Política

La lengua cautiva

Si en Cuba la censura obliga a no llamar a las cosas por su nombre, en el exilio suele demonizarse como troglodita y anacrónica la denuncia de la dictadura.

Toda dictadura se apoya en una inversión moral. En no poca medida, el castrismo ha conseguido trasladar al exilio esa perversión de los valores. Si en Cuba la censura obliga a no llamar a las cosas por su nombre, de este lado suele demonizarse como estridente, troglodita y anacrónica la denuncia exacta y constante. En la Isla se amordaza con el miedo a la policía. En Miami con el miedo a sonar como un extremista.

Admito que llevan las de ganar. Por lo menos, han conseguido imponernos una enorme dificultad de lenguaje. A diferencia de otros dictadores latinoamericanos, a Fidel y Raúl se les designa como "gobernantes". Los términos "gobierno" y, en caso extremo, "régimen", sustituyen a las clásicas definiciones de "dictadura" y "tiranía". A las figuras que abiertamente abogan a favor del totalitarismo castrista suena mal identificarlas como "colaboracionistas". A su vez, se descarta como "paranoia" todo esfuerzo de mostrar la actividad persistente, coordinada y apenas disimulada de la Seguridad del Estado entre los exiliados, principalmente en Miami.

Los censores totalitarios no solo apuntan a reprimir la expresión pública de la verdad sino también a destruir el razonamiento y la memoria. Uno de sus principales logros consiste en divorciar la emoción de la objetividad. En ese lavado de espíritu, la exposición de los horrores de Fidel y Raúl y el reclamo de una debida justicia son mellados por una retórica que disfraza en su imparcialidad la intención de que las víctimas renuncien, incluso, a su derecho a dolerse. Ya en el colmo de la manipulación, se nos invita a adoptar esa lengua corrupta a fin de no parecernos "a ellos".

Al no llamar al castrismo por su nombre y apellido resulta complicado situarlo en sus alternantes familias. Esa familia, hoy por hoy, es el fascismo. Un fascismo que aprovecha la convocatoria del tradicional pensamiento revolucionario de la región y la contundente experiencia represiva del comunismo. Para cualquier mediocre lector de Historia las claves están a la vista. La gran excepcionalidad cubana consiste en impedir que las irremediables deficiencias inherentes a estos fenómenos afecten de manera terminal el control de los hermanos Castro.

En tiempos de la Guerra Fría, la coartada nacionalista y antiimperialista consiguió que una parte del mundo no juzgara a Fidel como uno de los más serviles y agresivos peones del totalitarismo soviético. Ahora, Raúl pretende imponerle un aura de liberadora modernidad a esta nueva fórmula de dominio. Tal como el comunismo castrista constituyó una de sus más asfixiantes variantes, el fascismo raulista se proyecta con menores espacios a la empresa privada autóctona, al marco legal de los ciudadanos y a la organización gremial que los canónicos modelos de Mussolini y Hitler.

Digámoslo, entonces, como hay que decirlo. Apostar por la hipotética conversión del verdugo sin abogar por el inmediato restablecimiento del derecho del oprimido no te convierte en un opositor moderado, con una exquisita visión estratégica, sino en un cómplice con conocimiento de causa. Por muy empresario, por muy cardenal, por muy novelista que seas. Sean buenas o malas tus intenciones, quien no se opone frontalmente al fascismo (y en general a toda forma de injusticia) deja de pertenecer al ámbito natural de las personas morales. ¿O no?

La monstruosidad de la causa no deja espacio para la legitimidad de sus gestores y simpatizantes. Que Ramiro Valdés sea un correcto caballero no lo exime de ser un asesino. Que la Iglesia Católica no quiera un baño de sangre no la obliga a celebrar misa por Chávez. A Raúl, a sus herederos dinásticos y a su mafia vasalla hay que pedirle lo que universalmente se le ha pedido a los tiranos. Lo que una vez supimos pedirle a Gerardo Machado y a Fulgencio Batista: ¡que se vayan!

Comentarios [ 30 ]

Imagen de Anónimo

Y sigo oyendo la cantaleta: "Esos que viven del tema cubano". Avísenme, para ir a cobrar mi cheque. Ese mito del exilio tarifado es otro de los cuentos del régimen para tenernos dormidos. Si hablas contra él, es porque vives de hablar, y si vives de hablar, ergo, eres un mercenario. No, señor, aquí nadie vive del tema cubano. Vivimos de un montón de oficios y profesiones, todos muy dignos, y hablamos de lo que nos da la gana. Y quienes quieren vivir del cuento, tarde o temprano salen caminando en cámara lenta por la tele, ocultando la cara de las cámaras. Otros que sí viven del cuento son esos que se dedican a pedir que le hagan la vida fácil a los Castro. Así que sí, cero remesas, los viajes cada cinco años con certificado médico por delante, y embargo hasta que el manco eche dedos. Nada de eso me va a hacer rico, pero me da mucha satisfacción.

Imagen de Anónimo

"Si en Cuba la censura obliga a no llamar a las cosas por su nombre, en el exilio suele demonizarse como troglodita y anacrónica la denuncia de la dictadura".

