Relaciones Cuba-UE

Cambio de forma y nueva dinámica

Si La Habana acepta la invitación a dialogar de la Union Europea, tendrá que ratificar los pactos de derechos humanos y suspender las represión por motivos políticos.

En una declaración publicada el martes 11 de febrero, Rogelio Sierra Díaz, viceministro de Relaciones Exteriores de Cuba, informó que el Consejo de Ministros de Relaciones Exteriores de la Unión Europea (UE) autorizó a la Comisión Europea y a la Alta Representante para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, Catherine Ashton, a iniciar negociaciones sobre la disposición de un Acuerdo de Diálogo Político y de Cooperación con la República de Cuba y agregó que "Cuba considerará la invitación formulada por la parte europea, de manera respetuosa, constructiva y apegada a su soberanía e intereses nacionales".

Se trata del posible inicio de negociaciones para un diálogo político bilateral y un Acuerdo de Cooperación en dependencia de que las autoridades cubanas acepten la invitación. Al respecto, Catherine Ashton expresó: "Espero que Cuba apruebe esta propuesta y podamos pronto trabajar en pos de una relación más firme", pero dijo que "la decisión no constituye un cambio político respecto al pasado"; lo que puede interpretarse como un cambio de forma, no de contenido. Por su parte, el embajador de la UE en Cuba dijo que "la política es la misma pero hay una nueva dinámica", y calificó la decisión como un "gran paso adelante", pues el posible acuerdo "formalizaría la cooperación a todos los niveles sobre una base jurídica y política más firme".

Las transiciones hacia la democracia dependen tanto de los factores internos como de los externos. En dependencia de la mayor o menor fuerza de los primeros, los segundos asumen un mayor o menor protagonismo, que es precisamente el caso de Cuba, como se puede apreciar si miramos por el retrovisor.

La revolución que tomó el poder en 1959, convertida en fuente de derecho, se enrumbó hacia el totalitarismo. La Constitución de 1940 fue sustituida de facto por La Ley Fundamental del Estado Cubano, con la cual el Primer Ministro designado asumió las facultades de Jefe de Gobierno y el recién creado Consejo de Ministros se adjudicó las funciones del Congreso. A partir de entonces se procedió a concentrar el poder en manos del líder, la propiedad en manos del Estado, a desmontar la sociedad civil y a restringir las libertades ciudadanas y los derechos humanos, por lo que los cubanos, desarmados de instrumentos y espacios cívicos, perdieron la condición de ciudadanos.

En ese contexto, los países de la entonces Comunidad Europea, que mantenían relaciones bilaterales con Cuba, establecieron en 1996 la Posición Común con el objetivo de "alentar un proceso de transición a una democracia pluralista y al respeto de los derechos humanos y de las libertades fundamentales, así como una recuperación sostenible y la mejora de las condiciones de vida del pueblo cubano". Esa decisión, que de hecho constituyó un apoyo moral a la oposición dentro de la Isla, agudizó las contradicciones entre la UE y La Habana. Posteriormente, en el año 2002, cuando se instaló la delegación de la Comisión Europea en La Habana y se recibió con beneplácito la solicitud de Cuba para incorporarse al Acuerdo de Cotonú[1], se abrió una nueva etapa en las relaciones bilaterales. Sin embargo, en el año 2003, el encarcelamiento de 75 opositores pacíficos y el fusilamiento de tres jóvenes que intentaron capturar una lancha para escapar del país, llevó al Consejo de la UE[2] a reafirmar la vigencia y validez de la Posición Común.

En el año 2008, cuando los huracanes que azotaron el país profundizaron la crisis interna, el Gobierno firmó el restablecimiento de las relaciones con la UE y se acordó reiniciar el diálogo político. El Comisario Europeo de Desarrollo y Ayuda Humanitaria, y el Ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, firmaron una declaración dando a conocer la decisión, mientras el gobierno de España se empleaba a fondo para que la Posición Común fuera derogada. Sin embargo, en 2010, precisamente cuando España ocupaba la presidencia de la UE, dos sucesos echaron por tierra ese propósito: Cuba prohibió la entrada al eurodiputado español Luis Yáñez y al mes siguiente murió en una prolongada huelga de hambre el prisionero político Orlando Zapata Tamayo.

