Miércoles, 14 de Noviembre de 2018
Última actualización: 13:59 CET
Transporte

Tener o no tener un auto

Dos hombres reparan un carro de la antigua URSS.

En cualquier país la adquisición de un auto, sea nuevo o de uso, suele representar un motivo de satisfacción para el nuevo dueño. En Cuba, si adquirir un vehículo exige superar numerosos obstáculos, mantenerlo funcionando requiera vencer muchos más.

En primer lugar, los autos nuevos solo pueden adquirirse si previamente el Estado otorga el derecho a ello, generalmente a funcionarios de organismos políticos y gubernamentales, oficiales de las fuerzas armadas, algunos profesionales (sobre todo del sector de la salud, tras cumplir misiones en el exterior), artistas (principalmente músicos), algunos intelectuales y deportistas de alto rendimiento con resultados relevantes en eventos internacionales. En todos los casos, es requisito indispensable la fidelidad demostrada a la ideología y la política gubernamentales.

En segundo lugar, el decreto que autoriza la compraventa de vehículos entre nacionales —algo que ya se hacía de forma ilegal—, se refiere únicamente a los que están en uso con varios años de explotación. Estamos hablando de los que durante mucho tiempo han transitado por nuestras deterioradas calles y avenidas: vehículos de los años 40 y 50, los primeros conocidos como "almendrones", mayoritariamente de fabricación norteamericana, algunos alemanes e italianos, y los incorporados del otrora campo socialista, fundamentalmente de la extinta Unión Soviética y Polonia. En los últimos años se han agregado, aunque en reducidas cantidades, vehículos de Japón, Corea del Sur, Alemania, Brasil y, últimamente, China.

El propietario de un vehículo debe enfrentarse a diferentes problemas, siendo uno de los más importantes la adquisición de combustible: deberá pagar por cada litro 1,20 CUC en pesos convertibles, si es gasolina regular, y 1,40 CUC si es especial. Esto representa, en el primer caso, el salario de dos días en moneda nacional (29 CUP), y en el segundo, de más de dos días (33 CUP), sobre la base de un salario medio mensual de 440 CUP.

El siguiente problema se refiere a las grasas y lubricantes, faltantes en los garajes que ofrecen el servicio de fregado y engrase en moneda nacional, debiendo adquirirlos el propietario del auto en CUC, a precios elevados, en los garajes de pesos convertibles, o en CUC o CUP, a menor precio, en el mercado negro.

Sin embargo, estos problemas son nimiedades ante los que suponen tener que enfrentar las reparaciones y la adquisición de piezas de repuesto, neumáticos y baterías. Desaparecidos la mayoría de los talleres de mecánica estatales, y no autorizados aún los particulares, las reparaciones deben resolverse con mecánicos particulares, que pueden trabajar en un local estatal desprovisto de equipamiento (previo acuerdo con el administrador correspondiente), en su casa, en la del propietario del auto o en la calle, utilizando sus herramientas propias y, a veces, hasta las del cliente.

Los precios, como es de suponer, se acuerdan directamente entre el mecánico y el propietario del auto, siendo por lo regular elevados, tanto en CUC como en CUP. Las principales piezas de repuesto, casi siempre faltantes en las tiendas estatales, han de resolverse en el mercado negro. Resulta habitual, en los alrededores de las tiendas estatales, la presencia de ciudadanos equipados con celulares que, ante cualquier solicitud, localizan inmediatamente la pieza o accesorio buscados.

En las tiendas estatales, en dependencia del tipo de vehículo, un neumático puede costar entre 89 y 155 CUC (el salario medio de casi cinco o de ocho meses) y una batería entre 90 y 175 CUC (el salario medio de casi cinco o de nueve meses). En el mercado negro pueden adquirirse a 60-80 CUC los neumáticos y a 90-110 CUC las baterías.

Tal parece, aunque esa no sea la intención, que el Estado, con sus elevados precios de venta a los ciudadanos, estimula la existencia de la ilegalidad, máxime cuando todos estos artículos o la mayoría, provienen del "desvío de recursos" y del hurto en los almacenes y tiendas estatales.

