Miércoles, 23 de Agosto de 2017
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Comercio

El mercado de la calle 114

Justo a las 4 de la mañana, Alcides, dueño de una cafetería particular en el municipio Diez de Octubre, tras ahuyentar la modorra con una taza de café fuerte, se dirige en su Moskovich a un sitio a tiro de piedra de la universidad técnica José Antonio Echevarría, en Marianao.

Alcides pretende comprar al por mayor frutas, hortalizas y viandas para su cafetería. Es el "mercado de la calle 114", así se le conoce. Una plaza al aire libre, polvorienta y espontánea, donde largas filas de camiones desbordados de productos agrícolas ofertan su mercancía.

Surgido a finales de 2010 —tras la ampliación del trabajo por cuenta propia dictada por Raúl Castro y la flexibilización de ciertas normas que rigen el sector agrícola privado—, este mercado mayorista ha ido creciendo en popularidad, gracias a las hortalizas, viandas y frutas frescas que se venden según la oferta y demanda.

Aquí el comprador puede regatear los precios directamente con el vendedor. Ahora mismo, Alcides se pone las manos en la cabeza, mientras trata de negociar con un camionero que intenta venderle tomates, piñas y jugo de naranja concentrado, cuyos precios considera muy caros.

"Mira —le dice al camionero— yo cada tres días te puedo comprar cien libras de frutas y viandas. Hagamos un trato. Te garantizo que junto con otros dueños de paladares y cafeterías que conozco, podemos comprarte los dos camiones de productos agrícolas que tú traes".

El camionero, con cara de sueño —estuvo casi nueve horas de viaje desde Ciego de Ávila—, llega a un acuerdo y reajustan los precios. Con un grito despierta a dos ayudantes que duermen en el techo del camión, para que le ayuden a descargar.

En el trato no hizo falta notario ni firmar un contrato de varias hojas. En este lugar, todavía la palabra de un hombre es suficiente para negociar.

La mercancía procede de provincias a cientos de kilómetros de La Habana y es transportada por los propios campesinos o cooperativistas; también hay intermediarios que compran miles de kilogramos para revenderlos al por mayor en la capital.

Los dueños de pequeños negocios gastronómicos van personalmente, como es el caso de Alcides, o envían a un comprador que les garantice la adquisición de vegetales y frutas de estación.

También hay carretilleros por los barrios habaneros que adquieren productos agrícolas en el mercado de la calle 114. Tomás es uno de ellos. Mientras escoge malangas y boniatos, dice: "Vengo desde hace dos años. Compro mercancía de calidad, que luego revendo en una carretilla que tengo en el Vedado. Casi de todo se puede adquirir".

Lo dice porque no todo lo ofertado sale de la tierra. Hay cosas que se negocian por debajo de la mesa. Es el caso de manzanas, peras y jugos concentrados. A un chofer que parsimoniosamente fuma un tabaco torcido, le pregunto cuál es su procedencia. "De donde sale todo lo que se vende en el mercado negro. Del puerto, de los almacenes, de las fábricas, en fin, de lo que se cae del camión", responde.

Vecinos de barriadas aledañas se llegan al amplio mercado improvisado y a mejor precio adquieren viandas y vegetales que consumirán en la cena. Otros vienen de zonas distantes como Guanabo. "Es que aquí se compra mucho más barato que en los mercados de la ciudad. Llego temprano, regateo y además de comprar para mi casa, me voy con varios kilos extras que luego revendo. Lo mío es que la comida de mi familia me salga gratis", confiesa un señor con una sonrisa.

Hora y media después, Alcides se marcha con el auto repleto de viandas, hortalizas y frutas. El viejo Moskovich se resiste arrancar. Las gomas pegadas al piso son una señal del exceso de carga. Un grupo de personas lo ayudan a empujar el carro. "Oye, esto pesa más que un tanque de guerra", le dicen. Cuando el auto se pone en marcha, Alcides les da las gracias.

"Maté dos pájaros de un tiro. Trabé un buen negocio con un camionero que me puede garantizar de manera estable el suministro para mi cafetería. Ahora corro la voz entre mis socios dueños de paladares. Les estoy poniendo el 'punto' y un precio razonable. Una mano lava la otra", argumenta Alcides mientras conduce por la Avenida Boyeros.

Mientras el Estado intenta fiscalizar los negocios particulares con exceso de controles y normas, el mercado de la calle 114 funciona a todo gas y sin un solo burócrata.

La gente lo sabe. Allí se compra más barato y fresco, el surtido es mayor y también la calidad. Eso sí, hay que madrugar.

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Comentarios [ 24 ]

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Anónimo - 28 Nov 2013 - 12:35 pm.Tienes toda la razon y te cabe todo el derecho

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Asi que es "cubanisimo" joder al otro dice uno. Mentira, es humano y no aplica a todo el mundo. Yo no jodo a nadie y soy cubano.

