Sábado, 16 de Diciembre de 2017
01:31 CET.
Economía

Dualidad monetaria, ¿problema o solución?

En las últimas semanas y días, los cubanos han empezado a sentir una preocupación especial por la eventual unificación monetaria, que se supone será inminente. Parece improbable. Pero puede ser que las autoridades estén buscando el momento propicio, tanto a nivel político como económico.

Necesitan, por un lado, una cierta estabilidad interna, que no existe porque el déficit público se ha acercado al 4% del PIB en una economía donde todo lo que se produce es estatal. Y externa, imposible porque el comercio exterior es muy deficitario, a pesar de las remesas de los exiliados, el petróleo de Venezuela y el turismo.

Sin acceso a los mercados internacionales de financiación, tras los impagos al Club de Roma, la economía castrista se mueve continuamente en el filo de la navaja, con bajos crecimientos del PIB, tensiones inflacionistas, escaso poder adquisitivo de los salarios y una creciente dependencia externa, a pesar de los alegatos del embargo o bloqueo.

Años de dólares

Pero conviene hacer un poco de historia. En 2003, el régimen decidió suprimir la circulación de dólares en la Isla. Una decisión que se había visto obligado a adoptar en 1993, durante el denominado "período especial", cuando la confianza de los cubanos en la moneda nacional se vino abajo como consecuencia de la escasez de productos, la expansión de liquidez para financiar los déficits, y la necesidad de captar divisas a cualquier precio.

La circulación del dólar en esos diez años vino a traer a muchos cubanos recuerdos de un pasado, no tan lejano, en el que la represión actuaba con suma contundencia contra aquellos ciudadanos que eran sorprendidos en posesión de la divisa del enemigo del norte. Muchos sufrieron condenas de prisión por algo que el derrumbe del muro de Berlín y el campo socialista obligó al régimen a suprimir. Esta ha sido la primera gran derrota histórica del castrismo, una evidencia de su debilidad y de la dependencia exagerada de un conglomerado de países que habían estado otorgando subvenciones artificiales bajo un claro contenido ideológico.

Dicha derrota política e ideológica no se ha valorado aún lo suficiente. Fue la primera ruptura entre la "generación de la revolución" y sus nietos enriquecidos y acostumbrados a una vida sin límites. La estrategia del llamado "período especial" fue el sálvese quien pueda: lejos de reconocer errores históricos, las autoridades lanzaron con entusiasmo una política para la que ni estaban preparadas ni sabían cómo gestionar, ni tenían instrumentos disponibles.

La inundación de dólares en la economía castrista fue un fenómeno característico de los años comprendidos entre 1993 y 2003. Pero en este mismo período de tiempo, el régimen ganó tiempo, monetizando déficits y acarreando graves problemas estructurales a la economía por la vía de la inflación.

Por eso, en cuanto se atisbaron nuevas fuentes de financiación externas (los petrodólares de Chávez), se dio un golpe a la recentralización económica, se anularon muchas de las políticas liberalizadoras del llamado "período especial", y se puso fin a la circulación del dólar, con la creación del CUC, un invento que venía a finiquitar un debate entre los economistas sobre si era mejor la "euroización" de la economía que la "dolarización", en un momento en que las consignas ideológicas, la llamada "batalla de las ideas", volvían a ganar terreno en el discurso político.

Años de CUC

El CUC llegó en ese momento preciso del tiempo en el que, conseguidas nuevas bases de financiación externa en el petróleo venezolano, se hacía necesario tomar decisiones a la vista de lo que había sido la experiencia reciente. La economía castrista dividida y segmentada en función del acceso a la moneda convertible descubrió que no podría continuar funcionando del mismo modo y abría espacios a la iniciativa privada, sin reconocer un sistema de derechos de propiedad o del mercado como instrumento de asignación. El CUC ha cumplido así su papel de instrumento de contención, que ha funcionado con todos sus defectos para el interés del régimen en captar divisas y mantener el control de la economía. No existen estadísticas, si quiera fiables, del impacto de la circulación monetaria del CUC en la economía. Se sabe que es importante la masa monetaria, sobre todo vinculada al sector turístico y a buena parte de los mercados de consumo liberalizados, pero no se tiene una precisa cuantificación de su importe total. En esas condiciones, llevar adelante su supresión y eliminar la dualidad monetaria, parece una operación ciertamente arriesgada.

