Miércoles, 23 de Agosto de 2017
02:02 CEST.
Entrevista

'La lentitud de las reformas en Cuba puede provocar un estallido'

Raúl Castro pretende realizar sus reformas económicas muy lentamente; el peligro es que puede llegar a provocar un inmovilismo que haga estallar la situación, dijo a DIARIO DE CUBA la prestigiosa académica Olga Ulianova, directora del Instituto de Estudios Avanzados de la Universidad de Santiago de Chile (IDEA).

Sobre la dificultad de efectuar reformas en los llamados países del socialismo real, Ulianova recordó al comunista y luego disidente yugoslavo Milovan Djilas, quien aseveró que los totalitarismos no se reforman, sino se derrumban.

"Nadie ha sabido cómo reformar los países del llamado socialismo real y nadie lo ha hecho bien hasta ahora, pues todas las reformas han sido costosas y dolorosas", señaló la académica.

"Democracia, iniciativa empresarial y mantenimiento de la protección social no se han logrado en conjunto en reforma alguna", dijo, y enfatizó que se trata de una tarea titánica. "El estado actual de las reformas en Cuba —país pequeño, dependiente energéticamente y carente de commodities con los que podría maniobrar en estos momentos— se debe a que Raúl Castro no sabe realmente qué hacer", apuntó la también doctora en historia por la universidad de Lomonosov.

Entre el embargo, Obama y Romney

Para Ulianova, de origen ruso, la apertura del turismo, el comercio y de todo tipo de vínculos entre Estados Unidos y la Isla necesariamente llevará a una apertura informativa.

"Sería este —dijo— un mejor escenario y un gran desafío para alcanzar las libertades individuales y cívicas; para comenzar a construir espacios de democracia a la vez que tratar de no perder la protección social".

La directora de IDEA argumentó que en la medida en que no haya diálogo entre la oposición y el régimen y la respuesta de éste sea la represión y el no entendimiento, la oposición también se endurecerá cada día y habrá mas probabilidades de que se opte, como en otras latitudes, por juntar lo peor de los dos lados en vez de lo mejor.

"Es difícil desarrollar la capacidad de diálogo, la tolerancia y la compresión del otro cuando te reprimen, pero si no desarrollas esa capacidad te conviertes en lo mismo que es el otro", reflexionó la especialista.

"Tanto en Cuba como en la ex URSS, Bulgaria, Polonia, la RDA y donde usted quiera, los líderes del socialismo real presentan a los movimientos disidentes como grupos muy pequeños, que no cuentan con gran apoyo (aunque tampoco se les permiten medios para expresar sus ideas). La maquinaria propagandística los expone como especie de parásitos sociales contra el pueblo trabajador", manifestó. "Al mismo tiempo, dijo, se intenta separar al hombre corriente de lo que dicha maquinaria llama elementos ajenos, con ideas ajenas, un tipo de represión bastante exitoso".

Al abordar la actual campaña presidencial en Estados Unidos, Ulianova sostuvo que si se trata de pensar en la posibilidad de levantar el embargo y de aperturas y acercamientos, Obama sería la figura más apropiada. "Mitt Romney todavía vive con los fantasmas de la guerra fría y es mentalmente un guerrero de aquellos tiempos", dijo, y advirtió que un endurecimiento de la política de Washington hacia Cuba traería un endurecimiento por parte de La Habana.

Sobre el rol actual de la Iglesia católica

Según Ulianova, el socialismo real, aunque resalte su carácter científico, opera en los mismos espacios de la subjetividad humana, del inconsciente y la fe, en que lo hace la religión. Como resultado, al igual que sucedió en la Unión Soviética, Europa del Este y Cuba, el socialismo real ve a la religión como competencia, la identifica con el antiguo régimen —ecos del anticlericalismo de la Ilustración— y la convierte en su enemiga, a la cual combate.

Algo se quebró en esta situación con el nacimiento de la Teología de la Liberación en América Latina, dice, donde en vez de construir enemistad y dicotomía entre las dos religiones, se logró forjar una alianza con la existencia de muchos movimientos en pro de un socialismo de origen cristiano.

Pero Cuba asumió aquí una posición claramente contradictoria, pues La Habana apoyó el surgimiento de movimientos disidentes en América Latina que apelaron a los valores del cristianismo, pero al mismo tiempo reprimió a los movimientos cristianos disidentes en la Isla, subrayó Ulianova.

Ante las críticas que desde áreas de la oposición pacífica cubana y otros sectores de opinión han lanzado contra el silencio y la actuación obsecuente de la jerarquía de la Iglesia católica en la Isla, señaló que esto fue también común en el socialismo real, donde por lo general los líderes religiosos tenían que negociar con el poder establecido.

"Esto ha sido una forma de obtener espacio para sus ideas, para proteger a los suyos, pero también es su naturaleza", dijo, agregando que las iglesias buscan en lo esencial el reencuentro y la convocatoria, y por tanto no son generalmente beligerantes.

Una diferencia entre Israel y Cuba

De acuerdo con la también autora de libros que van desde Chile en los archivos soviéticos hasta el análisis y traducción al español de una obra tardíamente descubierta de Anton Chéjov, el régimen cubano generó, al igual que el resto del socialismo real, la mentalidad de fortaleza asediada.

También países nacionalistas como Israel la construyeron. Pero Israel mantiene un estado de guerra contra los árabes. Una diferencia importante es que en Cuba las expresiones de disenso reprimidas no provienen de grupos étnicos distintos o de un tercer país, sino de los propios cubanos, del interior mismo de la sociedad. Esto, expresó la directora de IDEA, es una muestra de debilidad, de vulnerabilidad de un régimen que no confía en sus propios ciudadanos.

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