Lunes, 18 de Diciembre de 2017
15:23 CET.
Opinión

La necesaria cultura institucional

La influencia política, económica y cultural que le atribuimos al exilio cubano radicado en Florida no es chovinismo ni exageración. La pujante ciudad de Miami es una referencia para muchas ciudades latinoamericanas, pero también es la demostración incontestable de lo que pueden construir los cubanos en libertad.

Es positivo, siendo optimistas, resaltar este ejemplo de esfuerzo y prosperidad; es un aliciente para una Cuba que hoy se encuentra estancada y sin esperanzas, pero que más tarde o temprano cambiará. Ahora bien, cuando hablamos del sur de la Florida hay por lo menos un detalle que debemos tener presente para que el ejemplo de los exiliados no sea un fracaso o una quimera en la Cuba futura. 

Por obvio que parezca, no podemos perder de vista que la comunidad cubana de exiliados está en un país que, con sus luces y sombras, es uno de los Estados de derecho más consolidados del mundo. Sería un error creer que solamente con entusiasmo y transferencias de recursos se podrá hacer de Cuba un país próspero. Además de la perseverancia y la libertad para emprender, también harán falta instituciones sólidas e independientes, respetables y respetadas que garanticen las reglas del juego; que pongan límite a las pasiones, al abuso de poder, a las ambiciones, al caudillismo o a la cultura de "quien paga manda".

Ya sabemos que una dictadura no necesita instituciones respetables, solamente política de hechos consumados junto a mecanismos de miedo y represión. Como reflejo de ello, en Cuba los edificios de las principales instituciones del Estado fueron destinados a otros usos: museos, oficinas ministeriales, etc. El parlamento actual, por ejemplo,  sesiona —las pocas veces al año que lo hace— en el mismo lugar donde se reúne cualquier gremio nacional o internacional que se le ocurra darse cita en La Habana.

Ahora Raúl Castro ha decidido que el parlamento regrese al Capitolio, y por ello han comenzado las labores de restauración del majestuoso edificio maltratado por más de cinco décadas de mal uso y desidia. Eusebio Leal, un hombre realmente preocupado por estas cosas y con una labor importante en el rescate del patrimonio arquitectónico de La Habana, ha comentado recientemente que la decisión del presidente "implicó recoger en todo el país todas las sillas, las mesas, objetos que estaban en otro lugar y con otros usos". Está por ver, aunque no es difícil imaginarlo, si ese regreso implicará la llegada del pluralismo y la autoridad que los parlamentos deben tener.

Por otra parte, sería un error tomar como referencia etapas anteriores a 1959, cuando su calidad institucional siempre estuvo en entredicho: dos dictaduras, la mejor constitución que solo duró 12 años, entre otros ejemplos. Gracias a esos vicios llegaron los otros males. Gracias a estos, la prosperidad que en algún momento comenzó a surgir se vio limitada, primero, y truncada de manera definitiva con la llegada del comunismo, después. En una mentalidad institucional madura no habría espacio, como entonces, para los golpes de Estado, para la suplantación la Carta Magna, inclusive podríamos cuestionar la necesidad de revoluciones, y desde luego, no habría lugar para dictaduras ni dictablandas.

Es posible que como algunos afirman, nuestra república fuera demasiado joven como para exigirle madurez institucional a la luz de los criterios actuales o para que fuera leal a los grandes esfuerzos democráticos y de consensos que los propios cubanos hicieron. Pero el problema ya no es del pasado, es un reto del futuro: ¿volveremos a darnos otro siglo de "adolescencia"? ¿Cometeremos los mismos errores dos y tres veces?

El éxito de la Cuba del futuro en gran medida está en el ejemplo de los exiliados cubanos (y de los cubanos de la Isla que aprovechan cualquier resquicio para ser creativos y romper con el pesimismo), pero también está en el de las instituciones de los países que les han acogido.