Además, hay mucho en juego. La propia existencia del CUC ha ampliado las deficiencias estructurales y productivas de la economía y ha generado un sector de rent seekers en el área del CUC, que van a condicionar notablemente las decisiones a adoptar en los próximos años. Aunque los economistas del régimen se esfuerzan en señalar que no es el CUC el causante de las desigualdades cada vez mayores que se observan en la economía, no cabe duda que el acceso a esta moneda, sea cuál sea su origen, permite a los cubanos acceder a niveles de consumo y de vida muy superiores a la media.

En principio, parece existir entre la mayoría de economistas el acuerdo de que sin unificación monetaria, la economía no podrá superar su atraso e ineficiencia, pero también hay analistas que piensan que este proceso no se puede acometer de cualquier manera y que, en las condiciones actuales, existe poco margen para emprender aventuras cuyo resultado es cuando menos incierto.

¿Qué hacer?

Para aportar alguna sugerencia sobre qué hacer, sería muy conveniente iniciar un profundo análisis sobre lo que significa la dualidad monetaria en la economía castrista, sus orígenes, la justificación si es que existe alguna, y a partir de ese diagnóstico, tratar de ofrecer algún marco lógico que permita reconstruir la unidad de la moneda.

Los datos de partida son los siguientes. Actualmente tienen curso oficial en la Isla dos monedas. El peso cubano tradicional, y el CUC, que se hizo equiparar en su día al dólar, y que sigue ahí fijado a ese nivel sin alteración alguna. La paridad entre las dos monedas se ha fijado oficialmente en 1 CUC por 24 pesos cubanos. A diferencia de otros períodos "revolucionarios", los cubanos tienen acceso a la moneda fuerte y lo único que deben hacer es calcular sus rentas y los precios de los productos y servicios que desean adquirir con ese sencillo cambio.

De ese modo, en el interior de la economía rige un sistema de tipo de cambios fijo sin que se haya establecido un sistema de derechos de propiedad y con una elevada participación de la planificación central como instrumento de asignación de recursos, en vez del mercado.

Situaciones como la descrita no son sostenibles. Por ello, se hace necesario dar una solución integral al problema. No puede mantenerse en funcionamiento durante mucho tiempo una economía en la que el acceso a determinados bienes y servicios exige pensar y disponer de CUC, mientras que los ingresos y salarios en la economía vienen determinados, mayoritariamente, por la moneda débil.

Superado el objetivo recaudatorio de la fijación de la dualidad monetaria, y el político de quitar al dólar de la circulación monetaria en la Isla, sería conveniente pensar si su mantenimiento en el tiempo por las autoridades obedece al objetivo de frenar el crecimiento de la oferta e impedir una generalización de los intercambios de mercado, o la fijación de bajos salarios cuya relación con la productividad no se sostiene. La circulación de las dos monedas presenta una serie de efectos que los economistas conocen bien, porque han sido estudiados en la ciencia, y conducen a costes administrativos de las empresas, de falta de información sobre los precios, o de distorsión en las decisiones de los agentes.

Es por ello necesario pensar en cómo poner fin a la dualidad monetaria. Algunos economistas del régimen han fijado 2016 como una fecha posible. Parece lejana. Debería resolverse antes, pero prestando especial atención a los indicadores que eviten el desastre. El régimen mueve ficha para observar qué comportamientos podrían producirse en la población. Los rumores no son adecuados para un proceso de eliminación de la dualidad monetaria.

Si la moneda que finalmente sobrevive es el peso cubano —sobre lo que parece existir un cierto nivel de consenso—, y no se producen cambios estructurales, los precios de todos los bienes se multiplicarían automáticamente por la tasa de cambio que se establezca, que puede ser inferior al 1:24 actual.

