Economía

Cae en picado la construcción de viviendas y se desploman las inversiones en 'los logros de la revolución'

El auge de la participación privada, incluso dentro de los estrictos límites del régimen, refleja una economía que trata de avanzar hacia otro modelo.

La Oficina Nacional de Estadísticas de Cuba (ONEI) ha publicado recientemente varios informes relativos al comportamiento de la economía en 2013 que ofrecen un balance ciertamente pesimista de los resultados que la denominada "actualización del socialismo" está teniendo sobre los principales indicadores.

Ya se expuso en un trabajo anterior que el sector turístico en 2013 volvió a quedar por debajo de la cifra de 3 millones de viajeros que las autoridades se habían fijado como objetivo. Ahora podemos prestar atención a los indicadores en el sector de la construcción de viviendas y al comportamiento de las inversiones en la economía.

Así, en 2013, se terminaron en Cuba 25.634 viviendas, una cifra que desciende un 20,1% con respecto a la registrada un año antes, y hasta un 24% menos que en 2009. Es evidente que la política de estímulo a la construcción de viviendas no está dando los resultados deseados. Las cifras están en franco declive desde 2009, cuando se terminaron 33.901 viviendas. Que tan solo cuatro años después se hayan finalizado 8.000 menos, ofrece una idea de la escasa capacidad de las autoridades para incentivar el desarrollo de un sector que exige un nuevo marco jurídico e institucional para los derechos de propiedad.

Tan solo cabe destacar un dato positivo en todo este panorama desolador. En el informe de ONEI se observa que, mientras las viviendas terminadas por las entidades pertenecientes al sector estatal y cooperativo se han desplomado un 41,3% entre 2012 y 2013, las construidas por los privados, bajo el epígrafe de "esfuerzo propio", han aumentado un 31,9% a pesar de las dificultades que existen en el país para esta actividad.

Es una magnífica noticia que los que fabrican sus viviendas al margen de la odiosa presencia del Estado castrista hayan aumentado las cifras de las 9.264 en 2012 a las 12.217 en 2013. Por el contrario, las entidades estatales y cooperativas, que hasta la fecha han sido protagonistas primordiales de la actividad económica planificada, experimentan un descenso de las 22.839 en 2012 a las 13.417 en 2013.

El dato más significativo, y con el que nos podemos quedar, es que la construcción de viviendas por los privados prácticamente registró la misma cifra que las pertenecientes al sector estatal, a pesar de que su participación relativa en la economía es inferior, en términos de medios y recursos. Abrir más espacios a la iniciativa privada en el sector de la vivienda tiene sus recompensas. Los datos son más que evidentes.

Esa acción dinámica de los individuos que construyen sus viviendas se ha visto obstaculizada, ya no solo por la maraña de regulaciones y disposiciones intervencionistas del régimen castrista, incluyendo la ausencia de un marco estable de derechos de propiedad, sino también por los deficientes resultados en la producción interna de materiales de construcción.

Materiales necesarios para las viviendas como la arena calcárea, las barras de acero, el cemento, el hormigón o los prefabricados, que dependen fundamentalmente de la actividad de las entidades estatales, han experimentado descensos promedios del 6% en la cifra de producción, lo que limita la actividad constructora.

Convendría que las autoridades prestaran atención a estas actividades que, a su vez, podrían funcionar mucho mejor bajo la dirección privada si se le facilitan los espacios adecuados. En todo caso, la dinámica de otras producciones como bloques de hormigón, piedra, tejas y tejados de metales, viene a confirmar que el sector de la vivienda en Cuba continúa bajo las labores de rehabilitación de los daños producidos por los ciclones registrados en años anteriores, y que la vivienda nueva escasea.

Caen los 'logros de la revolución'

De igual modo, la ONEI constata en su informe sobre las inversiones en la economía que en 2013 se produjo un aumento del 12,9% de las mismas. Un dato, aparentemente positivo que, sin embargo, debe ser matizado a la vista de las informaciones publicadas.

En efecto, si en lugar de utilizar un solo año para medir el comportamiento de las inversiones se utilizan las cifras del último quinquenio, en promedio, los resultados son decepcionantes.  Si se realiza este cálculo entre 2009 y 2013 las inversiones en la economía castrista aumentaron una media del 0,2% es decir, permanecieron prácticamente estancadas, sin corregir los efectos de la inflación sobre las variables monetarias.

Este dato, aún siendo positivo, merece ser desglosado con algún detalle para determinar en qué actividades se están realizando más inversiones. Los datos son concluyentes. Los grandes logros de la llamada "revolución", a saber la educación y la sanidad, experimentan descensos muy significativos en sus tasas de variación de las inversiones en el último quinquenio. En concreto, la sanidad se desploma hasta un 5,6% anual, y la educación lo hace en un 1,7%, datos que ponen de manifiesto la intensa reducción del salario real que están experimentando los cubanos a resultas de la escasez de recursos presupuestarios del régimen.

Por el contrario, la dinámica inversora es claramente expansiva en aquellas actividades donde la participación de la iniciativa privada se ha destacado en mayor medida, gracias a la actualización del socialismo. En concreto, "los servicios empresariales a las empresas" han experimentado un crecimiento medio del 25,3% en las inversiones, y las actividades de "transporte almacenamiento y logística" lo han hecho en un 18,4% anual.

El contraste directo entre estas actividades, las llamadas "logros de la revolución" y las nuevas que están observando, dentro de los estrictos límites del régimen, el auge de la participación privada, reflejan el nuevo escenario que se dibuja en una economía que trata de avanzar hacia los modelos existentes en el resto de países del mundo, a pesar de las restricciones legales e ideológicas que no acaban de reconocer el papel esencial de la iniciativa privada y la libertad económica en los procesos productivos.

Comentarios [ 9 ]

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Anónimo - 31 Mar 2014 - 12:33 pm.

El que se "calla" es el que no habla.

Lo que se "cayo'" en picada fue tu ortografia socio.

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Al Anonimo de las 5:43 pm le comento que el PIB cubano en realidad no crece hace unos seis años, sino apenas por debajo del 1%. Lo que pasa es que el sistema comunista no tiene pruritos para MENTIR descaradamente e incluye los gastos sociales como nuevos valores creados y los suman al PIB.

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En Cuba hace rato que todo ha caído en picada y nunca se ha levantado, lo único que funciona bien es la represión para mantener el poder y seguir robando, estos comunistas son de lo peor, viven bien ellos se enriquecen y los demás que se jodan, esa es la verdad del pueblo de Cuba.

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Con todos estos datos de descensos, como es posible que el PIB interanual crezca? alguién lo puede aclarar.

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Uso bien la palabra picado., cayó en picado

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No tiene arreglo.

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....no entendi el titular: Se callo el "picao" de la construccion o Callo en picada la construccion!!!!!.......please, explicame DDC!!!!!!

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Clarito, y con los números que dan ellos mismos... Buen artículo.

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actualizacion del socialismo ( ejem, ..., como denominar permitir actividad privada odiosa), pués no sabia que se construia algo en Cuba, como no sea un hotel extranjero..