Hoy la actividad opositora busca impulsar un cambio en la Isla, pero de todos los deseos y objetivos que la envuelven, garantizado ya está el hecho de que es un entrenamiento. Si de verdad creemos que la institucionalidad es algo necesario para nuestro futuro como nación, debemos entrenarnos en ello desde ahora, en los grupos opositores y de la sociedad civil. ¿Se rotan las personas en el ejercicio de las responsabilidades? ¿Hay elecciones internas en los grupos que por su naturaleza las requieren? ¿Se respetan las decisiones grupales? ¿Hay debate de opiniones? ¿Se evita el caudillismo? ¿Hay "golpes de Estado"? ¿Hay grupos o personas con complejo de hiperlegitimidad?

La sociedad cubana se juega mucho en este asunto. Y hay que comenzar ya a fomentar una cultura política respetuosa de las instituciones. Ojalá que dentro de varios años, ya con cada institución en el edificio que por honorabilidad le corresponde, no estemos nuevamente bailando al ritmo de "La Chambelona". 

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Comentarios [ 11 ]

Imagen de Anónimo

El respeto a la independicia de los tres poderes, como garante para evitar los excesos de alguno de ellos, será la mejor lección que podremos aprender de la gran nación americana.

Imagen de Anónimo

Pienso, Yaxys,  que ya es momento que la corriente Demócrata Cristiana en el interior de Cuba se integre como un partido político a mi juicio es la organización política que en el corto plazo se puede consolidar como unos de los partidos más importante de la oposición porque cuenta con las laicas y laicos, la organización territorial de la iglesia y fundamentalmente una base de sustentación, los católicos, pienso que ustedes deberían dejar de lado la desconfianza, los miedos y las descalificaciones y dar pasos en esa dirección. Te recuerdo a ti a los laicos cubanos en el interior de Cuba que en una reunión del Papa Francisco con jóvenes jesuitas en Roma los alentó a que tenían que participar en política, hacerse políticos y participar en el destino político de sus naciones, en ese momento me pregunté ¿Qué harán las laicas y los laicos cubanos ante el llamado del Papa? Usé la terminología laica porque pienso que las mujeres católicas cubanas tendrán un gran peso en ese objetivo del Santo Padre, COMENTARIO de Esopo.

Imagen de Anónimo

Yaxys estoy totalmente acuerdo con tu análisis y fundamentalmente sobre tus interrogaciones sobre la actividad opositora, que hasta me gustaría enfatizarla haciendo una citación, pero solo dispongo de 1500 caracteres. Hay una cuestión que me quería referir y es que incluso entre la disidencia interna existe una generalización de oposición y sociedad civil, cuestión que en estos momentos hay que diferenciar, hace algún tiempo vengo enfatizando que las diferentes corrientes políticas opositoras deben de irse estructurando como partidos políticos y elaborar proyectos políticos para el futuro democrático de Cuba, ya UNPACU se ha dado a la tarea de presentarle un proyecto político a la nación cubana, pienso eso que es la mínima propuesta que debe tener un grupo político si se respeta y fundamentalmente si respeta a la sociedad cubana, COMENTARIO de Esopo 1.

Imagen de Anónimo

muy bueno el articulo. y pone el punto en lo mas importante de todo. lo que viene despues. es el principal problema que le veo a la situacion de cuba. todo el mundo piensa que cayendose el comunismo se soluciona todo y eso esta muy lejos de ser cierto. lo mas importante es lo que viene despues... y va a ser muy dificil. tiene toda la razon el comentario que dice que el exito de la comunidad cubana en estados unidos fue posible porque en esa sociedad ya existian las instituciones y toda la estructura democratica, y los cubanos se integraron a eso. el ejemplo de republica dominicana y los vecinos del caribe... olvidenlo... en republica dominicana habra muchos partidos y todo lo que digan, pero eso a los dominicanos no les sirve de nada y se estan yendo en masa de su pais por las mismas razones por las que se van los cubanos del suyo. creo que el mejor ejemplo a mirar (ya seguirlo es otra cosa) seria chile. un pais latinoamericamo, que salio de una dictadura brutal hace 20 años y hoy tiene la institucionalidad mas solidad de la region.

