Opinión

Democracia para cuándo

Los términos de la nueva Ley de Inversión Extranjera y la pregunta por la durabilidad del régimen.

Todavía hay quienes dentro de Cuba sueñan con una revolución popular que liquide al socialismo de ordeno y mando. No es menos cierto que existe el fermento social para que esto ocurra: desesperanza, escasez, inflación, bolsones de anarquía, crecientes niveles de corrupción, hastío frente al discurso de los jerarcas del Partido y salarios de miseria. Sin embargo, el terror policial, la impunidad de los tribunales y el estricto control de los medios de comunicación, echan por tierra las posibilidades de la articulación de una masa crítica que protagonice una protesta nacional.

La insularidad, los deprimidos índices poblacionales, el constante flujo de exiliados, el fracaso de los grupos opositores en aumentar notablemente sus nóminas, así como la baja importancia geopolítica del país en el tablero mundial , son realidades que es preciso no olvidar en aras de comprender  el porqué de la longevidad de la dictadura.

A tono con esta realidad no estaría mal preguntarse: ¿Llegará a cumplir las seis décadas el 1 de enero del 2019? 

Todos esos factores conspiran contra la solución del problema. Es posible que haya que esperar por la desaparición  biológica de los históricos para que caigan los muros de la ortodoxia. No creo que su ausencia indique una automática transición a la democracia, pero sí  crearía un clima más favorable a reivindicaciones muy difíciles de alcanzar en las actuales circunstancias.

Los términos de la nueva Ley de Inversión Extranjera refuerzan el escepticismo en torno a las probabilidades de que determinen cambios trascendentales en el ámbito socio-laboral y político. 

Todo ha sido previamente ajustado para ganar tiempo. La clase política que aprueba y supervisa el ritmo de la apertura, tiene muy claros sus objetivos. Su fin es permanecer en el poder y reforzarles los márgenes de legitimidad a sus herederos. En las plantillas de las empresas extranjeras que decidan invertir, tendrán prioridad los trabajadores que cumplan los requisitos exigidos por la entidad empleadora estatal. Ningún disidente o persona considerada desafecta al sistema, podrá aspirar a un empleo.

Es vano forjarse ilusiones de un tránsito a la democracia a corto y mediano plazo. Puede ser que baje el rigor del régimen en cuanto a la represión, obviamente como coartada de supervivencia, pero nunca como parte de un programa que vaya allanando el camino hacia un nuevo modelo asentado sobre los pilares de la economía de mercado, el pluralismo político y el libre ejercicio de las libertades fundamentales.

En la agenda de la elite verde olivo no hay causalidades.  Han tomado todas las precauciones para conservar los yugos de la esclavitud. Para los críticos más beligerantes sobran las cárceles y los actos de repudio. Ni que decir del reclutamiento de chivatos por medio del chantaje, labor extremadamente fácil para la policía.

Cuba es un país donde nadie vive de su trabajo. Más del 90% de los trabajadores participan del mercado negro para suplir sus necesidades básicas. De ahí la abundancia de soplones que abortan reuniones opositoras y desarticulan planes de desobediencia civil a cambio de la temporal absolución de sus delitos.

Con esta atmósfera de miedo y doble moral no hay cambio que valga. La gente prefiere escapar a otros países, emplearse a fondo en los tejemanejes de la economía subterránea, amortiguar su irritación con buches de ron y sexo, y de vez en cuando despachar imprecaciones contra el Gobierno en compañía de amigos y familiares confiables.

Descorazonador, patético, pero es lo que hay.

Comentarios [ 12 ]

Imagen de Ernesto Gutiérrez Tamargo

Democracia de partidos y representativa; soberanía popular restaurada; libertad política y de prensa; justicia independiente y profesional; igualdad y alternancia en el poder. En eso radica un versadero cambio en Cuba hacia un Estado Constitucional de Derecho donde todo quede al amparo de una Ley Fundamental inspirada en la única Carta Magna aprobada democráticamente en 1940, pero actualizada por instituciones respetables y respetuosas de los derechos humanos. 

Imagen de Anónimo

Dicen algunos maestros del arte marcial, que uno de los objetivos al gritar, es paralizar el pensamiento táctico defensivo del oponente y fíjense si tienen razón, el gobierno les hace a los opositores un acto de repudio y los paraliza; cuando, y ya lo hizo UNPACO, haya un acto de repudio y se les conteste con las notas del himno nacional, los paralizados serán ellos por que al final ese es el himno de todos los cubanos.

Imagen de Anónimo

Buen escrito, Jorge un poco pesimista pero realista, lo que seguimos negandonos a ser derrotados mientras haya vida. Desgraciadamente el pueblo cubano se convirtio en esclavo de sus pasiones y creyeron en un demagogo, que los llevo por el camino del paternalismo y hoy gran parte de el no ven otra solucion, que vivir en cadenas o marcharse del pais. Sindrome de Estocolmo o masoquismo.

