Urbanismo

La calzada más extensa

No apto para nostálgicos: un paseo desde la esquina de Tejas hasta el Entronque La Palma, a lo largo de la Calzada de Diez de Octubre.

La Calzada de Jesús del Monte, hoy más conocida como Calzada de Diez de Octubre, nace en la Esquina de Tejas como una prolongación de la Calzada de Infanta. Luego se extiende hasta el Entronque de La Palma, donde se bifurca en la Calzada de Managua y la Calzada de Bejucal, atravesando, enlazando o delimitando en su trazado las barriadas o repartos del Cerro, Santos Suárez, La Víbora, Luyanó, Lawton, Sevillano, Santa Amalia, Apolo, Víbora Park y Barrio Azul. Inmortalizada por el poeta Eliseo Diego, continúa siendo la más extensa de las calzadas de la ciudad.

En la década de los 50, transitada por numerosas rutas de ómnibus y con gran movimiento vehicular, desaparecidos ya los tranvías, así como sus rieles y tendidos eléctricos, la engalanaban salas de cine, tiendas de todo tipo, panaderías, dulcerías, librerías, bodegones, restaurantes, cafeterías, farmacias, joyerías, un importante sanatorio (La Purísima Concepción, conocida como la Quinta de Dependientes), estaciones de policía, y el constante ir y venir por sus portales y aceras de transeúntes y estudiantes de los múltiples colegios establecidos en sus cercanías, que visitaban sus librerías en busca de materiales escolares y de los libros clásicos que editaba la Editorial Thor, que se vendían a bajos precios.

Los cines Florida, Moderno (pared con pared con la Oncena Estación de Policía), Apolo, Tosca, Gran Cinema y Marta (frente a la Catorce Estación) satisfacían las necesidades de diferentes generaciones de cinéfilos.

La panadería y dulcería de Toyo y el bodegón del mismo nombre, en los bajos del Registro Civil, dieron nombre a una de las esquinas más bulliciosas y activas de La Habana, punto de cruce de los ómnibus que se desviaban hacia la Calzada de Luyanó y de los que continuaban, en una u otra dirección, por la Calzada de Jesús del Monte.

El constante olor del pan recién horneado aportaba su sello distintivo al lugar, al igual que los dulces y pasteles de la dulcería anexa y los magníficos sándwiches del bodegón. En sus portales, el estanquillo de periódicos y revistas donde ocultos tras las publicaciones autorizadas, mostraban parte de sus portadas, como en un guiño, los pequeños cuadernos de textos y fotografías eróticas o pornográficas, impresos en papel de baja calidad en editoriales sin identificación. También se alzaba allí el sillón del limpiabotas.

Unas cuadras antes, cerca de la calle Tamarindo, el tostadero de café impregnaba con su olor característico todos los alrededores, llegando hasta la casa de empeños, la farmacia y la pequeña tienda y fábrica de zapatos de piel en la acera de enfrente, después de la calle Municipio.

A continuación, a derecha e izquierda, la cadena de tiendas hasta llegar a la loma de la Luz, que todos asociaban con la calzada y la nombraban igual, por la iglesia parroquial de Jesús del Monte existente en ella, y el alto paredón que aún la oculta, hasta desembocar en los múltiples comercios establecidos en el espacio comprendido entre la Loma de Chaple, final de la calle Lacret y comienzo de la Avenida de Dolores. Cientos de metros más allá, la Avenida de Santa Catalina, también con bodegones, cafeterías y una panadería donde, entre otros tipos de panes, ofertaban un pan gallego conocido como "bonete", así como galletas, palitroques, coscorrones y pasteles de queso, jamón o carne.

En la acera de enfrente, el cine Tosca, al cual acudíamos los niños de más de doce años motivados por las películas francesas e italianas donde se mostraban desnudos ligeros, algo insólito en las norteamericanas de entonces, que proyectaban los cines del Circuito Carrerá.

Entonces aparecían las residencias de la clase media, más rica y progresista, de amplios portales con columnas hasta alcanzar, siempre cuesta arriba, el Paradero de La Víbora, donde terminaban sus recorridos los tranvías y entraban en la nave de mantenimiento, para iniciar de nuevo sus viajes.

Después, con la desaparición de los tranvías, se convirtió en el Paradero de los Autobuses Modernos, las denominadas "enfermeras" por sus colores blanco y azul. En el lugar, propicio para el comercio, de donde partía la Ruta 38 que iba hasta Batabanó, un conglomerado de restaurantes, fondas, cafeterías, puestos de fritas y tiendas, con la hermosa casa con la figura del "negrito del farol", de pantalón azul y camisa roja, en el elevado jardín, frente al Tropicream, uno de los primeros en establecerse en la ciudad, y la plazoleta de la Iglesia de los Pasionistas.

Al lado, la calle que conducía a los Institutos de La Víbora y Edison.

