Economía

Ya la papa es un problema político

Hacía casi un año que no aparecía en los mercados de Santiago de Cuba. Su llegada fue recibida con gritos de aviso y colas larguísimas.

En la tarde del domingo 16 de marzo llegaron los primeros camiones de papas a los mercados de Santiago de Cuba, a casi un año de su desaparición de la dieta popular. A los gritos de "¡Hay papas, hay papas!", centenares de personas de los barrios aledaños al mercado agropecuario estatal Los Pinos salieron de su apacible siesta dominguera para tratar de comprar el añorado producto.

Para los cubanos es conocido lo importante de esta vianda en la canasta popular, por la diversidad de platos que se pueden confeccionar y su capacidad de adaptación a otros dentro de la cocina criolla, además de complementar la desnutrida mesa actual a base de arroz y fongos (plátanos burros).

En los últimos 5 años, en la región oriental de la Isla se ha visto muy poco la papa. Su cultivo necesita de bajas temperaturas, y en una región de veranos eternos y sofocante humedad su cosecha se hace imposible. Sin embargo, a finales de los años 80 y principios de los 90, como parte de la política gubernamental de dotar de papas al este del país, se dedicaron tierras de la provincia de Ciego de Ávila a este cultivo, trabajadas por contingentes de obreros orientales convocados por los sindicatos. Esa especie de cruzada alimentaria planteada por el Gobierno, terminó con la llegaa del "Periodo Especial".

La papa desde entonces se convirtió en un alimento costoso y raro para los orientales; ahora mucho más tras el anuncio en el diario Trabajadores de que "este año no alcanza para todos". Lo cual es falso, pues hace años que no alcanza.

 Entre colas larguísimas y merolicos

A pesar de ser un producto subsidiado por el Gobierno, su precio es de 2,20 pesos el kilogramo y solamente se distribuye unos pocos días al año en la ciudad de Santiago de Cuba. Aquí se aprovecha hasta las papas en mal estado, pues se le cortan las partes dañadas y se vende como "papa beneficiada". En cambio, a los municipios santiagueros y a otras provincias como Guantánamo y Bayamo, la papa no llega nunca.

La liberación de la vianda de la libreta de abastecimiento y las pocas cosechas producidas cada año terminaron por incluirla en el mercado negro, no importan las regulaciones de su venta en los mercados, a cada individuo se le expenden solamente 10 libras, y se habilitan kioscos para discapacitados y embarazadas.

La escasez produce la corrupción y pone los precios. Los llamados merolicos siempre se las arreglan para comprarla en cantidades. Así lo expresa Leticia: "Yo traigo y llevo productos entre Bayamo, Manzanillo y Santiago. Tengo mis clientes, la libra allí se vende entre 15 y 20 pesos". Mientras en la misma ciudad de Santiago los jarros de papas cuestan 15 pesos.

Las multitudinarias colas para alcanzar el producto pueden llevarle a un consumidor entre dos y tres horas, con intervención de las autoridades policiacas por las constantes riñas que se producen. Debido a ello algunos prefieren ir directo al merolico o, simplemente, no comer papas.

Esther, vecina del Nuevo Vista Alegre, dice: "Esta cola es una tortura. Encima, venden muy poco. Diez libras en mi casa no da para saborear. Si tienes plata es mejor comprar un saco, y resuelves este problema".

El sábado 22 de marzo se repartió la segunda vuelta de papas en la ciudad. En los mercados las colas estaban hechas desde antes de la apertura, a las 8 de la mañana. Al mediodía la papa se había acabado, solo quedaba la "beneficiada" en el mercado de Avenida y K, en el reparto Sueño.  Una clienta, al ver que no alcanzaría, trataba de "resolver" con uno de los empleados de la instalación, y este le respondió: "La cosa está mala hasta para nosotros. Si nos cogen despachando por fuera, nos cuesta una multa o una suspensión. Ya la papa es un problema político".

El trabajador, sin saberlo, expresaba la opinión del Gobierno: "la papa es una cuestión de seguridad nacional". Ello significa que las políticas de su cosecha están directamente dirigidas por ellos, y para muchos ahí radica el problema. La ineficacia del sistema es lo que hace que este cultivo sea improductivo.  

Comentarios [ 26 ]

Imagen de Anónimo

Yo tendo 350 metros cuadrado En un huerto la cienbro y tengo papa el año en tero no mefalta..

suden los huevo y no juegen Domino alas 10 de la maña..frente a un portal de una casa..en Cuba....lo que hace falta es jama..

Imagen de Armienne la Puta

La isla de la miseria. El colmo es que rodeada de mar no hay sal.

Imagen de Anónimo

Aquí sobra la papa! Jamás falta alimento alguno!

(Nieto de FC, que vive en Punto Cero)

Imagen de Anónimo

No querian El Comunismo, pues no se quejen, para obtener una cosa, hay, que sacrificar otras, asi es que , Comunismo si Papas No.!!!

Imagen de Anónimo

¿ El "papa francisco esta en oriente"?, verdad que ese hombre se mete por el hueco de una aguja.-no se si sera un polema politico¿?.

Felix chiquito.

Imagen de Anónimo

Pero como que no alcanza la papa si en el noticiero de las 8 siempre dicen que se cumplió la cosecha de la papa en tal y mas cual lugar de la isla?

Imagen de Anónimo

Para colmo de males, la tierra que no se cultiva se llena de marabú, que dicho sea de paso es un negocio para aquellos familiares y amigos del gobierno que lo hacen carbón y lo venden a Europa. Hasta donde se, RC había botado a aquellos que tenían la comercialización para dejarle el terreno allanado a su yerno, Paolo Titolo.

Hacer carbón de tipo artesanal es un trabajo de muy baja calidad porque obliga a que dos personas estén permanentemente cuidando que no se queme, que no haga llamas.

Y todo eso, porque no se hacen los cultivos que se deberían hacer.

Imagen de Anónimo

El Papa no es ningun problema politico, es una falsedad que se incomodo con la visita de Obama. Este Papa es mucho mejor, incluso, que Woitila. Que no haya Papas latinoamericanos antes, no significa que este no sea un buen Papa. Siempre DDC denigrando a quienes hacen el bien.

Imagen de Anónimo

ya aparecio la papa, ahora viene el vasito de leche no?

Imagen de Anónimo

Los ñagues estan hambrientos.

Industrialista