Miércoles, 13 de Diciembre de 2017
10:15 CET.
Opinión

Inversiones, ¿para qué?

 

1

 

En la Cuba de los 70 el historiador Manuel Moreno Fraginals provocó al poeta José Lezama Lima con sus nociones científicas de moda, presumiendo sobre las leyes objetivas de la transición colonia/seudo-república/revolución, desde el trapiche de los esclavos hasta las cortadoras de caña de los eslavos, las hoy ya olvidadas KTP soviéticas. Exhalando el contrapunteo asmático de su tabaco, Lezama Lima replicó a Moreno Fraginals, no sin ironía marxista de católico a conveniencia: "ah, ¿pero cuándo contaremos con una historia cualitativa?"

¿Carecemos los cubanos de esas miradas que, al margen del rigor académico y la erudición autoral impliquen también una ética? ¿Es concebible una economía cualitativa, que escape de comparar porcientos y profits, y tendencias que siempre dan la razón al expositor? ¿Es impensable una política cualitativa, que rebase lo pedestre de nuestra praxis patria? ¿Y una sociología cualitativa, sin determinismos ideológicos ni fundadores infalibles? En fin, la antropología de un cubano con cualidades: multidimensional, subjetivo, liberado de los consensos que nos han impuesto a ritmo de conga?

No por gusto la pregunta del Maestro no obtuvo entonces respuesta del Profesor. Hoy, a ras de las reformas raulistas, en un escenario cambiante a capricho, que esconde el control de un clan mientras se inventa una imagen de legitimidad, ¿Moreno Fraginals presumiría de las leyes objetivas de la transición del comunismo al capital? ¿Y Lezama Lima le replicaría con un: "ah, ¿y contaremos en Cuba con un capitalismo cualitativo?" La poesía pregunta imposibles que la historia conoce, pero no le conviene contestar.

 

2

 

Los cubanólogos, por vocación o encargo, discuten hoy sus tesis sobre la Isla. Apuestan por los cambios cuantitativos desde el poder, obviando consultar la voluntad del pueblo cubano. Para muchos la Revolución es víctima y no victimaria y, como tal, le asiste su derecho a no desaparecer. De hecho, sobre todo en la academia norteamericana, el anticastrismo prácticamente constituye harassment intelectual.

Asimismo, a los cubanos no nos quedaría otra que colaborar con el Gobierno en la construcción de un capitalismo bajo control que ya es irreversible, sin dejar de ser "irrevocable" el carácter socialista de nuestra Constitución. En esta transición de tramoya, de memoria corta donde el horror fue a lo sumo un error, la libertad es un lastre con riesgo de terminar en debacle. Y esta astuta amenaza de muerte nos obliga a una lealtad como sustituta post-socialista de la legalidad.

"No se manda un país como si fuera un campamento", le dijo otro poeta a otro general. Pero los uniformados de verde-oliva, ahora con traje y corbata de segunda generación, convirtieron en campamento al país, para no contradecir aquella sentencia a Máximo Gómez de José Martí. El ciudadano sobra, el soldado salva: el desinterés del uno se somete a la disciplina del otro. Al 2018 lo anuncian como el nuevo 1958. Tras 60 años de poder inconsulto, la biología por fin anuncia un calendario sin Castros. Después de esperar lo mucho, los cubanos podemos esperar lo poco, acostumbrados a una cuestión de familia entre una sexóloga parlamentaria y un coronel —como Putin— del Ministerio del Interior. Encargada de la reproducción la una y de la represión el otro; del placer ella y del poder él; la académica y el castrense, la diplomacia y el descaro; la mascarada y la maldad.

La lógica invertida de invertir en semejante Cuba es que, detrás de la plusvalía, se precipita el pluripartidismo: los vouchers propiciando las votaciones; la barbarie borrada a golpes de banco; del Ché a la chequera. "Lobos con pieles de cordero", podría llamarlos el laico Lenier González, como antes a los disidentes sin Dios, porque la nave de la nación zozobra entre un frente de acción económica afuera y otro de resistencia pacífica al interior.