Sorry, eso no es cierto. En 'el exilio' no se habla de otro cosa que denuncias a la dictadura. Y de ahí no pasan. Porque se oponen a todo y no aportan ideas que se ajusten a los tiempos que vivimos. Con decir "Abajo Fidel, Raúl, cero viajes, embargo forever, cero esto y lo otro, nos hemos convertido en un cero a la izquierda. Además de la muy merecida fama de irracionales y fanáticas criaturas. No creo que lo sean tanto, lo que sí creo es que hay un montón de oportunistas, descarados, vividores que viven del tema cubano. Y un montón de vivos en los medios periodísticos que hacen acá lo mismo que hacían allá: seguir la línea oficial para convervar sus trabajos. Se fueron de Cuba porque su trabajo no era bien remunerado, la vida era difícil, se cansaron y acá frente a las cámaras ganan mucho más, visten bien, manejan carros con aire acondicionado y viven de su profesión. De haber tenido lo mismo en Cuba, jamás se habrían ido. Y para consevar lo conseguido, complacen al establishment anticastrista con propaganda, senscionalismo, mentiras etc. Y sí, desafortunadamente, entro los más anticastristas hay un montón de trogoloditas, manipuladores, reaccionarios y malas personas. ¡Dios nos libre de ellos después de 55 años de los otros!

Imagen de Anónimo

que existan  tipos perverso en el poder  es  una DESGRACIA  ,pero q lo  dejemos, tambien lo es ,con la diferencia q se perdona . Hay diferncias marcantes entre ambos . Me gusto el articulo, pero dejo afuera el termino : fidelismo q es lo q tenemos  EXCLUSIVAMENTE en Cuba . (R.A.C)

Imagen de Armienne la Puta

En este aspecto yo soy absoluta: los Castro son unos tiranos y en Cuba hay una tiranía genocida.

Imagen de Anónimo

Tiene mucha razon, Andres Reynaldo. El español es un idioma muy bello, cuando no se utiliza para enmascarar la verdad, mucha de la prensa, leida y hablada en esta ciudad se refiere al gobierno castrista, utilizando la palabra Cuba, lo cual es una ofensa para una parte de la poblacion cubana, lo mismo dentro que fuera de la misma.

Lo mas comun es que se refieran al embargo de Estados Unidos hacia Cuba, obviando que los cubanos en Estados Unidos, no sufrimos ese embargo, ni aquellos que dia a dia llegan a territorio de Estados Unidos, por una u otra via, que pasan de 40000, ya con visa, definitiva o temporal, sin visa, o pisando territorio de Estados Unidos, a todos se les brinda la oportunidad de permanecer en territorio de Estados Unidos.

Lo que si la inmensa mayoria de los cubanos en el extranjero, no tenemos representacion en la asamblea del pais, no tenemos ni voz ni voto, a pesar de ser mas o menos dos millones, el 20% de los nacidos en el pais. Cabe preguntar es este modelo de lo que llama la prensa, gobierno cubano es lo que aspiran las izquierdas en el mundo?

Imagen de Anónimo

 Exelente y preciso,que en la memoria historica no haya espacio a pensar en perdonar a dictadores y herederos sanguineos,aplicar el peso de la ley a ese regimen camaleonico que muta con una habilidad sorprendente,asesinos,destructores de familias,esperemos al menos tener un juicio final para todos esos cabrones que nos han robado lo mas preciado que pueda tener un ser humano nuestra libertad y derechos sin condiciones.

Alfredo Espinosa.

Imagen de Anónimo

Sabroso, este es el tipo de condimento que le va a la situacion cubana. Como dicen por alla abajo, una espada es una espada ...

Imagen de Gabonice

Yo propongo, que mientras ese día llegue, desde ahora los cubanos debieramos formar un Tribunal de Justicia y comenzarlos a juzgarlos desde ya. Son muchos los delitos cometidos por estas gentes y desde ahora se debiera a ir meticulosamente estudiando los cargos y las figuras delictivas que se ajustan a su conducta. Incluso, propongo utilizar las mismas leyes que ellos han creado para reprimir a los cubanos, el código penal cubano e incluso hasta la prostituta Constitución que ellos nos metieron por la cabeza. Con esas mismas leyes pueden ser juzgados y condenado a cientos de penas de muerte para cada uno de los máximos cabecillas de la Dictadura.

Imagen de Gabonice

No estoy muy de acuerdo con eso de que se vayan. Irse es algo así como escapar, librarse de ser juzgados por sus crímenes. Es más justo pedir que suelten el poder, que dejen que los cubanos resolvamos el problema de rescatar nuestro país de las ruinas y eso si, sentarnos en el banquillo de los acusados y juzgarlos por los crímenes que han cometido en medio siglo. Ah, y si están muertos también deben ser juzgados, porque el día después se debe dejar bien claro que lo que pasó en Cuba no puede volver a pasar jamás.

Imagen de Anónimo

Totalmente de acuerdo. Ni olvido, ni silencio, ni impunidad, ni medias tintas, ni mirar para otro lado. Gracias al autor.