Jueves, 14 de Diciembre de 2017
13:34 CET.
Política

España sigue siendo un modelo válido de transición para Cuba

Hace varias semanas, la Asociación de Iberoamericanos por la Libertad (AIL) que preside el Dr. Antonio Guedes, reunió en la Casa de América, en Madrid, a un grupo de cubanos distinguidos de visita en España, casi todos habitualmente radicados dentro de la Isla, para analizar cómo fue la transición española hacia la democracia tras la muerte de Franco.

La AIL, una seria y eficaz organización sin fines de lucro, de la que el Dr. Guedes no obtiene otra remuneración que "la segura ingratitud de los hombres" –por utilizar la melancólica frase martiana—, convocó a figuras académicas y políticas de primer rango del mundo español, casi todos actores principales de aquellos hechos, para que les contaran objetivamente a estos notables opositores cubanos (no todos políticos, por cierto), qué había sucedido en España tras la muerte de Franco, y lo que se hizo bien o mal durante aquel vertiginoso proceso.

Yo acudí como hispanocubano a relatarles a mis compatriotas mis experiencias durante la Transición. Todos los ponentes españoles, como todos los cubanos que asistieron al seminario, conocían y no ponían en duda las enormes diferencias que separaban la España de fines del 75, cuando muere Franco, y la Cuba del 2014, cuando se va apagando lentamente la Revolución, víctima de la decrepitud de sus dirigentes, y, sobre todo, de la manifiesta y permanente incapacidad para gobernar con eficiencia, lo que no les impide mantenerse en el poder, dada la inexistencia de un régimen verdaderamente democrático donde la ineptitud tenga un costo electoral.

A la muerte de Franco, España, producto de las reformas liberales de 1959, pese al autoritarismo que todavía imperaba en el país, llevaba 15 años de crecimiento continuado, tenía el 80% del PIB de la Comunidad Económica Europea, el 80% de los españoles eran dueños de sus viviendas, contaba con pleno empleo, había varios millones de libretas de ahorro, las instituciones funcionaban, el presupuesto nacional estaba balanceado, y era evidente la existencia de una clase media pujante en la que se inscribía la mayor parte del censo nacional. La inconformidad parcial de los españoles era con los aspectos políticos, no con los económicos.

Cuba, en cambio, producto de la colectivización iniciada, precisamente, en 1959, y como consecuencia del fin de la propiedad y de la estatización de las empresas privadas, no solo era y es una dictadura cruel: se trata de un país legendariamente improductivo y empobrecido, financieramente quebrado, del que la juventud escapa como puede. Un país que obtiene el grueso de su sustento del producto de las remesas de emigrantes y exiliados, del alquiler de los profesionales en el extranjero, del turismo, y de la mendicidad revolucionaria, hoy satisfecha por Venezuela y antes por la URSS. Un país en el que tres generaciones de cubanos han visto decrecer paulatinamente su nivel de vida, hasta quedar sin esperanzas razonables de que, quienes los han llevado a la catástrofe, sepan sacarlos de ella.

En definitiva, ¿hay algo en la transición española que pudiera ser útil en Cuba ante una hipotética transición? Creo que sí y pronto llegaremos al tema, pero supongo que aún estamos lejos del inicio de ese proceso. De la misma manera que en España hubo que esperar a la muerte del Caudillo para iniciar la transición, parece que en Cuba sucederá de la misma manera. Los reformistas dentro de la nomenclatura que desean que haya cambios no se atreverán a alzar sus voces hasta tanto no desaparezcan los hermanos Castro, mientras resulta evidente que, al menos hasta ahora, la heroica oposición no tiene fuerzas para inducir esas necesarias transformaciones actuando en la periferia del engranaje social, que es donde le permiten ejercer cierta influencia.