Y quien quiere romper el estancamiento tomando accion de calle y violenta, es anulado por los soñadores que creen que por la via pacifica se van a introducir cambios.

Imagen de Ernesto Gutiérrez Tamargo

Todo eso lo sabemos. Pero no por ello abandonaremos ni rendiremos nuestros valores para que Cuba sea libre. Que lo será. Esta es una larga lucha por la restauración de una patria y nación secuestradas por una dictadura antiquísima. Es como el pueblo de Israel que Nabucodonosor secuestró por 60 años en Babilonia y jamás cejaron en el empeño de volver a su patria.  Las lágrimas derramadas en el Eufrates por aquellos hebreos expatriados forzosos o necesarios son iguales a las nuestras derramadas en mares y ríos extraños de nuestra diaspora. Habría sido más fácil abandonar en el empeño, pero no lo hemos hecho (éste Diario es un ejemplo, y otros miles dentro y fuera de Cuba). Esta lucha es nuestra, la heredamos de nuestros padres y luego será de nuestros hijos y de nuestros nietos. Y volveremos, no en nuestras fuerzas, sino en las de Aquél que retornó de Babilonia a los expatriados cautivos (junto a los que se quedaron oprimidos), y reconstruiremos sobre las ruinas del tardocastrismo una patria mejor entre todos.

Imagen de Anónimo

Dirigir y organizar a las masas en Cuba bajo las condiciones actuales no es posible.  Alta inflacion sobre el pueblo fustrado, cortesia de Venezuela, es un factor que genera combustion expontanea!  Mas le duele a la dictadura militar cubana la inflacion que la oposicion.  El enemigo mas temido por la dictadura es el gas explosivo que se desprende de inflacion y altos impuestos.  De ahi la importancia de hacer uso de la data economica para reflejar la posicion debil y terminal de la dictadura.  La inflacion no entiende con nadie, asi que si agarra a los Castros vivos se los lleva con revolucion y todo!

Pedro Benitez, New York

Imagen de Anónimo

Animo, hagan algo, hablen, comenten, den su opinion abiertamente y constantemente, esten en Cuba, Miami, España, Alaska, hablale al de al lado mal de Fidel. Un grano de arena hace la diferencia.

Imagen de Anónimo

Jorge, acabo de leer un artículo en El Nuevo Herald de Pedro Corzo muy objetivo, al igual que el tuyo, sobre la capacitación en la represión del castrismo al chavismo, pero a diferencia del tuyo, que es un mensaje al desaliento, él nos convoca, a pesar de los pesares, a continuar luchando, Cito ”Enfrentar estos regímenes genera muchos mártires. Cuba y Venezuela tienen sus siembras de patriotas, pero aún le restan muchos hombres y mujeres capaces de derrotar una estructura despiadada del poder que a pesar de su fortaleza, no es invencible” COMENTARIO de Esopo.

Imagen de Anónimo

A veces pienso igua que el autor, pero intento que no me gane el desánimo.

No quiero un final violento para el castrismo, pero me gustaría ver a la gente más inconformista y reaccionaria frente al gobierno. La indignación es algo que crece por dentro y no se cura, pero parece que esa "enfermedad" no llegó a Cuba.

Son muchos los casos en la región en que la gente tomó las calles - y aún las toma, como en Venezuela - en respuesta a gobiernos autoritarios o dictatoriales.

El gobierno instaló el miedo, creó al enemigo, puso a los obsecuentes, botó a los opositores más recalcitrantes, mató a aquellos que les hicieron sombra, compró almas extranjeras de todo tipo (periodistas, artistas y políticos), cerró las fronteras, las abrió cuando quiso y decenas de acciones más de este tipo.

El pueblo se acostumbró a esperar que la situación mejore, esperar un trabajo mediocre, esperar que llegue el pollo y los huevos, esperar que el primo de Miami le mande dinero y tenis Nike, esperar a que llegue la guagua, esperar que FC y RC se mueran y decenas de inacciones más.

Imagen de Anónimo

Jorge si seguimos al pie de la letra tu bien argumentado artículo habría que decir “apaga y vámonos”, es posible que estés cooperando con la elite que ostenta el poder en Cuba para como dijiste a “conservar los yugos de la esclavitud” COMENTARIO de Esopo.

Imagen de Anónimo

Ricardo E. Trelles >>>

// Más que observar, HACER //

Es que usted es muy comtemplativo, estimado Olivera Castillo.

Hay que DESARROLLAR LA ALTERNATIVA AL REGIMEN. No esperar "rebeliones polulares" que ni sirven ni resuelven el problema, menos esperar que la élite vieja del régimen muera, ni evaluar si éste está haciendo "buenos" o "malos" cambios. Hay que TRABAJAR para reemplazar al régimen.

Un pasito sencillo, para empezar (y dar idea de lo que hay que desarrollar), es difundir en Cuba tan masivamente como se pueda materiales como el volante siguiente.

Aspiraciones sociales cubanas, ¿sí o no? - - - - - http://mhecnet.org/DOCU53.HTM