Sábado, 16 de Diciembre de 2017
18:20 CET.
Opinión

Cincuenta años de complacencia

Archivado en

Como otras organizaciones similares, creadas para controlar los diferentes sectores de la sociedad cubana en función del nuevo poder establecido, la Unión de Periodistas de Cuba (UPEC) —que siempre ha sido y continúa siendo una organización gubernamental— se creó en los primeros años del proceso revolucionario, el 15 de julio de 1963. Acaba, pues, de cumplir 50 años.

Hablar de periodismo en este medio siglo transcurrido es complejo, pues en realidad se ha hecho muy poco, salvo contadas excepciones, y mucha (tal vez demasiada) propaganda política e ideológica, dedicada a validar el "modelo", ocultando sus defectos y exagerando sus virtudes.

En verdad no ha existido un periodismo libre. Esto lo conocen, más que nadie, los mismos periodistas, quienes han tenido que escribir y hablar sobre lo que las autoridades han querido o autorizado en cada momento, convirtiéndose en simples repetidores de textos, redactados a veces por otros, permitiendo a los periodistas incorporar solamente sus firmas y voces. Quienes no lo han aceptado, han tenido que cambiar de profesión, en unos casos por voluntad propia, en otros por descalificación y separación o expulsión del gremio.

Las raíces de la UPEC, que oficialmente se han querido situar de manera exclusiva en la prensa clandestina de los dos o tres años anteriores al triunfo insurreccional, obviando la prensa legal opositora que existió durante los años de la dictadura batistiana, y después, durante los primeros meses de 1960 en la aplicación de las denominadas "coletillas" (verdadera falta de ética profesional de quienes llegaban, cuestionando o rechazando las opiniones de los establecidos con insultantes notas agregadas a sus escritos, planteando no estar de acuerdo con lo que en ellos se decía), mostraron desde sus inicios lo que sería el futuro: una camisa de fuerza para impedir el ejercicio de un periodismo crítico y veraz, ajeno a los intereses del Gobierno.

La UPEC, que se vanagloria de haber cumplido siempre al pie de la letra la política del Partido Comunista sobre la prensa, "abordando de manera analítica los problemas existentes en la sociedad, destacando sus aspectos positivos y también los negativos y señalando la responsabilidad de quienes lo han hecho bien o mal", lo cual no es verdad, se despoja de su responsabilidad, planteando que el no haberlo logrado totalmente se debe al hecho de que esto estaba en manos de las direcciones de los medios y de los periodistas, y no de la Unión, pues ella "no intervino ni interviene en su aplicación y realización". Sin lugar a dudas constituye una salida cómoda y poco seria.

En éste, su cincuenta cumpleaños, y en el IX Congreso que acaba de efectuar, la UPEC, si pretende hacerse creíble, debiera haber realizado un profundo análisis de su actitud complaciente y triunfalista, y de su pasividad ante el "modelo" y sus graves problemas, así como de su responsabilidad y la de la mayoría de sus miembros, por la manipulación de la información y de los ciudadanos durante estos años, fomentando la apatía social y la aceptación de las desgracias y dificultades nacionales, causadas principalmente por los graves errores económicos, políticos y sociales cometidos por las autoridades.

Parece, por lo publicado hasta ahora, que no ha sido así y que, una vez más, la mayoría de los acuerdos tomados tienen un carácter general, repitiendo lo mismo de siempre, y que a pesar de las palabras, continuaremos con un periodismo oficial repetitivo, panfletario y aburrido, teniendo que acudir, si queremos tener verdadera información, a la prensa extranjera y a los periodistas, blogueros y twiteros independientes, ninguno de los cuales, por suerte, forma parte de la UPEC. 

 

Síguenos en Twitter, Facebook o Instagram. Si resides en Cuba, suscríbete a nuestro boletín con una selección de los contenidos más destacados del día. Si vives en cualquier otro punto del planeta, recibe en tu buzón de correos enlaces a lo más relevante del día.

Comentarios [ 4 ]

Imagen de Anónimo

El periodismo oficialista cubano no sirve. Cómplice del gobierno, jamás cuestiona nada. Todo lo contrario: parece avalar cualquier propuesta, acción o declamación por equivocada que esté.No saben lo que es la libertad.

Imagen de Anónimo

Podria decirse infinitamente muchisimo mas, todos los que hemos estudiado despues del fatidico 1959 en Cuba hasta hoy hemos tenido que estudiar aceptando el condicionamiento ideologico siempre para poder graduarnos de cualquier cosa.

Imagen de Anónimo

Las reglas de juego para graduarse de la escuela de periodismo siempre han estado muy claras. Lo más importante es la INTEGRACIÓN INCONDICIONAL. Bajo esas circunstancias es imposible ejercer periodismo imparcial. Todas las profesiones que tienen que ver con la ideología de la dictadura requieren sumisión absoluta. Esta etapa es muy interesante, cuando la última gotica de ideología se secó.

Imagen de Anónimo

LA UPEC ES UNA VERGUENZA HISTORICA, UN  BOCHORNO PARA EL PERIODISMO CUBANO Y SU MAS GRANDE FIGURA, JOSE MARTIJuan Carlos