Si ahora el gobierno cubano aceptara la invitación de la UE, tendría que aceptar el diálogo sobre el tema de los derechos humanos y proceder al restablecimiento de lo que nunca debió ser barrido. Lo interesante es que no estamos en las mismas condiciones de aquel año, cuando el entonces ministro de Relaciones Exteriores, Felipe Pérez Roque, al referirse a la Comisión de Derechos Humanos de Ginebra, declaró: "Si la UE se apartara de la votación estéril que genera enfrentamiento, Cuba estaría dispuesta a sentarse con la UE a acordar un programa". Y Que Cuba "se sentiría en la deuda moral de acompañar la decisión europea. Firmaría el pacto de derechos económicos, sociales y culturales al día siguiente, diciendo que hemos empezado una nueva etapa en nuestras relaciones".

De producirse la negociación, a juzgar por las palabras de Catherine Ashton, los países de la UE tendrían que poner sobre la mesa la siguiente exigencia:

Acoplar las leyes cubanas con la Carta de las Naciones Unidas y con todos los instrumentos de derecho internacional, como la Carta Universal de Derechos Humanos, que en su artículo 30 reza: "Nada en esta Declaración podrá interpretarse en el sentido que confiere derecho alguno al Estado, a un grupo o a una persona, para emprender y desarrollar actividades o realizar actos tendientes a la supresión de cualquiera de los derechos y libertades proclamados en esta Declaración". Un enunciado que para Cuba tiene un significado especial, pues fue una de las naciones promotoras y firmantes de tan importante documento. Y también ratificar los pactos de derechos humanos, firmados desde el año 2008, que constituyen la base de la dignidad de la persona y garantía de que los cambios proyectados tengan un efecto positivo para la sociedad cubana.

Sobre esa primera exigencia, el Gobierno de Cuba tendría que suspender las represiones y el encarcelamiento por motivos políticos; los países de la UE podrían fomentar los intercambios con la sociedad civil para que los cubanos emerjan gradualmente de la marginalidad política y recuperen la condición de ciudadanos, todo lo cual coadyuvaría al fomento de la soberanía popular para que los cubanos puedan ser protagonistas de su historia y su destino.

A lo anterior se uniría el reclamo para que el Código de Trabajo —que será promulgado próximamente— recoja el derecho a la libre sindicalización y a la contratación libre de la mano de obra, dos aspectos contenidos en la Legislación Laboral de 1938 y en la Constitución de 1940; así como para que la nueva Ley de Inversiones incluya a los nacionales, pues los proyectos para los que se está invitando a los inversionistas extranjeros serán de utilidad sólo en la medida en que los cubanos se conviertan en sujetos de los cambios con derechos reconocidos. El caso particular del proyecto Zona Especial de Desarrollo Mariel podría ser de enorme utilidad para la economía cubana a condición de la democratización del país. Lo demás sería, de facto, fortalecer el actual modelo y condenar a los cubanos a permanecer en la marginalidad cívica, política y económica.




[1] Relaciones de cooperación entre la UE y los países de África, Caribe y Pacífico, de carácter vinculante. El inciso 2 del artículo 9 reza: Las partes se comprometen a promover y proteger todas las libertades fundamentales y todos los derechos humanos, ya se trate de derechos civiles y políticos o económicos.

[2] Nombre que recibe la cumbre de jefes de Estado o de gobierno de los países miembros de la Comunidad Europea, la cual se reúne regularmente por lo menos cada seis meses.

 

Comentarios [ 19 ]

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CastrosCuba no ha nada ningún indicio de acabar con la represión contra la oposición interna aún después de recibir la propuesta de diálogo de la Unión Europea.

El Congreso de Diputados de Espan~a lo hecho saber así también en resolución  recientemente aprobada.

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si, muy bien razonado.

solo que CastrosCuba no quiere respetar ni la Declaración Umiversao de DDHH ni los Pactos de DDHH. De la ONU

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DDC, felicidadez.  Un articulo muy bueno, sugieron que persigan este tipo de articulos analiticos con rigurosidad. 

