados para las parejas que pagaban un dinero extra. En esa época no estaba autorizado alquilarle a  los homosexuales".

En el siglo XXI, las posadas estatales son un recuerdo lejano. Casi todas se han transformado en albergues para personas que han perdido sus casas debido a derrumbes.

Si deseas compartir con tu pareja en un sitio confortable debes disponer de no menos de 120 pesos, la mitad del salario mínimo en Cuba. En La Habana existen más de 450 casas particulares para citas.

Casi todas con aire acondicionado, agua fría y caliente, neveras con bebidas, y algunas hasta con jacuzzi. Tienen servicio de comida y tres horas pueden costar 5 cuc o 120 pesos, las más baratas.

Por las noches, los dueños prefieren rentar el cuarto a 10 pesos convertibles toda la madrugada. "Es mejor. Después de las dos o tres de la madrugada es difícil que vengan nuevos clientes", apunta Norberto, dueño de una casa que alquila a parejas en la barriada de La Víbora.

Hay casas de citas para todos los gustos. Residencias exclusivas con piscina y un bar bien surtido. En otras, sobre todo en la parte vieja de la ciudad, los cuartos son auténticos cobertizos calurosos. Por lo regular, son alquilados por vecinos a personas que ligan prostitutas y pingueros y cobran 25 pesos la media hora. 

En estas casas se permiten parejas homosexuales y orgías discretas con lesbianas. "Cualquier cosa mientras paguen, cuiden la propiedad y no sean muy ruidosos. Lo único que prohibo es el acceso de menores de edad", comenta Miguel, propietario de una precaria casa de citas.

Según Carlos, sociólogo, la prostitución, la infidelidad matrimonial y el homosexualismo han convertido el hospedaje de parejas en un excelente negocio.  "El machismo rampante en Cuba provoca que sea de buen gusto que los hombres de éxito o con poder tengan una o varias amantes. Esas casas suelen ser sus nidos de amor", acota el sociólogo.

Mientras muchas parejas reservan en habitaciones confortables, otros como Mario o Yasmani deben jugar al gato y al ratón con sus suegros o el custodio de una escuela si quieren tener un rato de intimidad. Para ellos el sexo es una aventura.

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Comentarios [ 13 ]

Imagen de Anónimo

Tiene razon el articulista a los chernas no nos dejaban alquilar en las posadas. Yo cuando me empataba con algun bugarron llamaba a mi amiga Tita que era tortillera y nos presentabamos a la sala de espera como dos parejas hetero, despues que pasabamos adentro nos intercambiabamos de cuarto. Una vez en la Posada El Ensueño el administrador parece que sospecho algo y nos sorprendio en la operacion pasillo, le tuvimos que dar 20 pesos para que se quedara callado porque sino llamaba a otros machotes que nos pudieron haber dado una paliza.La Loca de Infanta

Imagen de Anónimo

Anonimo de las 3:32:Yo se exactamente de que hablas. Tambien pase el verde en esa unidad y la posta que daba para las posadas se llamaba: "La cabeza de la pista", porque estaba al final de la pista de aterrizaje de la unidad. Desde esa posta se veia a los rascabucheadores mirando por las ventanas, una vez se subio uno sobre los hombros de otro y de ahi mismo disparó...Yo en lo personal iba mucho a la posada de 35, e/22y 26 Playa. Alli el tipo siempre me decia que no habia ropa de cama y que por eso no estaban alquilando. Entonces yo le daba un fula y me decia: Creo que tengo una sabanita "especial" por ahi, ve a la numero x. La sabanita "especial" estaba tan en candela que una vez me quede esperando con la puerta abierta hasta que la trajeran, hasta que la jebita que estaba conmigo me dijo: Oye, entra ya que ESTA es la sabanita especial!

Imagen de Anónimo

me acuerdo q fui con una jebita q me empate en una fiesta al laposada d 11 y 24 y habia Tremenda cola,termine templando en el patio jajaja

Imagen de Anónimo

Mira q yo disparaba en la cerca de la secundaria.y en la guagua me daba banquete repellando tambien cojia mis galletasos.en los baños de ciudad libertad se formaban tremendas griterias cuando me veían.El.repellador de la 22

Imagen de Anónimo

Anónimo - 11 Ago 2014 - 10:44 pm.: me enganaste! Yo pensaba que terminarias contando que cuando ponian peliculas rusas en el cine la gente aprovechaba y se ponia a templar porque era oscuro y habia poca gente. Yo al menos una vez lo hice, f en el cine Arenal con una pelicula Checa de guerra que no habia quien se la mandara, ademas de yo y mi jeba habian otras dos parejas en lo mismo. Echar un cantazo con el trasfondo de metralla rusa solo nos costo $1.20 comparado a los 5 pesos por 3 horas que cobraba la posada.

Imagen de Anónimo

Yo recuerdo, en los años en que lo único que se exhibía era cine de guerra soviético, como uno veía en las películas de aquel país como mostraban a la gente ajena viviendo en cuartos de una misma casa y uno pensaba que eso en Cuba nunca sucedería. Poco a poco las casas de Cuba se han convertido en solares o cuarterías habitadas por gente de varias generaciones y en el mejor de los casos emparentados por lazos familiares aunque aún así, muchos se piden la cabeza porque el hacinamiento y la promiscuidad no conducen a nada bueno. Sabe Dios lo que han visto esos niños que comparten habitación con los padres…! 

Imagen de Anónimo

En la cuarteria donde yo vivia se oian todos los gemidos y suspiros de la accion desde el pasillo. Un dia parece que el tipo trabajo a la jeba por un buen rato y esta decia entre gemidos: 'metemela, metemela" una y otra vez hasta que ya casado Liborio el negron del fondo grito enfurecido porque no lo dejaban dormir: -"acaba de metersela porque si no voy para alla y lo voy a hacer yo!"

Imagen de Joshua Ramir

Mis suegros duermen en una. En la otra, la hermana de mi esposa con su marido y sus dos hijos. Y en la tercera, dos de mis hijos en una litera y el otro con su madre en una cama personal. No hay cama para tanta gente"...si, ''no hay cama pa tanta gente'', ''no es facil'', ''parte el alma y desfigura el rostro'' y por el estilo, que hace ese hombre que no se ha lanzado al mar o se ha ganado la pira como sea????

Imagen de Anónimo

La tragedia no deja de tener un toque simpático; ahora, qué no me vengan con el cuento de que  antes del período especial todo andaba muy bien. La cosa se puso tan fea depués de la caída del campo socialista, que parece que antes viviamos en Nirvana pero eso es totalmente incierto. Los problemas de Cuba son tan viejos como los años que lleva la dinastia en el poder y se han ido emperorado hasta extremos insospechables. Yo dejé Cuba mucho antes de ese período y siempre tuve que hacer colas enormes para poder entrar y las condiciones ya eran bastante deplorables. Luego decidí, cuando tenía algo más seguro, alquilar en la playa que era mucho más agradable. 

Imagen de Anónimo

Homero, Homero! si una égloga es para apoyar el discurso, pues bienvenida sea. Ya no basta alcanzar un pobre vástago sin consuelo y empezar a disgregar lo que se tiene en el alma. Mirar ha sido siempre consuelo de vividores, entornar la mirada para tratar de encontrar la silueta de un mirante, es, más que un acto de pudor, una consecuencia de aquello. Por ahora, sin que nadie se sienta aludido, acabemos con cuartos y pongamos lo que el sol nos ha dado en su justo sitio.Valon Suevo