Los que cambien CUC a pesos (por ejemplo, los que reciben remesas de sus familias en el exilio, o los que tienen depósitos en los bancos) obtendrían ingresos en moneda nacional multiplicados por el cambio que finalmente se fije, con toda seguridad menos en términos nominales. Ello puede estimular la inquietud de los perceptores de estas rentas externas para aprovechar un supuesto cambio más favorable. En todo caso, la expansión monetaria y el aumento de liquidez subsiguiente en pesos cubanos, apuntaría a alza de precios.

Los que cambien desde pesos, no solo se enfrentarían a rentas monetarias limitadas, sino que tendrían que enfrentarse a unos precios posiblemente más elevados, lo que acentuaría su situación de desigualdad inicial. Nadie saldría ganando, al menos en el corto plazo, pero no cabe otra alternativa, ya que la dualidad monetaria acabará siendo explosiva. Los efectos que sobre las cuentas nacionales tenga este tipo de decisiones, son imprevisibles. El régimen castrista fija sus magnitudes macroeconómicas en pesos cubanos, equivalentes a dólares.

¿A quién perjudicar, a quién beneficiar?

La anterior no es una cuestión de fácil respuesta. De la misma forma que el CUC nació en el momento más oportuno, su supresión puede llegar en iguales condiciones. Restablecer el peso cubano como única moneda nacional, y su posterior convertibilidad exterior, no es fácil, cuando los fundamentales de la economía castrista son inexistentes. Amenazas pueden surgir por doquier. No es extraño que los cubanos estén inquietos. Antes de una decisión de estas características sería conveniente estabilizar la economía, avanzar en las transformaciones estructurales y mejorar las condiciones generales de los procesos productivos. Nada de eso se ha hecho ni se hará.

 

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Comentarios [ 17 ]

Imagen de Anónimo

miren muchachos en cuba los cagastros seguiran haciendo los que les da la gana porque el pueblo amaestrado se lo va a permitir como hasta ahora, si en 20 anos despues de severa crisis economica no se han sublevado ,no creo lo haran ahora, porque la gente se adaltan y le buscan el juego para seguir sobreviviendo y nadie se quiere meter en lio,asi que no esperen otra cosa, ayer no dolar ,despues dolar si y ahora dolar no y todo sigue igual.dentro de 30 anos mas estaremos hablando de lo mismo, masoquistas, o conformistas....jajajajaja

Imagen de Gabonice

Hace unos días tuve un sueño, bueno aquello fue una pesadilla. En mi sueño amanecimos un día y resultó que no se como los Castro no estaban y Cuba no tenía gobierno. Las gentes caminaban por las calles desconcertadas. No se había producido un golpe de estado, pero no estaban los represores. El problema era que nadie quería ser el Presidente del país debido a que la ruina de la nación era tan grande que nadie se atrevía a tomar la Presidencia. En mi sueño primero dije que yo no y luego se me ocurrió probar la aventura. En ese momento tenía que resolver el tremendo desastre que había dejado la dictadura en medio siglo. Los problemas eran agobiantes, estaba desesperado hasta que en un momento desperté de aquel infierno sobresaltado. Gracias a Dios era una pesadilla.

Imagen de Gabonice

El problema que han creado es tan grave que cuando llegue el día después va a ser muy dificil arreglar el país, se van a tener que tomar medidas muy drásticas para activar la economía parecidas a las que se tuvieron que tomar en Alemania cuando terminó la Segunda Guerra Mundial y Europa estaba en ruinas. Bueno, es que Cuba está en ruinas y por la isla ha pasado el Holocastro. No se dan cuenta que el miserable peso que le pagan al trabajador tiene diferentes valores, analicen si con lo que se paga la electricidad, el gas, el teléfono se puede financiar el combustible y los recursos que se necesitan para producir esos servicios. A Fidel Castro y a su hermano se les debería someter a un juicio como el de Nurenberg y aplicarles la misma pena que a los nacis: Ahorcalos.

Imagen de Anónimo

De todos es sabido que este modelo de socialismo - comunismo lo que busca siempre es que no hayan ricos, en vez de buscar que no hayan pobres. Por lo tanto de esta reforma prevista solo podría salir una cosa positiva, que sea la gota que rebose el vaso y el pueblo de Cuba de una vez por todas se lanze a la calle a derrocar esta dictadura de mas de 50 años. Todo lo demás sera para jder a unos o a otros.