Más allá, junto a la línea férrea, donde dejaba y tomaba pasajeros el tren, el mítico Café Colón y, enfrente, la Cremería Santa Beatriz, una moderna planta pasteurizadora de leche. A continuación, viviendas dispersas, algunas ya con patios traseros, frutales y jardines, como indicando el término de la ciudad abigarrada de casa contra casa y el comienzo del entorno campestre, el cual se extendía hasta el Crucero de La Palma, con su famosa fábrica de hielo, y continuaba por las Calzadas de Managua y de Bejucal. En ese tiempo, a partir de la Avenida de Acosta, la calzada asfaltada era estrecha, con amplios parterres y árboles a ambos lados.

Hoy

Hoy, desgraciadamente, todos los cines han desaparecido, con excepción del Marta, rebautizado Alegría y convertido en una sala de fiestas, así como las panaderías, dulcerías, restaurantes, bodegones, fondas, librerías, comercios, estanquillos, sillones de limpiabotas y muchas tiendas, convertidos sus locales en viviendas, con adaptaciones arquitectónicas horrendas o de bajo costo, transformando la otrora Calzada de Jesús del Monte en un triste museo de edificaciones venidas a menos, en total deterioro o colapsadas por derrumbes.

Pueden esgrimirse muchas razones para tratar de explicar lo inexplicable, inclusive echar mano del manido argumento del "bloqueo" o embargo norteamericano, pero la única causa real de lo sucedido es la incompetencia manifiesta de las autoridades y del sistema impuesto, tanto para proteger lo creado por generaciones anteriores de cubanos, como para crear algo nuevo y valioso.

La Calzada de Jesús del Monte o de Diez de Octubre, como se le llame, ha tenido el mismo terrible destino de otras calzadas, avenidas y calles de la ciudad de La Habana.

Aunque en los últimos meses, con el incremento del trabajo por cuenta propia, en algunos de sus tramos aparecen pequeños comercios particulares, inclusive utilizando locales que un día fueron establecimientos y después se convirtieron en precarias viviendas, aún la inmensa mayoría de las instalaciones importantes se encuentran en manos de improductivas empresas estatales, con incapacidad demostrada para ofrecer servicios de calidad a los ciudadanos.

Tal vez estas instalaciones, si se rentaran o vendieran a particulares, servirían de verdadero acicate para el rápido renacimiento de la otrora importante Calzada, lo cual nunca se logrará con las raquíticas medidas aprobadas hasta ahora, que solo autorizan hacerlo en unos pocos servicios donde existan menos de cinco empleados. Esto significa, a fin de cuentas, continuar apostando a la actividad comercial "bonsái" o "a pellizcos", las que realmente resuelven muy poco.

De todas formas, la Calzada de Jesús del Monte, debido a su importancia como vía de comunicación hacia el sureste de la ciudad, más temprano que tarde, cuando realmente se liberen las fuerzas productivas y los cubanos puedan desarrollar sus iniciativas, volverá a ser lo que era, para entonces ya modernizada y acorde con el tiempo.

Comentarios [ 18 ]

Imagen de Anónimo

Fui chofer de la ruta 4 Mantilla ayuntamienti y lo que ud dice es bien cierto,Ir por 19 10Octubre hacia mantilla era  algo fuera de serie  yo hablo del 1959 hasta 1966 que n\me botaron  por que me iba del pais, y me felicito por haberme ido  de  tantos hp que me denunciaron que yo era agente de la CTA por que habia visita 2 veces USA

Imagen de Anónimo

Para Anónimo - 10 Nov 2013 - 8:07 pm de Anónimo - 10 Nov 2013 - 7:40 pm:En efecto, como bien dice usted, la Calzada de 10 de Octubre era llamada con anterioridad Calzada de Jesús del Monte, al igual que la iglesia que se halla en su lado este, varias cuadras antes de llegar a la Avenida Dolores. Recuerdo que las personas mayores de mi familia aún llamaban así a esa vía, y que exístía un tranvía (después autobús) que se identificaba como V6-Vedado-Jesús del Monte. La Calle Monte es tal como usted la menciona y su nombre oficial es "Avenida Máximo Gómez", aunque casi nadie la llama así. Igual pasa con nombres de otras calles, como Prado (Paseo de Martí), Belascoaín (Padre Varela), Infanta (Avenida Menocal), Cristina (Avenida de México), Galiano (Avenida de Italia), Egido (Avenida de Bélgica), etc, las cuales se siguen conociendo por sus nombres antiguos.La Calle Monte termina en la Esquina de Tejas, a partir de donde comienza la Calzada del Cerro, la cual se prolonga hasta la Calzada de Boyeros (oficialmente Avenida Independencia), donde comienza la Calzada de Puentes Grandes. A la misma Esquina de Tejas llega desde el norte la Calzada de Infanta, y desde el sur la Calzada de 10 de Octubre (antigua Jesús del Monte). Saludos.

