Jueves, 15 de Noviembre de 2018
Última actualización: 13:56 CET
Sociedad

El sueño de internet

Sala de internet de ETECSA en Santiago de Cuba. (LG-DDC)

Cuando a finales de mayo se anunció a la población que el acceso a internet no tendría restricciones para los naturales del país, la noticia pasó inadvertida, una más del paquete de informes no esenciales para el cubano promedio. Y es que internet es un medio desconocido para el 90% de los ciudadanos, cifra que aumenta en las ciudades del interior de la isla, como Santiago de Cuba.

La "revolución" se precia de sus altos estándares educativos, del acceso gratuito a los diferentes niveles de enseñanza. Pero lo que no dice es que esta educación se ha vuelto obsoleta, al oponerse, entre otras cosas, al libre uso de la información en la red.

Antes del pomposo anuncio, en Santiago Cuba internet estaba solamente permitida al turismo en espacios creados en hoteles en divisas —el Meliá Santiago, Las Américas, el Libertad—, y en las oficinas de ETECSA (Empresa telefónica de Cuba, sociedad anónima), en los bajos de la catedral de la ciudad, a 6 cuc la hora (4,68 euros), permitiéndosele a los nacionales acudir a algunos de estos espacios solo a partir de 2011: algunos porque se denegaba el acceso al último espacio mencionado si no se era "residente en el exterior", cosa que ocurría hace solo seis meses.

Existían otros espacios autorizados en instituciones estatales de los ministerios de Educación, Salud Pública y Cultura, entre otros, que proveían el servicio a sus trabajadores con restricciones de acceso a las redes sociales y a correos electrónicos de la web (Gmail, Yahoo!, etc). Mayormente se permitieron cuentas de correo locales (.cu), además de un sistema de navegación interna —intranet—, paliativo insuficiente para los usuarios de la web.

A partir de la "apertura" oficial de la red, el 4 de junio, se habilitaron tres espacios, además del de la oficina de la catedral, a un precio de 4,50 cuc la hora (3,51 euros), con las posibilidades de poder bajar y subir información. Se trata de pequeñas áreas burdamente habilitadas dentro de los diversos puntos de ETECSA, sin la menor garantía de privacidad, que cuentan con una capacidad de 12 máquinas en total para una población de unos 500 mil habitantes. Claramente insuficientes incluso para el bajo número de usuarios que las frecuenta, a menudo hay que afrontar las conocidas colas antes de acceder a ellas.

En un sondeo realizado para este artículo se le preguntó a cien personas de entre 20 y 50 años, de diversos sectores sociales, si han acudido a internet alguna vez. De ellas, 22 van regularmente y 32 se han conectado a la red "una vez". Pero de los 22 usuarios regulares, solo dos lo hacen en los nuevos espacios creados. El resto se vale de sus posibilidades laborales o estudiantiles.

Saraí, una de las dos entrevistadas que acude a los espacios estatales, declara: "en realidad es muy costoso, pero yo no tengo ninguna amistad con cuenta de correo en su trabajo, así que vengo aquí, sobre todo por el correo, esto no te da tiempo para navegar, tú vas directo a lo que vas hacer, así aprovechas varias veces la hora de la tarjeta".

No es difícil constatar que un alto porciento de los consumidores habituales de internet en las oficinas de ETECSA son turistas extranjeros. Son los más beneficiados con la rebaja, pues han abandonado las salas de los hoteles, que continúan con las mismas regulaciones anteriores y una clara intención de mantener alejados a los usuarios nacionales, en una solapada política de segregación, pues ambas opciones están manejadas por la misma empresa, por demás monopolio cubano de las comunicaciones.

La pregunta es, si al 70 porciento de los cubanos le es imposible el acceso a internet dado los precios del servicio, entonces ¿para quiénes son estos sitios?

Es una pregunta retórica, pero vale la pena contestarla: dichos sitios son una cuestión de imagen de cara al mundo, para esos que creen que el país se está democratizando, pues es imposible que con un sueldo promedio de 7,81 euros mensuales, se pueda dedicar un presupuesto a lo que hoy constituye un verdadero lujo.

El miércoles 6 de octubre la emisión del mediodía del noticiero nacional transmitió un reportaje acerca del éxito de las "salas" de internet y de la próxima ampliación de las mismas a 55 capacidades en la ciudad de Las Tunas. Nada se habló de bajar los precios. Continuarán inmutables pues son una barrera de control de acceso a una red que hay que tener estrictamente controlada.

Mientras tanto, la mayoría de los cubanos seguiremos viendo las noticias "escogidas" de los diarios de la red a través del segmento homónimo del Noticiero Nacional. Como señaló uno de los entrevistados para este reportaje: "esa internet es una fachada, un sueño". Y los sueños, sueños son.

4 comentarios

Imagen de Anónimo

segunda ciudad de donde? de Haiti? hace mucho que ese titulito se lo quitaron a Santiago de Cuba

Imagen de Reinerio R.P.

  La Internet es útil , por la historia , porque su abanico carga todos los colores que iluminan y ensombrecen la vida , porque viajamos el universo pero , como cubano que no admito que me pasen gato por liebre , me es sumamente provechosa para conocer personajes e  inéditos en sus PALABRAS

Imagen de Armienne la Puta

¿Para que gastar dinero en internet si ya tienen la mesa redonda de la television y el Granma? Con la censura viene a ser lo mismo.

Imagen de Anónimo

A veces creo que seria mejor no tener Internet: para no leer los comentarios del Mongo.El Bobo Alipio

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