Opinión

El miedo a quedar fuera

Cuando se plantean los temas económicos de la Cuba futura, sale a relucir el temor de algunos por quedarse 'fuera de juego' frente a los inversores extranjeros o cubanos del exilio.

Cuando se plantean los temas económicos de la Cuba del futuro, no pocas veces sale a relucir el temor que algunos sienten a quedarse "fuera de juego" ante la hipotética entrada al mercado cubano de inversores extranjeros o de cubanos del exilio, con más capital, know how y experiencia.

Es cierto que las personas que no han tenido una experiencia de libertad económica o que, por ejemplo, han tenido un limitado acceso a las nuevas tecnologías, podrían encontrarse en franca desventaja ante otros potenciales competidores. Sin embargo, si existe una verdadera vocación empresarial y el país crea las condiciones favorables para la generación de riqueza, a muchos no les será difícil insertarse rápidamente en la nueva realidad económica. Esto último no es solamente una necesidad individual de cada emprendedor, sino también de la propia sociedad y por tanto una meta del Gobierno.

Pero estamos ante un reto que debe mantenerse alejado de cualquier tentación populista o de manipulación política, que busque desagravios o votos a base de limitar el derecho de terceros. Por ello debemos preguntarnos cómo responder a la necesidad de integrar a todos en el proceso económico, pero sin contravenir las exigencias propias de una economía libre, principal garantía de la prosperidad del conjunto de los ciudadanos.

Ante todo es muy importante comenzar a concebir, por lo menos mentalmente, una Cuba sin las reglas económicas del castrismo. Es decir, un país donde por mandato constitucional y por profunda convicción democrática y de decencia, se respete la libre iniciativa económica y la propiedad privada, la seguridad jurídica, la transparencia y la libre concurrencia en las licitaciones públicas. Donde la participación en la actividad económica y mercantil no sea por designio de un gobernante, sino por pleno derecho y solo con las limitaciones recogidas en leyes razonables.

Aquí un punto fundamental es que exista libertad de entrada al mercado. Que cada competidor, ya sea persona natural o jurídica, inversionista o comerciante, pueda entrar al mercado de manera libre y sin restricciones absurdas, entre otras razones porque ello genera una mayor necesidad de eficiencia en los competidores e influye en los precios finales que deberán pagar los consumidores.

En la antesala de esas reglas elementales hay dos principios o criterios jurídicos que deberán ser asumidos por el sistema jurídico económico: en primer lugar, el principio de ciudadanía. Es decir todos los cubanos somos iguales ante la ley y ante las oportunidades, con independencia del lugar donde hayamos vivido; concretamente no puede haber diferenciación legal entre quienes han permanecido y quienes por cualquier razón han vivido en el exilio.

El segundo principio es el de "trato nacional", criterio que en las últimas décadas se ha consolidado en el ámbito de las inversiones extranjeras y que aparece en la mayoría de los Acuerdos de Promoción y Protección Recíproca de Inversiones, el cual garantiza a los inversionistas extranjeros el mismo trato que el Estado ofrece a sus nacionales.

Sin embargo, lo anterior debe ir acompañado de una serie de medidas y políticas públicas para buscar la mayor equidad de partida y a la vez estimular la creación de un tejido empresarial productivo y competitivo. Estas iniciativas deberán favorecer dos cosas: por un lado, el acceso a la financiación, para que los cubanos puedan conseguir el capital necesario para emprender sus proyectos, y por otro, la lucha contra aquellas prácticas abusivas y que limitan la libre competencia, tales como los monopolios y oligopolios.

Garantizar estos equilibrios —ligados a la economía social de mercado— y vivir un real proceso de transición económica con cohesión social no será tarea fácil si no confiamos en la capacidad de los propios cubanos para emprender y perseverar. Durante años el castrismo ha infundido temor al futuro económico del país como parte de su estrategia para lograr que la gente, por desconfianza, limite sus expectativas de cambio. Un juego del cual salen ganando quienes en el régimen hoy gozan de privilegios y desean mantener el statu quo, algo que debemos superar.

