Lunes, 18 de Diciembre de 2017
11:53 CET.
Sociedad

«El nuevo Código de Trabajo seguirá negando derechos a los trabajadores»

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La Central de Trabajadores de Cuba (CTC), que responde a los intereses del Gobierno y es el único sindicato legal en la Isla, ha convocado a sus afiliados a iniciar, en febrero próximo, la "discusión" del anteproyecto de ley de un nuevo Código de Trabajo.

Según la CTC, el código tendrá en cuenta los ajustes económicos puestos en marcha e incluirá cambios en política de empleo, salario y seguridad social, entre otros temas.

DIARIO DE CUBA conversa con Joel Brito, director del Grupo Internacional para la Responsabilidad Social Corporativa en Cuba, para analizar qué pueden esperar los trabajadores cubanos del proceso a punto de empezar.

¿Qué opina del actual Código de Trabajo?

El actual Código de Trabajo es letra muerta. Ha sido criticado por los expertos de la OIT (Organización Internacional del Trabajo), quienes consideran que entra en contradicciones con convenios fundamentales.

El informe del pasado año de la Comisión de Expertos en Aplicación de Convenios y Recomendaciones continuaba señalando al Gobierno, como desde hace 12 años, los siguientes aspectos:

—Que debe tomar las medidas necesarias para garantizar que todos los trabajadores, sin distinción, puedan constituir o afiliarse a las organizaciones que estimen conveniente. La Comisión pidió al Gobierno modificar los artículos 15 y 16 del Código de Trabajo, que se refieren al monopolio de la CTC.

—Expresó la firme esperanza de que el Gobierno modificará en un futuro próximo el artículo 61 del Decreto-ley 67, de 1983, de manera que se garantice el pluralismo sindical; por ejemplo, mediante el reemplazo de la referencia a la CTC por la de "organizaciones más representativas".

—Por último, la Comisión la pidió al Gobierno que, a efectos de salvaguardar la seguridad jurídica de los trabajadores que deciden recurrir a la huelga, se considere la adopción de disposiciones que reconozcan expresamente ese derecho.

Sin embargo, el anteproyecto de ley del nuevo Código de Trabajo no ha incluido nada de las sugerencias normativas que la Comisión hizo.

El nuevo Código, me imagino, lo llevarán como un logro más de las reformas del general Raúl Castro al XX Congreso de la CTC y allí será bendecido y adoptado en un acuerdo. No sé cual será el mecanismo por el que opten, pero ese podría ser un escenario.

¿Pueden esperar los trabajadores más respeto a sus derechos tras las discusiones sobre el Código de Trabajo o Ley 49?

La Ley 49 es el Código del Trabajo, con muchos artículos, que nadie lee.

La prensa cubana ha estado informando que los "trabajadores cubanos iniciarán en febrero de 2013 la discusión del anteproyecto de ley del nuevo Código de Trabajo, el cual plantea cambios en lo referido a política de empleo, salario, seguridad social y empleadores de las más recientes formas de gestión no estatal, aprobadas por el Gobierno".

Sabemos que esos cabios realmente no tendrán impacto en los trabajadores y en sus derechos. Un Código de Trabajo escrito por burócratas del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social y apadrinado por la CTC —que en la práctica es un departamento estructural del Partido Comunista— no va a derivar en un documento con muchos derechos y que recoja los aspectos reales que necesita un país en crisis generalizada, como es Cuba.

El pasado 5 de enero, el miembro del Buro Político, Salvador Valdés Mesa, quien es además secretario general de la CTC, en una visita de trabajo a Cienfuegos, decía: "necesitamos un sindicato fuerte y cohesionado en capacidad de movilizar a los trabajadores hacia la puesta en práctica de los acuerdos del VI Congreso del Partido". Con esos truenos es fácil imaginar qué clase de sindicato existe en Cuba.

Es como decir que [los sindicatos españoles] Comisiones Obreras y Unión General de Trabajadores hacen suyas las reformas económicas y los acuerdos que se derivaron del XVII Congreso del Partido Popular, me imagino que entonces ardería la Plaza de España.

La consulta a la que ha llamado la CTC no es la primera que se realiza. ¿Qué han supuesto este tipo de procesos en el pasado? ¿Es razonable tener fe en ellos?

En el pasado se realizaron de diferentes formas —Parlamentos Obreros, Asambleas por la Eficiencia, Asambleas de Producción y Servicios— que resultaron más de lo mismo.

Uno de los mayores males, reconocido por el propio Raúl Castro, era el "exceso de reuniones"; yo le adicionaría "sin resultados".

Los trabajadores están cansados de lo mismo, es un sistema que esta agotado.

A los jóvenes trabajadores no les interesa un nuevo Código de Trabajo; les interesa un salario justo, políticas de empleos coherentes, un país que prospere, que sea productivo y no dependiente de la caridad de Venezuela, Rusia o Angola, o de las divisas que envíen los cubanos de Miami o Madrid.

Desde el punto de vista de la libertad sindical, ¿cabe la esperanza de que el Código en preparación guarde diferencias destacables con el actual?

El Código, los Estatutos de la CTC y todo el engranaje legal de ese sistema es en esencia discriminatorio, excluyente y siempre ha tenido un objetivo, el cual sin dudas han logrado, que es el control de la sociedad y los trabajadores.

Me atrevo asegurar que el nuevo Código de Trabajo será igual que el otro en lo que a libertad de asociación se refiere, y los trabajadores y las organizaciones sindicales independientes tendrán que continuar luchando por ese espacio que el gobierno les niega.

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