Es un misterio cómo y por qué un par de ancianos, emocionalmente distanciados del pueblo, pueden imponerle a la colectividad una manera absurda de gobernar a toda una sociedad, pero es así y suele repetirse. Lo vimos en la Venezuela de Juan Vicente Gómez, en el Portugal de Antonio de Oliveira Salazar y en la España de Francisco Franco. Desgraciadamente para los cubanos, en Cuba ni siquiera puede hablarse de un dictador, sino de dos, dado que Raúl heredó la autoridad de su hermano "inter vivos", ha tenido tiempo de consolidar su poder, y probablemente haya que esperar al deceso de ambos para que el panorama comience a aclararse.

En todo caso, Fidel, aunque ya no gobierna, continúa mandando por la propia inercia de su larga dictadura y por la manera en que influye en su hermano Raúl desde que este era un niño. El General lleva toda una vida obedeciendo y subordinado al Comandante, cinco años mayor, y seguramente no se atreve a tomar ciertas medidas liberalizadoras porque su hermano las desaprobaría. Esas "fuerzas conservadoras que se resisten a los cambios", a las que Raúl suele aludir en conversaciones privadas cuando explica su extraordinaria cautela, no son otras que su propio hermano. El resto de la estructura de poder desearía abandonar rápidamente esta vieja pesadilla de errores y horrores.

Sospecho que todavía resuenan en los oídos de Raúl, y de toda la nomenclatura, la irracional frase reiterada por Fidel en varias ocasiones durante la peor época del periodo especial: "primero se hundirá la Isla en el mar antes que abandonar el marxismo-leninismo". Esa infinita terquedad les ha hecho perder a los cubanos otros 25 años. Si los cambios se hubieran hecho en su momento, cuando toda Europa Oriental y Nicaragua modificaron su signo político, ya Cuba estaría, otra vez, entre los países punteros de América Latina, pero es posible que el salto hubiese sido aún más impresionante por el notable capital humano con que cuenta el país. Casi un millón de universitarios en un sistema en el que primen la libertad económica y política pueden hacer milagros.

Vuelvo a la pregunta inicial: ¿hay algo que aprender de la transición española? Al menos, cuatro elementos:

Primero, no es verdad que los cubanos solo pueden ser gobernados bajo la bota de los militares. Franco creía eso mismo con relación a España —murió repitiéndolo—, pero su larga dictadura, como sucede en Cuba, paradójicamente generó una sociedad que aborrecía la violencia. En Cuba se ha terminado la perniciosa tradición revolucionaria que tan negativamente afectó al país durante todo el siglo XX. La experiencia ha sido terrible.

Segundo, presumo que en Cuba hay muchos Adolfo Suárez esperando su oportunidad de darle un vuelco al país. En España se trataba de enterrar el régimen político. En Cuba hay que hacer eso mismo y agregarle, además, el económico. En 1976, cuando Suárez asume la presidencia de gobierno, había muchos franquistas, compañeros suyos, que le sugerían que modificase el régimen, pero sin demolerlo, estrategia que, afortunadamente, rechazó. Espero que el Adolfo Suárez cubano, como ocurrió en España, no trate de salvar el comunismo, sino que admita que ese sistema, además de cruel, es inviable.

Tercero, la transición española fue eficiente y pacífica. Impulsados desde la cúpula, fundamentalmente por Suárez con el respaldo del rey Juan Carlos, los parlamentarios crearon una legislación que les permitió liquidar ordenadamente el régimen instaurado en 1939. No hay razón alguna para que los parlamentarios cubanos, cuya inmensa mayoría no tienen el menor entusiasmo con el marxismo, traten de sostener esa disparatada manera de estabular a la sociedad. El líder que emerja, con un chasquido de los dedos podrá convocarlos al cambio "de la ley a la ley", como se dijo en España. Están deseosos de dar el salto.

Cuarto, todo comenzará cuando el poder, quien lo ocupe en ese momento, llame a los opositores y los invite a participar en la vida política. Esto fue lo que ocurrió cuando Suárez llamó al socialista Felipe González y al comunista Santiago Carrillo. Fue lo que sucedió en la URSS cuando Gorbachov llamó a Sajarov o cuando Jaruzelski admitió la legitimidad de Lech Walesa. Es cierto que ese es el principio del fin, pero eso es inevitable. Lo importante es cómo se llega a ese inexorable destino de la mejor manera posible para todos, para que las instituciones no colapsen, sino se transformen. Para lograrlo, existe el mecanismo electoral. A punta de consultas se van moldeando los cambios de una manera legítima e incruenta. Este fue el camino que siempre defendieron Oswaldo Payá y su grupo Movimiento Cristiano de Liberación (MCL).

