Opinión

¿Aislamiento o apertura?

Una carta abierta al presidente Obama, firmada por personalidades norteamericanas y cubano-americanas, ha desatado una polémica que nos invita a acostumbrarnos a este ejercicio de debate democrático. Creo que este es el primer aporte positivo de este documento.

Ahora vayamos al contenido estricto de la carta para poder opinar. Estas son sus cuatro solicitudes:

  1. Expandir los viajes a Cuba a todos los norteamericanos.
  2. Incrementar el apoyo a la sociedad civil cubana.
  3. Priorizar las relaciones entre Estados Unidos y Cuba en áreas de mutuo interés.
  4. Dar pasos para garantizar a las instituciones financieras que ya están autorizadas a permitir todas las transacciones necesarias en las actividades a las que ya se le han otorgado licencias.

¿Aislamiento o apertura?

Como vemos, los cuatro puntos serían totalmente normales en cualquier otro país. Pero uno de los aspectos que se debate es, a mi entender, si se continúa con los métodos de aislamiento a Cuba aplicado desde hace más de 50 años por Estados Unidos o se avanza, paso a paso, no unilateralmente, sino negociando cada movimiento de ambas partes, hacia una apertura a Cuba.

No es un tema nuevo, son tiempos nuevos. Desde 1998, hace 16 años, el Papa san Juan Pablo II era aclamado en plazas de Cuba cuando pedía: "Que Cuba se abra al mundo y que el mundo se abra a Cuba". Es el mismo desafío, pero las circunstancias van cambiando. También en aquel momento hubo inmediatamente voces discrepantes pero respetuosas, que creo que es lo que construye la democracia y enriquece a los demócratas. El ataque a las personas y no el debate de las ideas es precisamente uno de los recursos más usados por los totalitarismos. No dejemos que se nos cuelen los modelos de comportamiento de aquellos a los que criticamos. Respeto y razón es lo que nos distingue de las dictaduras.

Como he vivido en carne propia las consecuencias del aislamiento, como he experimentado el efecto multiplicador de la represión interna cuando se sitúa nuestro conflicto en el protagonismo de un "enemigo" externo, y como lo que quiero, es bueno decirlo claramente, es un cambio de modelo de convivencia en Cuba que abarque las esferas no solo económica, sino también social y política, pero sobre todo antropológica, entonces, creo que una apertura gradual, inteligente y recíproca, podría si se hace sin concesiones ingenuas:

  1. Usar métodos democráticos para buscar la democracia;
  2. Colocar el diferendo allí donde verdaderamente está: entre el Gobierno cubano y sus ciudadanos y no en la confrontación con un "enemigo externo".
  3. Fortalecer el protagonismo de los cubanos, de la sociedad civil independiente y de la oposición política partidista totalmente pacífica en Cuba.
  4. Debilitar la tesis, fachada internacional, de que toda demanda democrática interna está movida por una potencia extranjera.
  5. Quitar, además del "pre-texto" para acusar a Estados Unidos de todas las ineficiencias del modelo económico y social cubano, el "texto" de la defensa ante el supuesto ataque a la soberanía nacional, clarificando que no hay soberanía nacional sin soberanía ciudadana, piedra angular de la democracia.

¿Embargo, oxígeno o ineficacia del sistema?   

El debate suscitado por la carta al presidente Obama, no creo que ponga en duda el derecho universal e inalienable de los norteamericanos a viajar a cualquier lugar del mundo, demanda que siempre hemos exigido de los mandatarios cubanos y que seguimos demandando para aquellos presos políticos cubanos que aún no pueden viajar libremente por estar bajo una llamada "licencia extrapenal". Este bloqueo debe cesar.

Tampoco creo que el debate impugne el derecho universal e inalienable al libre comercio cuando no existen unas sanciones al respecto aprobadas por el Consejo de Seguridad de la ONU. Aún más, cuando esas relaciones irían dirigidas, sobre todo, a fortalecer la sociedad civil cubana independiente. Por cierto, que se puede apreciar en esta misiva que el concepto amplio e incluyente de sociedad civil va progresando. La visión de sociedad civil que refleja la carta no solo considera a la oposición política partidista, sino también incluye a los pequeños empresarios que son eufemísticamente llamados por el sistema como "trabajadores por cuenta propia"; no solo trasluce la referencia a la restringida "lista de oficios medievales" aprobada, sino también a profesionales, artistas, periodistas, iglesias y otras asociaciones que hacen normal, eficiente y creativo al tejido productivo de la sociedad civil, creando riquezas materiales y también culturales y espirituales, sin las cuales caeríamos en otro materialismo asfixiante.