Acaso para evitar tales sospechas, los empresarios extranjeros no ostentan de sus ganancias a costa del mercado cautivo insular. Invierten casi con ánimos humanitarios, aunque a la postre se le decomisen sus bienes y no pocos terminen deportados, presos, o muertos de infarto durante los interrogatorios con los órganos de Seguridad. En el caso de los exiliados cubanos, ni siquiera se les invita en plenitud de derechos para residir en su propio país. Y esa ilusión de invertir en la Isla, como nostalgia o labor-terapia, la justifican con que el dinero dinamiza a las dictaduras mucho más que la dinamita. Si no pudimos vivir en democracia, al menos tendremos una dictacracia. Empresas de partido único y oposición de oropel. Como quien va a trazar un garabato norcoreano y le sale un exquisito caligrama chino. O como en aquellos animados de infancia, donde un Tirano es vencido por un antílope dorado, que lo ahoga lanzándole monedas, convertidas en barro cuando el rajá se sacia y grita: "¡ya basta!"

 

3

 

"Cuando oigo hablar de economía, echo mano a mi pistola."

Paradojas primermundistas. La posible candidata demócrata a la Casa Blanca le susurra al Presidente Obama en el último de sus hard choices: "Levante el embargo a Cuba, porque afecta nuestra agenda amplia latinoamericana". Y el de la Cámara de Comercio viaja a un país presidido por un general que durante décadas denigró las cámaras de comercio, y le dije: "yes, you can".

"La economía es demasiado importante para dejarla en manos de los economistas."

Directivos del goliat Google aterrizan en el reino en ruinas de David, y los reciben en un búnker de la censura digital, la Universidad de Ciencias Informáticas, cuna de la Operación Verdad, donde se desprestigia a los cubanos convencidos de que todavía es posible una vida en la verdad. ¿Cómo googlear a un gobierno, como el perro del hortelano, que ni nos conecta ni deja que nos conecte otro?

"Dentro de la economía, todo."

El presidente de una organización continental que desde 2009 le implora a Cuba su reinserción, va a La Habana y no se atreve a preguntar la causa de ese desprecio. Lo acompaña un Secretario General que se pela sin interpelar a las autoridades por las decenas de detenciones ilegales durante su visita.

"Fuera de la economía, nada."

Exbrigadieres del ejército y agencias de inteligencia, embajadores ante la OTAN, la OEA, y la Oficina de Intereses en La Habana (en su momento lapidados por la propaganda castrista como torturadores, golpistas, agentes de la guerra sucia anticubana, y un extremista etcétera). Halcones esta vez con plumas de cordero, que suscriben no un ultimátum, no a su archienemigo del hemisferio, sino al presidente que tendió su mano al Caribe y ha recibido a cambio un puño cerrado, incluido el contrabando de armas, el secuestro de un rehén estadounidense para canjearlo por talibanes cubanos, los pactos con los enemigos de la democracia y el mercado, y los atentados de Estado contra nuestros Premios Andrei Sajarov a la Libertad de Pensamiento: Laura Pollán y Oswaldo Payá.

"Economía o muerte, venderemos."

Contrario a la estampida de los cubanos en la novela Todos se van de Wendy Guerra, a Cuba todos vienen, todos invierten a la primera oportunidad. Nadie quiere perder su porción de pastel despótico ya a punto de transición.

 

4

 

Las inversiones son urgentes para el despegue material de un país, pero no debiera invertirse a cualquier precio político, so pena de caer en economicismos que nos dejan igual de dependientes del exterior y no menos vulnerables a la impunidad interior. La soberanía en esas condiciones es un chiste.

El capital foráneo no ha traído democratización a la Isla, pero impedir invertir tampoco ha sido fuente de libertad política. Siendo su contraparte, las inversiones son a su vez como el embargo comercial de Estados Unidos a Cuba: no han influido en el bloqueo ciudadano del castrismo contra los cubanos. Oswaldo Payá creía en una redención de la persona humana que trascendiera tanto al Estado como al mercado. Y esa simple visión ética se hizo cualitativamente impracticable para un poder a perpetuidad, así cuente con la complicidad de la mayoría de la nación. Porque si un pueblo elige a un líder y un partido únicos, ese líder y ese partido únicos están entonces en el deber moral de relativizar esa ceguera cuantitativa, no de entronizarse en ella. Junto al anglicismo de una "oposición leal", los cubanos merecemos un gobierno leal al pueblo que se retire, de acuerdo con una ley lógica, incluso por encima de la voluntad popular.