Claro, mediante el uso de la fuerza se puede retrasar sine die la transición, como hizo Castro a principios de los noventa, pero lo que logró, además de mantenerse en el poder e imponer su voluntad, fue retardar la llegada de la libertad y la prosperidad y empobrecer más a los cubanos. En ese periodo, países como Estonia, Polonia, Chequia, Eslovaquia o Eslovenia, le han dado un vuelco a sus economías dentro de un clima de libertad. La propia España, que había prosperado notablemente durante la última etapa del franquismo, lo hizo mucho más con la democracia, como ha sucedido en Chile tras la desaparición de la dictadura de Pinochet.

Cuba puede tener un futuro espléndido, si sabe conquistarlo. Mirar a España, pese a los problemas por los que hoy, 40 años después, pasa la Madre Patria, sería una sabia decisión. Ésta es la lección que propició el seminario convocado por AIL.

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Comentarios [ 36 ]

Imagen de Anónimo

Para Amadeus - 4 Ago 2014 - 9:35 am., Amigo Amadeus ciertamente hace mucho tiempo que me convertí en un pacifista no como Gandhi pero si como Esopo, porque pienso que nosotros los cubanos no tenemos la estirpe de Gandhi y tú eres un ejemplo de eso no te critico por el contrario. El problema es el tiempo pasa o mejor dicho a pasado y la vieja guardia estalinista castrista le quedo poco en el convento y eso me hace pensar de la forma que me he expresado a lo largo del tiempo en este y otros foros, mi intención no es convencerte a ti, mi intención es tratar de concientizar e incentivar a potenciales Adolfos Suarez, según CAM, para llegado el momento den los pasos que necesita Cuba y sus circunstancias, COMENTARIO de Esopo.

Imagen de Amadeus

Mi estimado y nunca bien ponderado Esopo:Si algo nunca pondré en duda es su compromiso con la libertad de la patria, pero lo que siempre me ha llamado la atención es su vocación de Mahatma Gandhi. No sé cómo los cubanos podrán lograr una "transición pacífica", tal como semánticamente entiende, con un régimen que no quiere salir del poder por voluntad propia, que está todo el tiempo "perfeccionando el socialismo" para perpetuar su oligarquía y que hasta ahora no ha permitido la libertad de asociación, de prensa y demás bondades de la democracia.I have a dream…

Imagen de Anónimo

¿Podrían por favor borrar los datos "Anónimo - 3 Ago 2014 - 7-35 p.m"? Los coloqué por confusión. Yo sé que este mensaje no va a salir, por eso les pediría que los retiren porque ya hay fecha y hora colocadas en automático.

Imagen de Anónimo

Espero que llegue a suceder; y sirva de modelo,  aunque no estén exactamente en la misma situación a Venezuela, Nicaragua, Corea del Norte, Irán, China y Bielorrusia (todos focos de influencia antidemocrática). Realmente esta transición a la democracia en España ha legado importantes conocimientos para avanzar hacia la libertad y el progreso y ojalá que ayude a por lo menos un proceso económico y democrático a concretarse. Hay que tener ezperanza; yo creo que sí se puede.

Imagen de Anónimo

Que esa transición ordenada a la democracia debe ser con la participación del PCC, porque ellos son los dueños de los callitos, siempre incluyo al PCC para concientizar e incentivar a los miembros de la nomenclatura castrista y sus bases que existe, SI, una salida a la gran crisis y que ellos tienen una gran responsabilidad en esa cuestión. Tu artículo viene a confirmar este planteamiento sobre la transición al presumir que en Cuba hay muchos Adolfo Suárez esperando su oportunidad de darle un vuelco al país”, lo cual viniendo de ti es muy importante porque además de hacer conciencia a través de tus planteamientos tienes muchos seguidores, generalmente, radicales que solo ven la solución en el derrocamiento violento del castrismo, COMENTARIO de Esopo 2.