Para algunos hermanos cubanos favorecer esto con una mejoría gradual y negociada de las relaciones entre Estados Unidos y Cuba, sería como "dar oxígeno" al Gobierno cubano. Respeto esta opinión y aún más respeto a los que la sostienen, muchos de los cuales sufren represión, exclusión y cárcel dentro de Cuba.

Algunas preguntas para el debate

Cuando cuestionamos estos pasos hacia la apertura, ¿suponemos que serán dados sin nada a cambio, de manera unilateral, abrupta y haciendo concesiones sin tener en cuenta los Derechos Humanos en Cuba? Si así fuera, yo también me opongo.

¿Pensamos que una mejora de las relaciones entre EEUU y Cuba haría funcionar automáticamente el modelo económico centralizado e ineficiente que el Gobierno cubano mantiene con un férreo bloqueo a la propiedad, la libertad de empresa y la persecución de la iniciativa y el mercado? Medio siglo de "oxígeno" soviético y venezolano no han podido hacer funcionar un modelo económico que ha demostrado mundialmente su fracaso. El oxígeno solo sirve para organismos vivos y lo que más vida tiene en Cuba hoy, y tendrá mañana, es su sociedad civil creciente.

Cuando creemos que estas aperturas negociadas y graduales harán revivir las obsoletas e improductivas estructuras de un modelo económico y político totalmente superado en el mundo, ¿no estaríamos creyendo más en el modelo que los mismos que han declarado que "este no funciona ni para nosotros mismos"?

Que siga la polémica que así se construye democracia, conciencia cívica y protagonismo ciudadano de todos los cubanos.

A fin de cuentas, es a nosotros los cubanos todos, de la Isla y la diáspora, a quienes corresponde ser los protagonistas de los cambios económicos, sociales, políticos y antropológicos que tanto necesita nuestra querida nación. Que nos enriquezca el debate pero que no nos distraiga de lo que debemos pensar, de lo que debemos hacer y de lo que debemos cambiar entre todos los cubanos.                

Comentarios [ 24 ]

Imagen de Anónimo

LOs cubanos son ladrones eso son y eso seran por siempre.

Imagen de Anónimo

Expandir los viajes a Cuba a todos los norteamericanos: lo cual equivale a conceder licencias para que los jovenes cubanos, cuya unica posesion es en mayor o menor medida su propio cuerpo, se dediquen a expandir el trueque sexual. Cuba podria asi, gracias a la apertura Raulista, convertirse en un formidable rival economico para Tailandia y algunos destinos de Centro-America y el Caribe.Incrementar el apoyo a la sociedad civil cubana: comprandoles pasajes "one way" para Espana y otros paisesPriorizar las relaciones entre Estados Unidos y Cuba en áreas de mutuo interés: entre estas la mas importante es el trafico de drogas cuyo interes por parte del gobierno cubano es extraordinario. En ese sentido los Estados Unidos podrian delegar en Cuba funciones de coordinacion y vigilancia en el Estrecho de la Florida para lograr que los naufragios de traficantes disminuyan sensiblemente y los cargamentos puedan llegar a las costas de la Florida de manera segura.Dar pasos para garantizar a las instituciones financieras que ya están autorizadas a permitir todas las transacciones necesarias en las actividades a las que ya se le han otorgado licencias: En esta area se pondra especial interes en el blanqueo de capitales del narcotrafico para que estos recursos puedan utilizarse legalmente en las reformas que implementaran los nietos de Mariela Castro 

Imagen de Camilo J Marcos_Weston_FL

Sigo diciendo que el embargo o su eliminacion, no van a determinar el futuro de Cuba. Para mi, lo mejor que tiene este articulo es el enfasis en que la situacion de Cuba tienen que solucionarla los cubanos. Estados Unidos, que no intervino en Cuba cuando era posible y necesario (1961), pudiera considerar desentenderse del conflicto cubano, y solo intervenir (pero intervenir!!) por razones humanitarias. Hay dos aspectos mas: hay que ser pragmaticos, el exilio esta presente en las acontecimientos cubanos, tanto es asi, que es la mayor fuente economica del gobierno y del pueblo cubanos. Por otra parte, la entrada de norteamericanos a Cuba, masivamente, dejaria poco espacio para el socialismo.