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Para Anónimo - 15 Feb 2014 - 12:25 am. Decirte quiero que Reagan inicio negociaciones secretas con el castrismo en México para normalizar las relaciones, cuando esas negociaciones estaban bien encaminadas, el hoy anciano dictador desató las guerras en África y las negociaciones se fueron a bolina. Decirte quiero también que cuando Reagan ganó las primeras elecciones y el exilio pensó que ahora si le iban a meter mano a Cuba, el castrismo empezó a desarrollar la Guerra de todo el Pueblo, convirtió a Cuba en un queso Gruye porque la llenó de túneles, en cada municipio creo una organización de resistencia caso que las tropas americanas ocuparan Cuba, con todas las armas y explosivos necesarios para enfrentar a los ocupantes en su retaguardia, hasta hasta hoy Guerra de todo el Pueblo se mantiene y es perfeccionada en los Ejercicios Militares Bastión, COMENTARIO de Esopo.

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Gabonice, la respuesta se dio a su manera, el ataque fue con un barco cargado de pollos yanquis, como quinta columnistas, los drones iran luego a regoger los esqueletos de esas sacrificadas aves. Dicen -a mi no me consta- que el director de puerto es argentino, como argentino fue el director del Banco Nacional en una epoca, como argentinas fueron las carabinas Mausers que vendieron a los espa~oles para matar mambises y argentino tambien es el tango Cambalache. Ahi tienes la respuesta, puro Cambalache. Estos Argentinos son del carajo; no crees?. Hay que echarle la culpa a alguien!.

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¿El cuento de la buena pipa en el 2014?

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Coincido con el que dijo que el unico que los hizo agacharse fue Reagan......a todos los demas presidetes y a la UE, los comunistas del caribe se los pasan por el forro.

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Dimas cuando te estaba escribiendo los dos últimos comentarios me vino a la mente la abuela de Paquito de Riviera que decía que el que quiere comer pescado tenía que mojarse el C. Eso pienso que es válido para nuestros compatriotas acaudalados cubanoamericanos, en particular Fanjul, que quieren invertir en Cuba bajo las condiciones castristas, porque la democracia está en primer lugar, entonces tienen que hacer su parte en ese sentido. He observado que hasta los exiliados más desenfadados cuando se refieren a Fanjul son muy comedidos tal parece que como dicen que es allegado de los Carter y como dicen también que su hermano es allegado del Tea Party tienen mucho cuidado al expresar sus opiniones al respecto, fíjate que CAM, que se mete en todo, ni si quiera ha dado su opinión al respecto. Pero yo como demócrata de izquierda siempre me mantendré firme contra el modelo de partido único y de capitalismo brutal, COMENTARIO de Esopo.

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Si Fanjul, Saladrigas, Cejas & Cia quieren invertir sus capitales en Cuba deben empecer por gestionar con el castrismo el inicio de reformas políticas, empezando por la legalización de los partidos políticos de oposición que es la mínima condición para conducir un procesos político democrático que tenga como culminación el establecimiento de un estado de derecho, que además está contenido en este paquete de demandas que tú estás estableciendole al castrismo y a la UE. Pienso que en eso la posición no puede ser blandengue como la de Peña y si de FIRMEZA que no permita que nuestros compatriotas acaudalados, a estas altura del campeonato, le sirvan la mesa al castrismo, sin ningún compromiso de ambos parte por la democratización de Cuba que deben de estar garantizados por acciones concretas para lograr nuestro objetivo final la DEMOCRACIA, COMENTARIO de Esopo 2.

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Dimas como el título de tu análisis es “cambio de forma y nueva mentalidad”, voy a coger una botella en tu presente artículo para traer a colación algo que no está relacionado directamente con tu abordaje pero si es más de lo mismo. Acabo de leer en El Nuevo Herald los artículos de Anolan Ponce y Oscar Peña sobre las declaraciones de Fanjul y muchos aspectos más sobre la problemática cubana. Oscar Peña plantea a raja tabla la implantación en Cuba del modelo chino y|o vietnamita o sea PARTIDO ÚNICO Y CAPITALISMO BRUTAL, sin ningún tipo de compromiso con la democracia. Anolan tiene una posición patriótica, pero de vieja mentalidad, como exiliada a mi modo de ver. Pienso que en esa cuestión de la inversión de grandes capitales cubanoamericanos los demócratas cubanos lo debemos de abordar como UN CAMBIO DE FORMA Y NUEVA MENTALIDAD poniendo la democratización de Cuba en primer lugar COMENTARIO de Esopo 1.