Viernes, 24 de Noviembre de 2017
13:51 CET.
Derechos Humanos

Castro celebra el bicentenario del 'gerrymandering'

Cuba es incapaz de modernizar su vida social, política y económica, pero sí de incorporar, para gloria del castrismo, las peores escaramuzas.

A Sirley Ávila León, la delegada "rebelde" del Poder Popular en Las Tunas, acaban de someterla a una detestable operación de "gerrymandering", mediante la cual el partido en el poder (en este caso, el de siempre) remodela la circunscripción electoral para favorecer sus intereses.

La historia del "gerrymandering" se remonta a 1812, cuando Elbridge Gerry, gobernador de Massachusetts, rediseñó los distritos con vistas a su reelección. La nueva demarcación simulaba una salamandra (salamander), lo que hizo que la prensa de entonces acuñara el término.

Ahora en Majibacoa, 200 años después, el régimen de La Habana acude a dicha perversión con tal de impedir la más mínima voz discordante. Pinochet (1988) y Chávez (2010) también utilizaron el método, e incluso en Estados Unidos no ha faltado la tentación de recuperarlo.

Amado Gil, periodista de Radio Martí, cree, sin embargo, que la gran diferencia entre Cuba y Estados Unidos es que en la Isla "se hace por decisión gubernamental, y no hay forma de impugnarla".

Este año, la corte de apelaciones del undécimo distrito rechazó un intento de los congresistas Mario Díaz-Balart (republicano) y Corrine Brown (demócrata) de cambiar una ley de Florida que prohíbe trazar distritos de acuerdo con la composición de los votantes, recordó Gil en declaraciones a DIARIO DE CUBA.

La reestructuración de última hora, planteada por la Asamblea Municipal del Poder Popular de Majibacoa, es ilegal, según la propia norma castrista.

El artículo 12 de la Ley Electoral de la República de Cuba (1992) indica que cualquier cambio en las circunscripciones electorales debe estudiarse por una "comisión", previamente a la convocatoria a elecciones.

El Gobierno anunció las "elecciones" el 5 de julio de 2012, pero el "gerrymandering" contra Sirley Ávila León se produjo en la primera semana de septiembre.

La Asamblea Municipal "eliminó" la circunscripción 37, que comprendía dos barrios (Limones y Limoncito) y un total de 177 "electores".

La intención del régimen, según José Daniel Ferrer, líder de la Unión Patriótica de Cuba, era "dispersar a los seguidores" de Ávila en dos demarcaciones distintas.

Limones ahora pertenece a la circunscripción 3. Pero, pese a la presión de la Seguridad del Estado, Sirley Ávila fue nominada para otro mandato en una asamblea de vecinos.

"¿Cuáles son sus posibilidades de repetir en el cargo?", pregunta DIARIO DE CUBA a la candidata.

"No lo sé", responde. "He tenido bastante apoyo de la población, pero lo veo difícil".

Sirley Ávila León asegura que su objetivo no es ganar, pues ella "siempre" estará "dispuesta a ayudar al pueblo".

"De ningún modo me sentiría derrotada", apostilla.

Las "elecciones" de delegados a las asamblea municipales se realizarán el próximo 21 de octubre. Representan el único paso del sistema electoral cubano en el que dos o más personas pueden contender por un cargo, siempre y cuando lo permita el Partido Comunista.

La incidencia de los delegados "electos" es prácticamente nula en la vida política local o nacional. Las asambleas de las que forman parte solo se reúnen dos veces al año.

Síguenos en Twitter, Facebook o Instagram. Si resides en Cuba, suscríbete a nuestro boletín con una selección de los contenidos más destacados del día. Si vives en cualquier otro punto del planeta, recibe en tu buzón de correos enlaces a lo más relevante del día.