Imagen de Anónimo

"Si así fuera, yo también me opongo"  dice Dagoberto.

Pues opóngase Dagoberto pues Raul Castro no ha movido ficha referente a respetar los derechos humanos de los que se le oponen.

Guajirai

Imagen de Anónimo

"Si así fuera, yo también me opongo"  dice Dagoberto.

Pues opóngase Dagoberto pues Raul Castro no ha movido ficha referente a respetar los derechos humanos de los que se le oponen.

Guajirai

Imagen de Anónimo

"Colocar el diferendo allí donde verdaderamente está: entre el Gobierno cubano y sus ciudadanos y no en la confrontación con un "enemigo externo".

Ese es el meollo de la cuestión y mientras existe el caprichoso embargo de Estados Unidos a Cuba eso queda opacado. Los que defienden el embargo siempre quieren poner esto como una confrontación con USA, es lo que quieren. Por eso se fueron, esperando que fuesen "los americanos" los que resolvieran el problema. Todos los demás conceptos salen sobrando para ellos. Hasta su concepto de lo que significa 'democracia" es algo muy sui generis. No son ni nunca han sido responsables ni se han comportado como pueblo, sino como individuos caprichosos, a quienes no les importa el futuro de Cuba, sino salir de eso y después veremos. Si sale mal, pues 'los americanos' están a 90 millas, que ellos nos gobiernen. Gente así, como no es nación, como nunca ha llegado a ser un pueblo con indentidad y visión, no merece patria. Solo saben lanzar consignas demagogas, lo que aprendieron en Cuba para salir del paso y no tener que pensar ni reflexionar ni tener conflictos internos. Por lo general, también son bastante narcisistas y superficiales.

Imagen de Anónimo

Si este debate se hubiera puesto en la mesa en los '90, cuando caía la Unión Soviética y Cuba no sabía (aún no sabe) a dónde iba, hubiera estado lógico.

Pero ahora, poniéndome en los zapatos de Obama, no creo que levantar el embargo signifique algo importante para ambas partes. Mañana los dictadores dirán que "el daño ocasionado a la estructura productiva fue muy grande" o que "jamás el imperialismo pisará nuevamente tierras cubanas", mucha arenga, cancioncitas pegadizas y en definitiva, los octogenarios capitalizarán como siempre la situación con su habitual histrionismo.

Imagen de Anónimo

Cuando el Sr. Dagoberto Valdes reciba una golpiza como las q han recibido Antunez, Roberto de J. Guerra y Rodiles entre muchos otros. Además, deje de recibir dinero del Sr. Carlos Saladrigas, se podrá considerar su opinión. Mientras tiene la libertad de expresarse como desee, pero como dijo Raul Rivero "hay que considerar a los que están en la candela". Admiro la labor del Dago Valdes, pero eso no quita que siempre ha estado amparado, 1ro bajo la falda de la Iglesia y luego bajo Saladrigas 

Imagen de Anónimo

Lo importante de este artículo no es su profundiad o no, lo importante es que toca una tecla fundamentqal y es que al cubano que se come un cable a diario en la isla, nadie le pregunta que quiere, cuál destino desea para su Cuba. En verdad, ellos, son los verdaderos dueños de Cuba. Ni los castro, ni los que desafueran en Miami, ni los gobiernos extranjeros, ni los empresarios, ni los que escapamos buscando mejoras económicas o más libertades, ni tampoco los blogueros, ni los politicastros de nuevo tipo de la minuscula y cuasi desconocida en Cuba disidencia, tiene la autoridad moral para decidir, al final, todos ellos tienen un objetivo común: arrimar la brasa a su sardina.

Imagen de Anónimo

El problema no es la profundidad o no del artículo. Lo esencial es que toca algo muy de cerca y es que a los cubanos, a la inmensa mayoría de los cubanos, no a la gente de recalcitrante de Miami, ni a los vive bien del gobierno cubano, ni a los gobiernos extranjeros, ni a los blogueros, ni a la disidencia politiquera basura, repito, a los cubanos que se comen el cable cada día en la isla, nadie les pregunta y nadie los toma en cuenta al final para saber qué quieren ellos de verdad hacer en su iCuba, porque se quiera o no, esos que han quedado allá aguantando el palo, son los verdaderos dueños de Cuba, los que tene la verdadera autoridad moral para decidir, pero, claro, nadie los toma en cuenta.