Opinión

Una de dos: embargo o Ley de Ajuste (I)

Según encuesta, una mayoría de ciudadanos cubanoamericanos apoyaría el levantamiento del embargo de EEUU a La Habana, pero también el mantenimiento de la Ley de Ajuste. DDC recaba varias opiniones sobre el tema. En esta entrega: Rafael Rojas, Ernesto Menéndez-Conde y Andrés Reynaldo.

En un reciente sondeo publicado por la Universidad Internacional de la Florida, la mayoría de los cubanoamericanos del condado de Miami-Dade se mostró en contra del embargo estadounidense a la Isla (52% vs 48% a favor), así como del restablecimiento de relaciones diplomáticas entre Cuba y EEUU (68% vs 32% en contra).

Al mismo tiempo, cuestionados sobre la Ley de Ajuste, un 66% se mostró sumamente a favor (strongly favor) y un 20% muy a favor (mostly favor), lo cual arroja un 86% a favor vs. un 14% opuestos (sumamente y muy) a dicha Ley.

En cuanto a la Ley de pies mojados/pies secos, la mayoría también se mostró a favor: (63% vs. 37%).

Estas estadísticas suponen que una mayoría de los encuestados desearía el levantamiento del embargo, el restablecimiento de relaciones diplomáticas entre EEUU y Cuba y, además, que se mantenga la misma política migratoria que favorece a los cubanos. Pero, ¿no son excluyentes estas opciones? Es decir, ¿la desaparición del embargo y la apertura de relaciones entre ambos países no obligaría a suprimir el trato privilegiado que da EEUU a los inmigrantes cubanos?

Quizás este tipo de encuesta no deja ver a los encuestados que sería difícil la coexistencia de relaciones diplomáticas, supresión de embargo y, a la vez, leyes que alienten la inmigración hacia Estados Unidos.

DIARIO DE CUBA ha recabado algunas opiniones sobre el tema:

 

Rafael Rojas: Buscar el punto medio

Las encuestas, con frecuencia, ofrecen ese tipo de resultados que solo en apariencia son contradictorios o excluyentes. De entrada, me parece que hay que separar el embargo de los otros dos aspectos contemplados en la encuesta, porque un 52% representa una mayoría relativa, por lo que podemos concluir que la comunidad cubana se mantiene todavía dividida sobre el tema. Esa división tal vez exprese que el consenso no se encuentra ni en el mantenimiento ni en la derogación sino en un punto intermedio, que podría ser una flexibilización del embargo, en un contexto de negociación política con el gobierno cubano, que favorezca la democratización de la Isla.

Una interpretación posible de por qué una mayoría consistente de los encuestados está por la normalización de vínculos diplomáticos y, a la vez, por la preservación de la Ley de Ajuste es que los cubanos en Estados Unidos valoran altamente la condición migratoria privilegiada que les otorga este país. Si los cubanos desean que se normalicen las relaciones entre ambos gobiernos es porque esperan beneficios consulares concretos como podrían ser mayores garantías jurídicas para poder viajar e invertir en Cuba, sin perder su condición de ciudadanos de Estados Unidos o sin verse afectados en el caso de que quieran reclamar a familiares de la Isla para que se instalen de este lado. Tampoco hay que olvidar que la comunidad agradece a la Ley de Ajuste su actual estatuto migratorio, más sólido que el del resto de la voluminosa inmigración hispana.

Tanto en relación con la Ley de Ajuste como con el embargo, hay un elemento simbólico que no puede expulsarse del análisis. Si la primera moviliza memorias y sentimientos de identificación, a partir de experiencias concretas, el segundo significa, para muchos de quienes lo respaldan o se le oponen, una causa política, vinculada a los lobbys y cabildeos de líderes de la comunidad o del propio gobierno cubano. La división en torno al tema tiene que ver, a mi juicio, con las fracturas políticas y también generacionales, culturales o ideológicas que viven los cubanos en Estados Unidos. Dicha polarización, costosa como todas, debería demandar de los actores políticos interesados en una democratización de Cuba, una reformulación de la alternativa mantenimiento-derogación, que es, además de polarizante, muy poco realista, ya que la historia reciente indica que la tendencia más fuerte es a que el embargo se flexibilice sin ser derogado.

