México

Veinte años de impostura

La sublevación liderada por el subcomandante Marcos se hunde en la irrelevancia y ha traído más pobreza a Chiapas. Sus modelos fueron la revolución castrista y el guevarismo.

Año tras año, desde la sublevación indígena que sorprendió a México y al mundo el 1 de enero de 1994, la "república" zapatista de Chiapas se hunde más en la irrelevancia y la pobreza. Y su líder enmascarado, el subcomandante Marcos, ha ido perdiendo la chispa que lo convirtió en uno de los primeros héroes globales, mucho antes que Julian Assange y Edward Snowden.

En un comunicado confuso, difundido a finales de diciembre, Marcos intentaba ridiculizar a la prensa "de paga", como la llama despectivamente, por haber señalado que el nivel de vida de las comunidades indígenas zapatistas era "igual que hace 20 años". Sin embargo, el subcomandante no aportaba un solo elemento para desmentir los datos oficiales publicados en los medios. No le interesa debatir con los "contras".

En realidad la situación no es "igual", ya que ha empeorado en los 30 municipios donde el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) tiene presencia. En todos se nota un aumento de la pobreza, que afecta a más del 60% de la población y, en varios lugares, llega a rebasar el 80%. Esa tendencia se extiende también a algunos pueblos donde no está el EZLN, pero son casos aislados.

No hay que investigar mucho para entender la raíz del problema. Al rechazar todos los servicios estatales —educación, programas sociales—, las Juntas de Buen Gobierno del EZLN se privan de los recursos indispensables para administrar los cinco Caracoles (regiones) bajo su control político. Y los fondos entregados por varias ONG, nacionales y extranjeras, no son suficientes para compensar la falta de recursos públicos.

¿Cuántos indígenas viven bajo ese régimen? No se sabe exactamente, pero las deserciones se han multiplicado en los últimos años. Muchas familias se han alejado de las instituciones zapatistas y tienen acceso ahora a los servicios estatales. Lo han hecho sin ruido para evitar roces con los mandos zapatistas, pero no es siempre posible en las zonas donde el EZLN ejerce un control férreo. Se ha llegado a situaciones absurdas, como en San Andrés Larráinzar, donde se ha dividido el pueblo en dos.

Finalmente, esas comunidades excluyentes donde los indígenas viven bajo un régimen colectivista tienen alguna similitud con el proyecto inicial de Rafael Guillén, alias subcomandante Marcos, y sus camaradas universitarios cuando empezaron sus andanzas en Chiapas, a principios de los años 80. Pertenecían entonces a una organización marxista-leninista, las Fuerzas de Liberación Nacional (FLN), que creó una rama regional bajo el nombre de EZLN con las mismas referencias ideológicas. De hecho, así lo indicaban los documentos repartidos por el EZLN el 1 de enero de 1994, en particular la Declaración de la Selva Lacandona y las Leyes Revolucionarias. Los dirigentes de la guerrilla querían imponer la dictadura del proletariado, y sus modelos eran la revolución bolchevique, la fracasada Cuba y Che Guevara.

Es cierto que Marcos cambió totalmente su discurso cuando quedó claro que lo que había conmovido a muchos mexicanos no era el proyecto revolucionario de inspiración leninista, sino las palabras sencillas y las caras serias —no siempre cubiertas, a diferencia de los mandos blancos o mestizos— de las tropas indígenas, convertidas en guerrilleros improvisados. No es, como se dijo entonces, que los mexicanos descubrieran de repente que los indígenas vivían en condiciones lamentables. Lo sabía todo el mundo, menos al parecer unos columnistas alejados de las realidades sociales de su propio país y que se convirtieron de un día para el otro en los más estridentes cruzados de la causa.

Sin embargo, 20 años después, la sociedad se ha vuelto de nuevo indiferente ante la tragedia de esos millones de indígenas que siguen viviendo al margen del desarrollo. México ha cambiado sustancialmente desde 1994, pero el tiempo parece haberse detenido en Chiapas. No han llegado las inversiones prometidas —algunos empresarios sí dieron el paso al inicio, pero se desanimaron poco a poco— y las autoridades, temerosas ante cualquier provocación, han optado por incumplir sus obligaciones con las poblaciones refractarias. Esperan que la base zapatista se vaya deshaciendo poco a poco, hasta que no quede nadie.

Lo más sorprendente, quizá, sea el silencio absoluto de los intelectuales europeos que se entusiasmaron tanto con la causa zapatista y la pusieron de moda. ¡Cuántos libros se publicaron a la gloria de Marcos! ¿Dónde están ahora Régis Debray y Alain Touraine, ese sociólogo francés que no dudó en comparar el levantamiento de Chiapas con los movimientos sociales encabezados por Nelson Mandela y Martin Luther King? Todos se mantienen callados. Claro, no hay mucho que celebrar.

Comentarios [ 4 ]

Imagen de Anónimo

....y la situacion de los indigenas que viven fuera del control de los zapatistas...ha mejorado en estos 20 años???...la situacion general de los sectores pobres en mexico...ha mejorado en estos 20 años???....sabe usted de lo que escribe o solo se sintio aludido por lo que dijo marcos sobre la prensa "de paga"???....es cierto que mexico ha cambiado desde 1994....los zapatistas controlan algunas regiones de chiapas...los narcos controlan amplios sectores del pais incluidos gran parte de algunos estados...hay casi mas muertos por la violencia del crimen organizado en mexico que en paises como irak y afganistan...los pobres siguen siendo mas pobres y los ricos siguen siendo mas ricos...la corrupcion y la impunidad en la politica,la economia,la policia y la imparticion de justicia siguen iguales o peores que hace 20 años...asi que no creo sea mas impostura la "republica" zapatista de chiapas que la "narco" republica en que se esta convirtiendo el resto de mexico....

Imagen de Anónimo

Tuvo su momento, pero ya ha pasado: a quien le interesa hoy en dia?  Las autoridades mejicanas y la prensa extranjera lo han dejado ahi como un loco y sus seguidores.

Imagen de javier monzon velazques

Marcos puede tener buenas intensiones, demosle el beneficio de la duda, pero ya estamos curados de estos falsos apostoles de la "izquierda" marxistoide, que al tomar el poder se convierten en dictadores mas brutales que cualquier otro dictador de "derecha"; los ejemplos sobran y alguno lo tenemos muy cerca en Cuba.

Imagen de Anónimo

Marcos, en efecto, debería de nunca quitarse el pasamontañas, porque en realidad, debajo no hay nada, y de haberlo, se le debe haber caido de verguenza.

Respecto a los "intelectuales" europeos, tan prontos al halago de cualquier cosa que suene a guerrilla marxista, comer pollo y tomar cocacola deja calvo y te vuelve mariquita Evo Morales dixit, comer caviar y tomar champan en la vieja europa no te hace de izquierdas, te hace hijoputa, que no es lo mismo.