Imagen de Anónimo

buen articulo, sin dudas han destruido todo menos donde viven las familias del poder. la destruccion ha sido tal que ni los mismos comunistas lo puden negar. solo aclarar que no nos mereciamos esto como dice un comentarista anterior, esto ademas fue intencional dado el odio que siente fidel por cuba de forma general, reclutado por el poder talmudico que hasta hoy lo protege.

Imagen de Anónimo

Para el anonimo de las 7.40 pm, saludo su conocimiento de las calles de nuestra Habana, solo permitame aclararle que antiguamente la Ave. 10 de Octubre se llamaba Calzada de Jesus del Monte, todavia algunas personas la llamaban asi en los años 50, tambien existia y aun existe la Ave. Monte que es la que va desde Egido hasta la esquina de Tejas, un saludo

Imagen de Anónimo

Para Anónimo - 10 Nov 2013 - 6:41 pm.: Estimado(a) Sr(a): Con todo respeto, usted confunde la Calzada de 10 de Octubre con la Calzada del Cerro, cuando dice que 10 de Octubre "...geografica y culturalmente es la continuacion de la calzada de monte. por monte se continua directo mientras que por infanta habria que girar a la derecha en la esquina de tejas...".En la Esquina de Tejas confluyen cuatro vías de distinto nombre: la Calzada de Infanta, la Calzada de 10 de Octubre, la Calzada de Monte y la Calzada del Cerro. Si usted va por Monte hacia la Esquina de Tejas y sigue recto, tomará la Calzada del Cerro, mientras que para tomar 10 de Octubre deberá doblar a la izquierda en el semáforo (como hace la Ruta 2). Si usted va por Infanta y sigue recto en esa esquina, entrará en la Calzada de 10 de Octubre. Si va por Infanta y dobla a la derecha, tomará la Calzada del Cerro. Si tiene dudas o desea confirmar lo anterior, puede consultar en Internet el enlace a Google Maps o Google Earth. Saludos.

Imagen de César Rodríguez

Fernando: Me mataste de nostalgia. Soy un habanero de los que ha vivido en casi toda La Habana, pero 10 de Octubre es casi toda mi vida, trabajé en los ferrocarriles en el Café Colón, fui mecánico en el paradero de la Víbora (cuando los Leylands) viví muchos años en Santos Suárez. En la funeraria de Santa Catalina velaron a mis padres y en esa misma calle nació un hijo mio, en Lawton nacieron dos mas, en fin, toda una vida. Un día 10 de Octubre volverá a ser orgullo de los habaneros. Nos jodieron a tres o cuatro generaciones de cubanos, nos destruyeron el país, pero la vida es mas larga y la naturaleza lo lleva todo a su cause y toda esta barbarie estúpida y fanática va a terminar un día que yo no voy a ver, pero será otra vez Cuba, porque no hay mal que dure cien años .....

Imagen de Anónimo

Muy buen artículo, que trae gratos recuerdos y provoca tristeza e indignación al mostrar el deterioro y la destrucción de esa inefable calzada. Entre los lugares situados a lo largo de dicha vía pudiera mencionarse también la panadería "La Viboreña". ubicada en la esquina de la calle Josefina, a dos cuadras del crucero de ferrocarril del Café Colón, convertida hoy en un establecimiento en CUC de la cadena Sylvain.

Ese desastre, que no solo se limita a la Calzada de 10 de Octubre, no ha sido solo consecuencia del regimen impuesto en 1959, porque responsabilidad tenemos TODOS, aquí, allá y acullá, por no haber sido capaces de sacudirnos el yugo impuesto durante más de medio siglo. Tenemos pues, lo que nos merecemos.

Imagen de Anónimo

Pensar que ese esplendor perdido de todas las calles y ciudades de toda Cuba se deba a dos desgraciados,dos hermanitos que no les basta lo que han destruido y aún se empeñan en continuar hasta su muerte hasta acabar con lo poco que queda de la otrora hermosa Cuba que una vez fue admiración no solo de los cubanos ,pero tambien  del resto del mundo,y lo peor que nadie los pueda detener y sentarlos  ante un tribunal.

Imagen de Anónimo

excelente y sentida cronica que lamentablemente en su primer parrafo considera a la calzada de jesus del monte como una prolongacion de la calzada de infanta cuando geografica y culturalmente es la continuacion de la calzada de monte. por monte se continua directo mientras que por infanta habria que girar a la derecha en la esquina de tejas donde se encontraban el cine valentino y una valla de gallos [hoy el espacio es ocupado por dos edificios altos de 21 y 22 plantas].

Imagen de Anónimo

Hablan de nostalgia, que nostalgia si todo esta destruido, lo que era la Calzada de 10 de Octubre y lo que es ahora, todo esta en ruinas, sin pintar por más de 60 años, los edificios que quedan apuntalados, eso no es nostalgia, eso es encambronamiento por la destrucción de la Isla a costa de los hermanitos Cadtro y su familia.