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Anónimo 11.57 am, este artículo habla de un mercado permitido por el gobierno, así que no vale la comparación ni con la gente que come carne de vaca burlando al gobierno, ni con las pizzería ilegales ni con los que juegan bolita.Deja el dramatismo.Una cosa es ponerse en el lugar de los que están en Cuba y otra cosa es la blandenguería de los que, como tú, no quieren que se hable ni siquiera de lo que la dictadura permite. Menos estupidez, por favor.

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Anónimo - 28 Nov 2013 - 5:20 am.No es cuestión de chivatería, estoy seguro que hasta la madre de los del G2 compran de ese mercado, la cuestión es que el gobierno corrupto cubano se hace el de la vista gorda con estas cosas, todo e mundo sabe que están al tanto de todo, pero en el momento que trasciende internacionalmente ... se van por la mas corta lo desaparecen.No cabe dudas de que en democracia se dice lo que nos de la gana, pero eso siempre ayuda? Yo puedo sacar un artículo sobre como en mi barrio la gente burla al gobierno y come carne de vaca, tienen pizerias ilegales, compran leche en polvo, aceite y  juegan  a la bolita y todo muy democráticamente ... y que tu crees que va a pasarles?Tu vives en una democracia pero debes saber ponerte en el lugar de los demásNo soy de los que opino que yo salí y el que se quedó que se joda 

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Hay una lógica rastrera en pedirle a la prensa democrática que no hable de tal o más cual cosa porque el G2 tomará medidas. Los que sostienen eso llaman chivatería al ejercicio del periodismo. Como si el G2 necesitara chivatos. Iván García hace periodismo independiente en Cuba para ser libre y si por publicar noticias sobre lo que ocurre en Cuba el G2 jode a alguien, es culpa del G2, no de la prensa independiente.Pero, claro, las ciberclarias encubiertas califican de chivatos a la prensa independiente porque quieren que en todas partes haya el mismo silencio sobre ciertas cosas que el que existe en Granma.Excelente artículo, y mi agradecimiento a Iván García.

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Este mercado es ampliamente conocido en La Habana y lo conoce bien el gobierno. No creo que lo cierren por eso, pero bueno, en Cuba nada es seguro, eso es verdad. Después de lo que pasó con los 'cines' y la venta de ropa importada, sin que en Cuba haya venta de producción nacional, cualquier cosa es posible. Espero que no. En fin, es mejor que, de una vez, se decidan a seguir los ejemplos de China y Vietnam y dejen la bobería y la muy cubana mala costumbre de querer joder al prójimo cuando a este le va bien y a los otros no. Eso es cubanismo, no comunismo. Lo que pasa que esa interpretación tan sui generis de 'socialismo' les da siempre la excusa a los que mandan en Cuba. Aquí la excusa de los anticastristas es 'el relajito' y 'la defensa de la dignidad del exilio" cuando de pedir restricciones, fin de viajes, y cualquier otra manera de limitar la libertad se trata.

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se ve una triste verdad ? 

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Anónimo - 27 Nov 2013 - 6:16 pm.Parece que te fuiste hace mucho de Cuba, a muchos nos encanta el culebrón de este tipo, pero todo el mundo sabe que la tiranía le da mucha importancia a lo que se publica sobre Cuba incluso aquí, ese mercado ahora pasa a estar en la mira de los que por miedo a que los revienten pues reventarán primero al mercadoporque asi funciona aquello. Quien se perjudica en la realidad el que compra la comida que no es que sobre por allí. Es cieto que vivimos en paises con democracias pero pregúntale al que no tiene que comer en Cuba que prefiere, ahhh ya se pues que se dejen de seguirle el jueguito a fidel y que se alcen y lo derroquen y se acabó.Pues seguro te esperan con los brazos abiertos para que lideres el levantamiento... si no te dejan entrar te pago la lanchaSi saliste hace mucho de Cuba pon los pies en la tierra y por cierto ofender no te da mas razón

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Anónimo 5:36, sé que no te cabrá en tu cabeza formada por el periódico Granma, pero esto no es chivatería es periodismo. E Iván García, quien escribe esta nota, no está fuera, está dentro de Cuba, y expuesto a peores reprimendas que las que pudieran darle a esos empresarios.Yo agradezco que existan esos empresarios en Cuba, agradezco que Iván García informe desde Cuba y agradezco que Diario de Cuba nos mantenga informado de todo esto.Eso es democracia y libertad de información y expresión. Sé menos estúpido si puedes. 

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ya dieron el chivatazo..ahora esperen la persecución....con estos reporters de DDC no hace falta G2......coño si ya están fuera no jodan más al que intenta sobrevivir dentro!!