Por ahora, a la iniciativa privada en Cuba no le asisten sus derechos de asociación, propiedad, participación, expresión, ni de medios de producción. Los cuentapropistas cubanos exhiben su inverosimilitud hasta en Washington DC, pero en la Plaza de la Revolución solo pueden marchar en masa con sus pancartas de propaganda. No se les invita a invertir en Cuba y por eso sus licencias son prebendas coyunturales. Cuando acumulan liquidez, según tiende a invertirse nuestra pirámide poblacional, escapan sin armar escándalo, pues es preferible un país de paso: el post-totalitarismo como post-trampolín. Ese plebiscito con los pies es imparable, con inversión o sanción, con insolidaridad o injerencia. De tanto exportar guerrillas y guerras, aprendimos a pelear nuestros pesos de costas afuera, dejándonos explotar por los taxs antes que disfrutar de la Seguridad del Estado (o padecerla, si es con mayúsculas).

Al inicio de la Revolución, desde ese paternalismo de ir mintiendo sobre la marcha, Fidel Castro aplicó a rajatabla su ritornelo de "elecciones, ¿para qué?", "armas, ¿para qué?", "amnistía, ¿para qué?", entre otros "¿para qué?" que vaciaron todo sentido previo de nuestra nacionalidad. La Revolución no solo se instauró por decreto como fuente de derecho, sino como criterio de la razón. Todo sobraba entonces: el dinero, para empezar. A ese mismo octogenario filantrópico, pues, debiéramos provocarlo en público antes que la senilidad se anticipe a sus cenizas: "inversiones, ¿para qué?"

Y acaso él replicaría con una parodia de aquel plagio suyo del fascismo europeo: "invertid en Cuba, no importa, la historia los confiscará".

 


Este texto, presentado en la Conferencia Anual de ASCE, en Miami, apareció en el blog Lunes de Post-Revolución. Se reproduce con autorización del autor. 

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Comentarios [ 14 ]

Imagen de Armienne la Puta

En Cuba hay una tiranía totalitaria y genocida que controla toda la vida y el pensamiento del país y que funciona como una monarquía en la que una familia es dueña de todo. Invertir en el país es como echar el dinero en un incinerador, el incinerador d los Castro.

Imagen de Anónimo

Cuántos que son familia de los comandantes de la Sierra Maestra hoy día son empresarios o bien tienen relaciones estrechas con los extranjeros?Los hijos y sobrinos del Che tienen sucursales. Antonio y Alex son amigos de inversores. María Victoria - nuera de FC - es gerente y lobbista de una empresa italiana que provee alimentos. Los hijos de Ramiro Valdés siempre tuvieron el manejo de Copextel y vínculos preferenciales con el gobierno venezolano. El hijo de Machado Ventura trabaja por ACOREC y la lista sigue...Sin olvidarnos, por supuesto, de Paolo Titolo, yerno de RC y representante de Amorim International, y de Luis Alberto Rodríguez López-Callejas, al frente de la mixta con la brasileña Odebrecht.

Imagen de Anónimo

El que invierte usualmente lo hace para sacar provecho de su inversión. No sé cuántos bobos van a arriesgar su plata en ese manicomio de país. Orlando, seamos honestos, Yo creo que Cuba no sale de su locura de sistema sin los EE.UU. En la anexión está la solución y lo demás es bobería. Aunque, al parecer EE.UU. no tiene interes en adoptar a estos hijos bobos, a este pueblo sin brújula. Ahí seguirán....