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Para Anónimo - 2 Ago 2014 - 10:40 pm. Este comentário Anónimo - 2 Ago 2014 - 3:50 am. Responde al tuyo. CAM, desde que entre en estos foros vengo planteando que al castrismo no se va derrotar, que al castrismo hay que desmontarlo, que si se legalizan los partidos políticos, se desmonta el sistema de partido único, cuando se apruebe una constitución democrática se empieza a desmontar el sistema de control y represión social castrista.  COMENTARIO de Esopo 1.

Imagen de Anónimo

Que copiemos a españa!! como se nota que el ultraderechista de MOntaner vivie evien en españa!!! en españa siempre a habido pobresa y muchos hoy en dia, cubanos españoles y latinos, estamos huyendo de la mmiseria y pobresa. Cuba debe hacer sus propias reformas, los castros deben morir antes que nada y luego debemos luchar por nuestro futuro, si a find e cuentas, los españoles siempre emigraban para cuba... 

Imagen de Felipe Jorge Gonzalez

Dice Anónimo del 2 de AGO 10:40, La Transición en Cuba, ha de pasar por acabar, con todos Los Comunístas, por cierto y lo digo dedesde el Respeto Máximo eh !!. Hay Comunístas en Cuba¿?.. (No serán los Protegidos, por Protegidos, por Protegidos).. Vera Distinguido Señor, yo desconozco como ha de ser o como será la Transición Política y Economica en Cuba,... Sí le digo respetuosamente, que estoy muy cercano a las Tesis de CAMontaner, podría ser que el utilizar bastante el legado de la Transición en España, da Igual Fascísta_Comunísta, o la que sea.. Pensar que vas a Erradicar de un plumazo a tanto, Lame Cul*, Abyecto Sí Señor, a tanto Golfo Pega Indefensas Mujeres, a tanto aprovechado, a tanto aplauso, y a tanto Vanguardia, es como dice el refranero pedir peras al olmo.. Dicho esto Suerte para Cuba y que la Providencia les Libre ya de tanta Gerontocracia Aprovecha y Desvergonzada que tanto daño ha hecho a Cuba..

Imagen de Anónimo

OLVIDEN ES ESPANA, SEAMOS COLONIA DE LOS EEUU, ELLOS SABEN COMO ADMINISTRAR UN PAIS, Y ASI NO SEREMOS ROBADOS POR LOS AUTOTITULADOS PATRIOTAS.FINALMENTE EL PLATO DE COMIDA JAMAS VIENE DE MANO DE LOS PADRES DE LA PATRIA, INTENTAR COPIAR A ESPANA ES COSA DE LOCOS, ESPANA ES LA FUENTE DE NUESTROS MALES, CORRUPCION EN EL GOBIERNO, LENTITUD Y BUROCRACIA ADMINISTRATIVA Y UNA CRISIS DE VARIOS ANOS.EEUU, NOS MERECEMOS UNA VIDA MEJOR, DONDE UNA LICENCIA DE CONDUCIR CUESTE 10 USD, EN LUGAR DE 800 EUR, REPITO HE VIVIDO EN AMBOS LUGARES, SOLO EL SUENO AMERICANO NOS PODRA SALVAR. 

Imagen de Anónimo

La transición en Cuba debería de comenzar por acabar con todos los comunistas vivebien que queden en la isla, si alguna vez se da el cambio, a la cárcel con todos ellos y que se les confisque todo lo que robaron al pueblo. Al tonto que aplaudió al régimen porque no le quedaba otra darle las suficientes oportunidades para que salga adelante con su trabajo sin tener que robar al estado ni estar pidiendo a la familia de "fuera". Cuba necesita gente que esté dispuesta a trabajar duro para volver a ser lo que era en  1959 antes del desastre.