Imagen de Armienne la Puta

Me parece como que estan hablando de confeti.

Imagen de Anónimo

Mis propuestas:Las remesas: Los gusanos de seda envian 1 dollar y sus familiares en la isla reciben 12 pesos (en vez de 24, como deberia ser). Los trabajadores (incluyendo aquellos con acceso a divisas) seguiran recibiendo el mismo salario en pesos. Los precios en las 'shopings' subiran un 12% afectando a todos en casi la misma proporcion pues los que reciben remesas estarian afectados: primero por el cambio y luego por el aumento de los precios. Tambien de esa forma se controla que esas tiendas no queden desabatecidas en una semana. Los que tengan dinero en CUC en los bancos de cuba: se les cambiara a 1:12, Los que tengan pesos en los bancos de cuba: Se les cambiara 1:1 hasta un limite de 15000, de ahi en adelante 1:12. Todos los precios en pesos actuales subiran automaticamente un 4%, a excepcion del tabaco y el ron que subiran un 12% (con el mismo objetivo de evitar el desabastecimiento de la noche a la manana). Las pensiones de las personas mas pobres subiran un 4% (dando la impresion de mejoria para ellos; pero con el aumento del 4% solo logran aminorar la distancia con el  resto de los salarios). Al que no tenga vinculo laboral con edad y salud para ello, se le  impondra unos impuestos de un 20% (ya que ellos reciben salud gratuita). Todas estas medidas traeran descontentos; pero se destinara un 20% del presupuesto del estado para reforzar la policia con equipos anti-motines de ultima generacion.Presidente de un nucleo del PCC.

Imagen de Anónimo

Lo que esta realmente detras de todo esto es la incapacidad de los comu-fascistas de producir riquezas.El dinero es simplemente una medida del valor y medio ideal para el funcionamiento del mercado y el estimulo a las iniciativas y al trabajo productivo.A pesar de los billones de dolares que ingresan los kaxtriztas provenientes de las remesas de los gusanos, apatridas y contrarrevolucionarios por una parte y del petroleo y los dolares que le esquilman a los venezolanos, la economia y la politica, la vida de los cubanos cada vez va de mal en peor lo cual se demuestra en la salud publica, la educacion y la verguenza de deportistas que fracasan u optan por la libertad en extranjia.El ciudadano simple continuara perdiendo con cualquiera de las variantes y se encontrara cada vez mas desvalido y victima ante los que ejercen y se benefician del poder y los otros que reciben los dolares del extranjero.Cada vez son mas los negros y mulatos que detestan al regimen pues en su gran aplastante mayoria no tienen quien les envie los dolares y estan marginados de las esferas donde se cocinan las prebendas mayormentes blancos burgueses de Biran y su banda de secuaces.Un pais sin ideologia, derechos, libertades, rumbo, esperanzas, se encamina cada vez mas a la hecatombe, a la haitianizacion.

Imagen de Anónimo

Lo que se ve venir es una crisis monetaria de inmensas proporciones que puede resquebrajar la paz artificial que el gobierno mantiene en el pueblo a base de desinformación. Un poco antes de realizar ese fin de la dualidad, van a hacer alguna comedia, otro show (ya sean, los pescadores secuestrados,los vuelos espías, los 5 héroes,etc, etc,) en el que Cuba será, de nuevo la víctima de USA para justificar la nueva crisis. Aun deben estar escribiendo el guión.

Imagen de Anónimo

 ya sea peso o CUC, la oferta es la misma, y la unica manera de incrementar la oferta es liberando las fuerzas productivas, cosa que no acaban de hacer.  Pa' el tiempo que les queda, ya da lo mismo que sean una o que sean dos las monedas.  Con colera, traficando armas y Maduro que se pudre en venezuela no van muy lejos.  El autor,que sabe bien de lo que habla, pienso estaria de acuerdo que con un cambio al peso o sin un cambio al mismo el alza de los precios es inevitable debido al deterioro prolongado de ambas economias, la de CUBA y VENEZUELA, que la de Cuba se hunde y la de Venezuela pierde flotabilidad.  

Imagen de Anónimo

Este artículo parece haber sido escrito por Cantinflas.Xik Xerep