 

Ernesto Menéndez-Conde: Privilegios y democracia

La encuesta me parece muy interesante. Evidencia que detrás de las posiciones favorables al embargo pudieran existir temores de perder ventajas que ha disfrutado la comunidad cubana en Estados Unidos y que estarían condicionadas por el régimen que impera en Cuba. ¿Es verdaderamente deseable un cambio democrático en la Isla, si pusiera en riesgo beneficios como la Ley de Ajuste? O en otras palabras: ¿Estaríamos dispuestos a poner en juego los privilegios que tenemos con respecto a otras comunidades de inmigrantes en caso de que una normalización de las relaciones entre el gobierno cubano y el norteamericano condujera aceleradamente a la democratización de Cuba?

Por suerte, no creo que haya que escoger entre el desmantelamiento del embargo y los beneficios innegables de la Ley de Ajuste cubano. Esto sería como botar al niño junto al agua sucia de la bañadera. En todo caso es una disyuntiva dudosa, que ideológicamente pudiera servir para intimidar o para obstaculizar un giro en las relaciones entre Estados Unidos y Cuba. No logro explicarme por qué el final del embargo tenga que necesariamente afectar a la Ley de Ajuste, aunque sí pueda perjudicar a la Ley de pies secos/pies mojados.

La Ley de Ajuste es un logro que los cubanoamericanos debieran defender a capa y espada y cuya conservación depende de las presiones políticas que ejerza dicha comunidad. El exilio está muy unido en lo que respecta a la necesidad de conservar dicha ley y este es un buen punto de partida para impedir que llegue a derogarse. Por otra parte Estados Unidos debiera aprender de la puesta en práctica de estos ajustes migratorios preferenciales hacia los cubanos. Fue un experimento social y económico que demostró que la inmigración, no importa de dónde provenga, puede aportar mucho más a la economía y la sociedad norteamericana si se le conceden oportunidades similares a las que hoy disfrutan los cubanos. El gradual desmantelamiento del embargo significa el final de una política retrógrada e ineficiente, que en definitiva no aporta nada a la democratización de Cuba. La Ley de ajuste ha demostrado ser todo lo contrario, es decir, una ley avanzada a su tiempo e incluso avanzada con respecto a nuestro presente. En la práctica contribuyó al desarrollo de Estados Unidos, gracias a las facilidades que disfrutaron inmigrantes que llegaron —y siguen llegando— con los bolsillos vacíos y esperanzas de prosperar.

 

Andrés Reynaldo: Un sondeo en el abismo

Esta encuesta se inscribe en una estrategia de largo aliento: garantizar la perpetuidad del castrismo, mediante un acomodo pragmático con Estados Unidos. Otro capítulo en esta veraniega serie del "saladrigueo".

A fin de ahorrar palabras propongo la relectura del artículo de Mauricio Claver-Carone, publicado el 17 de junio en estas páginas. Es lamentable que una institución pública como la Universidad Internacional de la Florida (FIU) permita que un tema tan vital para esta comunidad se trate con estos tintes.

La encuesta muestra, sin embargo, el grado de tolerancia que prevalece en el exilio, al cual los académicos del Cuban Research Institute de FIU acostumbran a llamar "diáspora", en un alineamiento (al menos semántico) con sus colegas en la Isla adscritos a la línea oficial de la dictadura. Todo sea por el entendimiento entre ambas orillas.

En general, están apuntando al desgaste de la base electoral de aquellos políticos que han reclamado tradicionalmente en Washington una línea dura contra el castrismo. A juzgar por lo que se ve, y no hay nada tan terco como los hechos, los patrocinadores de estas iniciativas consideran contraproducentes las medidas que condenen y, ay, si fuera posible, acorralen a Raúl Castro.

Según parece, la contribución a las libertades de Cuba ahora deben pasar por la promoción en Estados Unidos del Herberprot-B, el maravilloso producto para las úlceras diabéticas salido del Centro de Ingeniería y Biotecnología Genética de La Habana. ¡Pida Herberprot-B y haga libres a los cubanos!

De todos modos, aunque haya mucha maña y poca ciencia, tanto en lo omitido como en lo pregonado, la encuesta arroja claras indicaciones sobre el quizás irreparable desajuste de nuestro compás moral. A esta hora, en Cuba, la Seguridad del Estado estará interrogando a cualquier cubano de a pie, quién sabe bajo cuál sospecha, quién sabe con cuál condena ya determinada en el expediente. ¿Qué pensará ese pobre hombre del embargo?