Imagen de Anónimo

Felicito al comentarista. Un comentartio super acertado teniendo en cuenta que ya lo que paso paso, y debemos mirar pal futuro, ese que le quisiera dar mis hijos sin vicios, sin comunismo, y sin otra cosa que el aferro a la honradez y al trabajo. Necesitamos tener miedo de la ley, cumplirla, respetarla. No debemos seguir jugando el juego de las ilegalidades. Las intituciones civiles deben retornar a nuestro pais. No creo en el slogan que muchos dicen "en este gran pais" (ee.uu) y aprueban cualquier cosa aunque sea super injusta. En la Cuba del manana tenemos que ser respetuosos, y responsables. No podemos darnos el lujo de tener otro siglo adolescente como dice el autor. Gracias DDCuba.

Imagen de Anónimo

Muy oportuno, te felicito.

Imagen de Anónimo

 Eso solo se logra por una via que es una profunda reforma en el sistema educacional incluyendo la recuperacion de valores religiosos perdidos entre los cubanos y otra gran reforma de tipo juridico que ponga las leyes. Es un tipo de institucion que se acerca mas a la moral religiosa y rompe con el pragmatismo de las formulas economicas. Se necesita una direccion politica con esa vision, y la verdad es que hemos caido demasiado bajo para llegar a esa altura. Tampoco tenemos una solida tradicion democratica, pero hay que echar mano de la que tuvimos porque es nuestra raiz y como dice un proverbio georgiano sin raiz nada florece

Imagen de Anónimo

La sociedad cubana se juega mucho en este asunto. Y hay que comenzar ya a fomentar (¿Cómo?) una cultura política respetuosa de las instituciones. Ojalá que dentro de varios años, ya con cada institución en el edificio que por honorabilidad le corresponde, no estemos nuevamente bailando al ritmo de "La Chambelona", de “Tiburón se baña pero salpica” y de “A correr que vienen los liberales” o de “seremos como el che” y la peor de todas “patria o muerte, venceremos” o la divertida “A la lucha, a la lucha, somos locas, pero muchas”QUINCE

Imagen de Anónimo

La solidez del éxito de los exiliados cubanos, está en la fortaleza de las instituciones ancestralmente creadas de los países que les han acogido, no permitiendo que proliferen los males endémicos de sus sociedades y no en la creación de esas instituciones. En los grupos opositores y de la sociedad civil. ¿Se rotan las personas en el ejercicio de las responsabilidades? ¿Hay elecciones internas en los grupos que por su naturaleza las requieren? ¿Se respetan las decisiones grupales? ¿Hay debate de opiniones? ¿Se evita el caudillismo? ¿Hay "golpes de Estado"? ¿Hay grupos o personas con complejo de híper legitimidad?. Hay bastante caldo de cultivo para nuevos caudillosQUINCE Continua...

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¿Cómo lograr instituciones sólidas e independientes, respetables y respetadas que garanticen las reglas del juego democrático; que pongan límite a las pasiones e idealismos, al abuso de poder, a las ambiciones, al caudillismo, a la corrupción, al enriquecimiento ilícito, a la injusticia social o a la cultura de "quien manda es el único que paga", además de males como el amiguismo y el nepotismo? ¿Cómo puede una enorme base (creada artificialmente) de la pirámide social, infantilizada política y económicamente, luchar contra demagogos, profetas , arribistas y oportunistas profesionales que le prometen el cielo en la tierra a cambio del poder? Ejemplos: Chávez,  Maduro, Cristina, Evo, Correa, Ortega y los archiconocidos Castros.QUINCE  continua...