Domingo, 20 de Agosto de 2017
02:06 CEST.
Exilio

Washington niega el visado humanitario a cubanos deportados por el régimen a España

Comentarios [ 4 ]

Imagen de Asere Liborio.

Siendo ellos me iba al frente de la casa de Moratinos y armaba allí el timbiriche. Pobre gente, pensaron que irse de su pais era 'coser y cantar'. 

Imagen de Anónimo

Pónganse a trabajar, COJ-----, dejen la pedejada de estar pidiendo y pidiendo y pidiendo. En Almería hay que recoger la cosecha de éste año y están reclutando  mano de obra. Está bien de usar la bandera cubana que no se merece estar en ese tenderete. Dan verguenza ajena. En España hay que romperse el lomo. Ustedes no son presos, son familiares de familiares de presos, los verdaderos presos están TODOS EN ESTADOS UNIDOS!!! Hay que pedir a la policia española que los desaloje. ¿Por qué no hicieron lo mismo frente a la Plaza de la Robolución?

Imagen de Anónimo

Qué les impide a estos gloriosos y abnegados luchadores trabajar? Por qué vivir de la ayuda gubernamental? 2 Años sin hacer nada, solo clamando porque otro haga por ti prostituye el caracter. Arriba aguerridos hermanos hijos de Maceo demuestren de que estan hecho y agarren el trillo del duro bregar de cogerla cada dia para subvenir a sus necesidades. desde el punto de vista de la dignidad saldran engrandecidos al sentirse utiles. El momento es de trabajar, no de pedir asistencia ni ayudas porque el resto de la poblacion española esta mas jodida que ustedes, recibiendo muchas veces menos dinero que el que les otorga el gobierno. demuestren que no estan hecho de material dependiente del sudor ajeno. No a las regalias y a la ayuda gubernamental. Si al trabajo que dignifica y engrandece.Un cubano comun y corriente.

Imagen de Anónimo

Todo es que me den, que me den. Póngase a trabajar, partía de vagos. Que los saquen de la calle y los manden a algún lugar adonde trabajar ya sea en el Norte o el Sur de España. Vaya manera de mostrar su cubanía. Dan vergüenza ajena. Cuando hace treinta años yo llegué allí, vendí cigarros en el metro, limpié zapatos, trabajé con gitanos en una fábrica. De todo hice. Y ojo, soy un profesional altamente calificado. Pero jamás pedí nada. Hoy soy profesional en el país que me encuentro. Y no he dejado de luchar. Que les desbaraten esa pocilga. Y se las quemen.