Comentarios [ 55 ]

Imagen de Anónimo

Me gusta la teoria troglodita de Angel porque expresa la logica de quienes defienden embargo. Vamos a apretarles las tuercas a nuestros parientes, ex-vecinos y amigos hasta que desesperados logren derrocar al gobierno. Puede que haya algunos muertos, nos dice este sennor con toda la sangre fria del mundo. Muy buena la teoria Angel. Ha funcionado en los ultimos 52 anos?

Imagen de Anónimo

¿A qué se debe la enorme incapacidad de los comentaristas de este foro para distinguir entre derogación y flexibilización del embargo? ¿Es que están programados para no matizar?

Imagen de Anónimo

Tenemos que aplaudir a Angel, que pide sacrificios en nombre de la libertad. Que todos pasen hambre y veinte mil calamidades hasta que estalle aquello, haya una masacre y que viva la libertad! Me temo que nuestro patriota Angel no escribe desde Cuba, el precio de la libertad fue demasiado elevado para el y por eso se largo de alli. 

Imagen de Anónimo

     Anónimo 4:48, con el mayor respeto de otro demócrata a toda opinión ajena. ¿Cree usted que los rusos o soviéticos pudieron acabar con el comunismo bajo el denominado "comunismo de guerra" que incluyó por parte de Lenin y especialmente de Stalin "matar a sangre fría y como condenados a muerte" a los que no tuvieran fuerzas para aguantar el hambre a que sometieron a los rusos en los primeros momentos del experimento comunista, y más tarde en tiempos de guerra cuando les requizaban hasta una papa escondida a cualquier campesino que no la diera para la guerra, además de matarle por "mentiroso", mientras Stalin vendía las obras del Ermitage a millonarios norteamericanos o europeos, para con ese dinero beber champán y comer caviar iraní (no ruso), al mismo tiempo que durante la Segunda Guerra Mundial, enviaba cosechas enteras de trigo a los nazis (amigo entonces de Hitler)... Mire, el comunismo sin ayudas no se cae sólo, y menos en una país con una sociedad civil débil como Cuba, con el cerebro comido por la enseñanza comunista y años de discursos de que el capitalismo "es malo" y una moral por los suelos. Sin ayuda americana, como en 1898, no nos quitamos el comunismo de encima: nunca. Por tanto: Ley de Ajuste que nos proteja hasta que no se caiga la dictadura, ¿y el embargo?, se lo aplicaría a Fidel y comparsa directamente, y a las ratas, Ana Belén y demás prendas parecidas, que remitiría para Cuba ipso facto.

Imagen de Angel

Esto es democracia asi q  ahi va mi opinion.Para conquistar la libertad es necesario sacrificios ,en algunos lugares el costo ha sido alto en vidas humanas,pero los cubanos no queremos arriesgar ni la miseria en que vivimos a cambio de una vida mejor.Pues yo me iria por la eliminacion de la ley de ajuste cubano,esto lograria un aumento de la presion social dentro de la isla.Y ademas la aplicacion del embargo en toda su magnitud junto con la eliminacion de viajes  y remesas de los cubanos en EEUU.Que va a haber hambruna,que la situacion va a ser mas lastimosa,que nuestros familiares van a sufrir ,es cierto,pero tambien explotaran mas rapido y solo un estallido social incontrolable ,miles de presos ,algunos muertos y heridos haran q el gobierno capitule.

Imagen de Armienne la Puta

El levantamiento del embargo debe ser acompañado de la derogacion de la Ley de Ajuste Cubano pues no tendría sentido.

Creo que la encuesta es una farsa y deben mantenerse ambos, el embargo y la ley pues la tiranía castrista es la misma, son los mismos los tiranos y Cuba sigue bajo una opresión totalitaria.

Imagen de Anónimo

     Tomando en cuenta, entonces, las últimas opiniones, podríamos afirmar todos los cubanos "no comunistas" que se conserve la Ley de Ajuste Cubano, así como nuestra gratitud al Gobierno de los Estados Unidos por mantenerla y acogernos y a los congresistas y senadores cubanoamericanos que la preservan. Pero de paso, que a la hija de Murillo, al hijo del Furry, a los profes de universidades norteamericanas de origen cubano infiltrados por y como espías comunistas, y a cuanto chivato sabemos que se ha metido desde 1959 por parte de Cuba en Estados Unidos, que le retiren los efectos de la Ley de Ajuste, por no haber lugar a aplicársela. En cuanto a los demás, el que se declare emigrante económico, que se acoja a otro tipo de beneficios, como las visas concedidas anualmente para entrar a Estados Unidos, pero no a Ley de Ajuste Cubano. Legalmente los Estados Unidos admiten en el caso de Cuba a los dos tipos de emigrantes, ahora, hay que demostrar bajo cuál de ellas se han acogido, y en caso de no ajustarse, retirarle el derecho a esa persona, pero no a todo cubano por llegar en una fecha determinada. Hay que ser reflexivos, en Cuba no hay nadie comunista, a no ser los Castro y su comparsa.