Imagen de Anónimo

Cuba es un agujero negro, todo el dinero que se invierta alli se perdera irremisiblemente, porque los responsables por la parte cubana seran coroneles o generales de la Intelligencia, esto es, el G-2 o la Contrainteligencia Militar. Estos oficiales no son negociantes, se conducen como delincuentes, esa es su mentalidad, pues es la mentalidad del gobierno, los Castro son simples maleantes, delincuentes, asesinos, que hacen lo que sea por dinero (para ellos en 1er termino), y, al ser criminales dementalidad, no respetan a nadie, ningun acuerdo, nada...Bueno, baste decir que llevan mas de 30 anios de relaciones con los capos del NARCO  en Letrinoamerica...

Imagen de Amadeus

Creer que Cuba se está conviertiendo en un país "normal", porque ahora hay cuatro timbiriches de cosedores de cazuela, y un par de extranjeros que ponen dos hoteles y una fábrica de escobas, es tan ingenuo como aquella historia de Fidel Castro cuando quizo convertir a Cuba en el primer poroductor de café del mundo.Si algo no funciona en el capitalismo es la economía centralizada y eso los chinos lo entendieron enseguida. La cuestión no está en permitir vender humo en la Plaza de la Catedral, sino dejar entrar el heavy metal del captitalismo que es la libre empresa y dejar que se enriquezca quien quiera mientras trabaje, genere riqueza y puestos de trabajo. Mientras el estado esté todo el tiempo dentrás del dogma comunista de la plus valía y vigilando que los únicos que tengan acceso sean ellos, sus amiguetes y familiares, el camino hacia una economía de mercado en Cuba es tan irreal, como aquella cuando Fidel Castro quería superar a Francia en la pruducción de quesos camembert.

Imagen de Pedro Benitez

La dictadura apuesta a segregar a todos los cubanos, los que viven desperdigados por el mundo y los que respiran con dificultad dentro de la isla por la pesada bota militar que tienen clavada en el cuello.  Me da mucha gracia que estos generales empresarios piensan que es posible mantener a los cubanos fuera del cake sosteniendo a la dictadura con la inversion extranjera.  El proyecto del Mariel no es viable sin la participacion directa de EU y cuenta con la competencia de los paises vecinos.  El capital extranjero sabe de la edad de los gobernantes, de la inestabilidad economica, de los altos impuestos al pueblo, de la falta de garantias al inversor y de la ausencia de un marco juridico que protega su capital.  El capital tambien sabe que una dictadura tal les congelara sus fondos y se tragara sus cuentas en caso de emergencia y supervivencia.  El capital no camina por donde no hay luz, no se entrega a barril sin fondo, ni se presta a tan alto riesgo aunque le ofrezcan excepcion de impuestos sobre la renta.  Entonces la inversion a chorros no llegara y estos militares emprendedores se prenden del bolsillo del extranjero y de Venezuela apartando al pueblo.  Generales corruptos y egoistas con sus manos y sus pasos se acorralan, se ponen de espalda a la pared con la lanza de la emergente clase media en el pecho, se dan un tremendo jaque mate, porque la unica solucion a tan grande problema radica en liberara las fuerzas productivas.

Imagen de Anónimo

Este es el típico artículo demagógico y populista de quien, invitado a un congreso académico, trata de cargar contra los propios académicos que lo invitaron. Una caricatura detrás de la otra, empezando por la supuesta diferencia entre Moreno Fraginals y Lezama, que eran más parecidos de lo que algunos creen. Allí mismo en ASCE, la mayoría de los economistas y académicos también está por la democracia. No creo que haya nadie que quiera perpetuar el régimen. El problema de gente como Pardo y otros es que se creen elegidos, que son los únicos que verdaderamente quieren que Cuba sea libre, y que los demás son cómplices del régimen. Piensan como caudillos en potencia.  

Imagen de Orlando Luis Pardo Lazo

El cónsul Cabañas y su capitalismo diplomático... http://www.post-gazette.com/opinion/letters/2014/07/08/Questions-for-the...

Imagen de Anónimo

el mismo demuestra q politica es = kk lo q realmente importa es la economia q se traduce en puestos de trabajo,tax para los gobiernos y ganancias para empresarios y accionistas,el escribe pq le pagan para eso,es uno de los q debe decir,pa'lo q sea fidel,pq sino se queda al garete

Imagen de Anónimo

No me gusta como escribe el autor pero esra vez se la comio Muy buen articulo