Comentarios [ 62 ]

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Mi amigo continúo pero además con toda esa distribución de capital y de salario se crearían una serie de actividades económicas indirectas que se incorporarán al sector empresarial y todo eso será a partir de esos descapitalizados que tú te has referido. De ese tiempo a acá han pasado muchos años yo he ido evolucionado desde una percepción en blanco y negro para ver la cuestiones en diferentes matices, Cuba, y Miami también han evolucionado, a pesar del castrismo mantener su arrogancia, su inmovilismo y su estado de sitio con la sociedad, las reformas raulistas a pesar de los pesares están desarrollando un sector emprendedor que un vez desatadas las amarras sin duda será una parte de las empresas en una Cuba no castrista, por otra parte una gran parte de los cubanos preferirán llevar una vida más sosegadas sin tener que arriesgar capital, dedicándole más tiempo a su familia, saliendo de vacaciones todos los años, disfrutar de la vida nocturna y las playas. Mi mamá que era una emprendedora en Cuba Republicana, los que la ayudamos a mantener su negocio a cambio de una buena educación cuando le protestábamos porque en el tiempo libre teníamos que trabajar en su negocio nos decía el que tiene tienda la atiende o la vende, COMENTARIO de Esopo 2.

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Yaxys, cuando llegue al Brasil mi razonamiento era todavía en blanco y negro, a la pregunta de un amigo brasileiro de como como veía la situación cubana, le conteste muy jodida, porque el castrismo había descapitalizado a los cubanos y al pasar del tiempo el capital internacional se adueñaría de Cuba y los cubanos a lo sumo podrían llegar a ser asalariados de las firmas extranjera. Mi amigo me contestó el capitalismo no funciona así, pero vamos a partir de tu hipótesis, llegado el momento que esas firmas se enseñoreen en Cuba para que funcionen ellas necesitaran de prestadores de servicios, de profesionales autónomos, de tercerización de actividades y alrededor de ellas tiene que formarse obligatoriamente grupos de emprenderos que a su vez necesitan de una empleomanía y de otras actividad para desarrollarse y al final se crearía  una cadena de empresas pequeñas y medias para garantizar la operación de esos capitales básicos, COMENTARIO de Esopo 1.

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Amish en Cuba??? Jjjj..los cubanos ya son casi amish....al menos en algunas cosas estan en el siglo 17 o 18 como los amish....lo unico que en  cuanto los Castros le den chance 'They will be "breaking amish" A LA VELOCIDAD DE UN P...' :)

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en cuba el pais de la cana de azucar no hay guarperas asi que sera muy bueno y le daremos la bienvenida a los guaraperos de miami,jaja y pirulies y cafe y todo eso hara falta de nuevo en una cuba libre, no todo el mundo tiene que ser millonario para poner un negocito del cual pueda vivir onrradamente sin tener que robar que eso es lo que hace falta.

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Que se cuiden los 4 Tigres Asiaticos que las Grandes Corporaciones Cubanas se apoderaran de sus mercados! y los meteran en la pobreza, se lograra uniendo a los cubaniches con los otros tigres: los Dominicanos__-Amadeus

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Los únicos que no tienen miedo a quedarse fuera son los empresarios de prostitución que van a Cuba a hacer negocios, y los curas, empeñados en tener escuelas privadas, universidades y programas de televisión. Esos son los únicos que no se quedarán fuera. El autor no los menciona, porque ya están dentro... lo que pasa es que los que hacen negocios transparentes, nacionales, limpios y seguros no estarán en la Cuba de los Castro, y mucho me temo que tardarán unos años después del cambio porque no se fiarán de lo que pueda ocurrir. Así de simple. En Cuba hay que aplicar cirugía terminal, nada de lo que hay sirve para mucho. 

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Mongo: Usted sí tiene visión del futuro de Cuba, por ahí va la cosa. Genial!__-Amadeus

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PARA Jose Glez - 7 Ene 2014 - 6:20 pmPues nada, a construir una sociedad nueva sin comunismo ni capitalismo, como los amish. Creo que es la solución. Good Luck!___Amadeus

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El partido comunista es un gran monopolio, por eso se parece tanto a las grandes corporaciones. Lenin escondio la verdad, la etapa superior del capitalismo no es el imperialismo, es el sistema comunista. Las fomacion de monopolios, acaba inequivocamente en competencia entre esos monopolios por el poder ya no economico, sino tambien politico-social para mantener el poder economico. El monopolio ganador sera sin dudas uno que controla no solo la economia, sino tambien el aspecto politico-social del lugar o pais, otro nombre para ese monopolio? Partido Comunista.

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No vale la pena la burla para exponer un punto o una idea. Amadeus piensa como le de el deseo, y cada uno de nosotros tambien. Alguien hablo por ahi sobre la similitud de las grandes corporaciones con el comunismo: un punto muy valido con el que concuerdo completamente. Gracias.