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Anónimo - 20 Jun 2014 - 7:18 pm.  estoy 100% de acuerdo contigo, lo que pasa es que tambien Con quien hicieron esta encuesta con los que llegaron despues del 2000 seguramente, que estan esperando a que le den la residencia para regresar a Cuba a alardear de que estan aqui y estan " muy bien de situacion economica " esos son los que lo unico que les importa es estar viajando a Cuba todo los meses como mula y no trabajar y vivir del cuento, a lo que los enseñaron y acostumbran a vivir en Cuba con la Tirania, ¿ A esos les importa un bledo el pueblo, solo el " bienestar " personal de vivir sin trabajar, esos son los famosos exilados economicos como cualquiera otra nacionalidad, no por persecucion, quitemonos la careta, para esos NO DEBE DE HABER LEY DE AJUSTE CUBANO y prohibirle al que se le de que no puede ir a Cuba hasta que no se haga ciudadano o pasen cinco años minimo, veran como cambia todo facilmente.

Imagen de Anónimo

La Ley de Ajuste se aprobó en 1966, cuando los cubanos no tenían representación alguna a nivel federal, y hablar del "voto cubanoamericano" hubiese sido un delirio. Se aprobó cuando resultó obvio que los cubanos exiliados no iban a poder regresar a Cuba en largo rato, y cuando para llegar a Estados Unidos desde la isla había que hacerlo como corresponde, es decir, bajo las balas o mediante algún estricto permiso que te dejaba prácticamente en condición de apátrida. Y para que los cubanos no tuviesen que esperar a las calendas griegas para regularizar su situación en Estados Unidos se aprobó esa ley, casi por caridad. Ha pasado el tiempo, y como ocurre con las leyes estadounidenses bajo un derecho consuetudinario o casuístico, el Ajuste ha cobrado vida propia y evolucionado hasta lo que es hoy, casi una carta blanca para residenciarte y naturalizarte, lo mismo si vienes bajo las balas que cómodamente en un avión y con cualquier pasaporte. Abolirla sería privarnos de una gran ventaja, aunque sirva de beneficio a un montón de tunantes. El embargo hay que mantenerlo hasta que el manco eche dedos, para privar a los Castro de gasolina con que sustentar su proyecto represivo. Que lo hagan con sus propios recursos y vamos a ver a cómo tocamos.

Imagen de Anónimo

     Ambos elementos tienen causas diferentes, que aún se mantienen. La Ley de Ajuste Cubano (una concesión especial -de gracia y justicia- del Gobierno Norteamericano hacia los cubanos desafectos de la dictadura y que escapan del régimen para buscar asilo político en Estados Unidos, debe mantenerse, porque el cubano que no tiene alternativas de ningún tipo para vivir en una democracia, es el único recurso que tiene para lograr alcanzarla, y en Cuba sólo se han producido cambios económicos periféricos; pero la esencia del régimen no ha cambiado: no respeta los derechos humanos, ni libertades fundamentales que toda sociedad democrática, aceptados desde principios del siglo XIX -entiéndase: libertad de expresión, de movimiento, de reunión, de asociación, de prensa, etc. -. En cuanto al embargo, reúne elementos políticos y económicos. Creo que los Estados Unidos debe facilitar a través de internet, y con reconocidas figuras de la judicatura, una consulta, para que todos los cubanos, previamente identificados (de dentro y fuera de la Isla) votemos: si queremos democracia o dictadura (que es la raíz de los males de los problemas del país) y con una democracia y derechos y libertades instituídos, volveremos al camino de la modernidad. Dejemos las demás tonterías y centrémonos en lo primero: democracia para Cuba, soberanía nacional (no absoluta y en manos de dos dictadores) y libertades... Lo demás son cuentos de camino.