Jueves, 14 de Diciembre de 2017
01:56 CET.
Reformas Económicas

Retrato con punto guajiro

Uno de los grandes poetas campesinos cubanos escribió unas décimas en las que compara su país con una vieja carreta de caña atascada en el camino de la romana en plena zafra azucarera. El carretero desesperado, la vara del aguijón en alto. Y los bueyes de la yunta guía con el fango de las lluvias de primavera en las patas, el narigón y el yugo. Es una metáfora amarga que suele cerrar las canturías a la hora en que quedan solo amigos y familia.

El poder y la popularidad de esa espinela tienen que ver con la realidad de una sociedad obligada a renunciar al progreso y al porvenir porque comenzó, en los años 60, a destruir las estructuras del pasado capitalista. Ahora se empeña en aniquilar el pasado de un socialismo sostenido a larga distancia por lo que allí llaman, sin ninguna concesión a la creatividad o al decoro, manos amigas.

Se acabó el capitalismo y sobre sus escombros se levantó un aparato importado, pegado con saliva, con más eficacia verbal, represiva y de ensoñación que arraigo verdadero. Todo en el mismo tiempo detenido, que es este tiempo mismo todavía en el que el régimen ha tenido que ordenar que se busque entre los ripios de capitalismo unos emplastos para ayudar a sepultar el proyecto que llevó la Isla al pantano que describe el repentista.

Esos residuos del capital se utilizan para devolverle unos pedazos de tierra a los campesinos porque la agricultura estatal es el edén del marabú que nada más sirve para hacer carbón. En aquellas ruinas han descubierto que no es grave que alguien venda refrescos o que era un error no admitir que un hombre se ganara la vida como paseador de perros o de fontanero por cuenta propia.

Esta semana la campaña de arrase socialista se centra en eliminar el puntal de la igualdad proclamada por el castrismo en sus orígenes: la cartilla de racionamiento, vigente desde 1962. Otro parche grotesco del momento es la decisión de pagarle generosamente a los médicos sus guardias nocturnas. A dos pesos cubanos la hora. El salario promedio de esos profesionales es de 500 pesos al mes, unos 21 dólares.

El afán de acabar con los dos pasados sin mirar al futuro es la carreta estancada que ve el poeta. Le deja a la imaginación del lector el policía que está detrás del flamboyán.


Este artículo apareció en El Mundo. Se reproduce con autorización del autor.

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Comentarios [ 6 ]

Imagen de Vctr Fdz

¡Que hermoso y terrible artículo! Crea una sensación como la que debieron sentir los náufragos del Titanic aquella noche, en medio del desastre y las aguas heladas. ¡Bravo por el autor!

Imagen de Anónimo

Una verdadera joya este artículo,felicitaciones Raul.

Imagen de Anónimo

Raúl encabezo mi comentario con parte de otro comentario aparecido en el artículo, “Un Sueño Chino”. Cito: “los castristas tratan de engañar a los cubanos pero se olvidan que existe un amplio movimiento disidente con verdaderas bases pluralistas y democráticas en materia política”. Esto es lo que no permite Sueño Chino, Putinismo ni cualquier otra cosa que se le ocurra al castrismo, a algún articulista o a cualquier forista bien o mal intencionado, porque solo permite DEMOCRACIA MULTIPARTIDISTA, Comentario de Esopo.

Imagen de Anónimo

Qué triste es constatar la vigencia en Cuba de aquel chiste ya viejo: que el comunismo es el camino más largo y tortuoso hacia el capitalismo. Eso lo descubrían en el Este europeo, medio en broma pero muy en serio, a principios de los noventa. Raúl Rivero, veinte años después, ve el chiste aún más complicado por “el afán de acabar con los dos pasados sin mirar al futuro”, acudiendo a la imagen de la carreta atascada de una décima guajira. Ya solo les queda el consuelo del eterno retorno. Mañana, Domingo de Ramos, clausuran en el teatro de la CTC un congreso mundial de espiritistas, al que ha asistido Abel Prieto en representación de su jefe. Ahora, por lo que parece, el espiritismo va a ser  la ideología obligatoria del castrismo post-Chávez. “¡Perla Fina, tesia, buey!”, hubiera dicho el poeta “en un pantano atascado a orillas del Yumurí”. Así mismo, Raúl. Saludos, Nicolás

Imagen de Anónimo

Todo parece indicar que se mueven hacia un modelo putinista. Ricos tolerados (todavia no ha llegado a esa etapa), disidencia e iglesia domesticada, los adversariosreales a la carcel, o tal vez el destierro por decision personal, y una semi corte de sangre azul con enormes fortunas y todo el control de la sociedad a traves de un eficiente aparato de seguridad.

Imagen de Anónimo

buen análisis de Raúl, coincido 100%, el castrismo ya no sabe que inventar para enmascarar todo el desastre en estos 54 años.