Y mejor no tratar el tema de la chapistería y la pintura, porque estos servicios, más el costo de los materiales (chapa metálica, acetileno, soldadura, pinturas, diluentes, etcétera), alcanzan cifras siderales, del orden de los cientos de CUC.

La decisión sobre tener o no tener un auto en Cuba exige mucha reflexión: si bien resuelve un problema ante la escasez del transporte público y representa libertad de traslado, constituye una carga demasiado pesada para cualquier bolsillo y la psiquis del ¿feliz? propietario.

9 comentarios

Imagen de Anónimo

La gasolina no vale 1.20 CUC. Nadie paga ese precio, por lo general la gente la compra en la calle a 15 pesos, robada de los vehiculos estatales.El petroleo está a 7 pesos el litro.

Imagen de Anónimo

Una persona allegada a mi y dueño de un viejo auto capitalista que vive en la actual provincia Mayabeque cambió o mejor dicho compró el motor de gasolina por uno de petróleo y le costó carísima la transacción pero a cambio le exigieron que entregara el anterior de gasolina y por el mismo no le dieron ni un solo centavo de ninguna moneda. Aparte tuvo que pagar un suculento soborno porque le adelantaran el turno que existe para estos trajines y luego el papeleo se demoró varios meses y con la circulación provisional en espera de la definitiva llegó un momento en que esa tan capacitada e inteligente patrulla de carreteras del MININT le amenazó que no podía circular más el vehiculo y que en la próxima parada (todos los dias lo hacían camino de la capital) si no tenía el documento oficial le decomisarían el viejo auto. Asi de simple  y por supuesto esta persona parqueó el cacaharro hasta que todo estuvo en "orden".Felicitaciones al autor del artículo por lo esclarecedor del tema y todo muy veráz. Mantener un viejo auto alli dentro de Cuba es cosa de prestidigitadores y algo más propio de nuestro país surrealista o Reino de Birán.Memo Rojas.

Imagen de Robustianoellibre

es un dolor de cabeza tener un coche en la isla esclava a no ser que te sobre el dinero y aun asi muchas veces no aparece la pieza que necesitas, ni con dinero! tenia contactos en un lugar estatal donde le quitaban las piezas buenas a los carros y les ponian la vieja que no servia. asi podia resolver pagando.

Imagen de Anónimo

Otra muestra más del estado de miseria que se vive en Cuba.Se compra lo que sería chatarra en cualquier país y se paga como si fuera un carro del año.Otros ni siquieran pagan nada. Antonio Castro usa un Hummer regalado por una sucursal extranjera.

Imagen de Anónimo

por mi zona una vez una ambulancia doblo una curva a full y se volco y dentro llevaba una vaca muerta tambien murio el choferhoracio

Imagen de Anónimo

Trabajé un tiempo en ETECSA y era usual que los choferes les cambiaran los neumáticos de los carros por otros en peor estado entregados por particulares, para hacerse de unos billetes. Pero esto es una cosa común en Cuba, en todas las empresas pasa.Si hubiera más autos particulares y más repuestos, no habría tanto robo al Estado.

Imagen de Anónimo

En mi barrio le echaban meao a la gasolina y cuando el almendron aceleraba se tiraba peos.El Mongo

Imagen de Anónimo

Una historia que cualquier cubano conoce.Tengo un amigo que me contó que el dia más feliz de su vida fue cuando compro un camión ford año 57.Y el segundo dia más feliz de su vida,cuando logro desacerse del camión y venderlo...

Imagen de Anónimo

El que tiene carro, en muchos casos, resuelve la gasolina desde el trabajo.Cualquiera que va a cargar a un CUPET, puede observar como el chofer con auto del estado (chapa fondo celeste) abre la puerta de atrás o el baúl y recibe unos galones extras de parte del playero. Paga con la tarjeta de combustible, y se va. En algún momento dejará el bidón ilegal en su casa.Con los repuestos, hay un importante canibaleo de los carros en las empresas que alquilan los tur. 

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