Economía

¿Y esto es lo que dicen los 'Lineamientos'?

Menos empresas y cooperativas, más sector presupuestado: una ojeada a estadísticas oficiales.

La aplicación de los "Lineamientos" muestra cuáles son las preferencias del régimen en materia económica, provocando intensos cambios en la estructura económica existente en la economía castrista.

Sin embargo, una publicación reciente de la Oficina Nacional de Estadística de Cuba, titulada "Organización institucional, principales entidades", muestra que la aplicación de esa política económica que tiene como principal objetivo la "actualización del socialismo" y el "situar a la empresa estatal socialista como eje de la economía" no está teniendo, al menos sobre el papel, los resultados previstos.

El único tipo de entidades que experimenta un crecimiento en número entre 2007 y 2011 son las "Unidades presupuestadas", que se definen como organizaciones económicas estatales cuya existencia se basa en una dotación presupuestaria. Es decir, justo lo que los "Lineamientos" no quieren. O, al menos, dicen no querer.

En la compleja maraña económica institucional de la economía castrista, solo las entidades financiadas con cargo al presupuesto parecen recibir algo de aire fresco en el contexto de los ajustes que se han venido aplicando, al menos formalmente. La evolución de las cifras muestra un descenso del 11% en la cifra total de entidades que operan en la economía, o lo que es lo mismo, entre 2007 y 2011, 1.351 entidades o formas organizativas han dejado de existir en Cuba. 

Niveles de mortandad empresarial de estas características no se observan en las economías de mercado, tan cuestionadas por la doctrina oficial del régimen. Por lo que se tendrá que prestar atención a este proceso de adelgazamiento y, sobre todo, habrá que procurarse unas justificaciones que lo expliquen.

El ajuste más intenso tiene lugar en la categoría denominada "Empresas", con una disminución del 22,5%, más de la mitad de toda la mortandad general de entidades, si bien dada las elevadas subvenciones que precisan las mismas para funcionar, esta reducción se puede valorar de forma positiva. Las "Empresas" incluyen fundamentalmente organizaciones estatales, como "uniones, organizaciones económicas estatales autofinanciadas, empresas de organizaciones políticas y de masas, bancos estatales y grupos empresariales".

También desciende el número de sociedades mercantiles (las que se incluyen en este cuadro son las que tienen 100% de capital cubano, del Estado) en un 5,1% con respecto a la cifra de 2007. Aunque, dado el reducido número de entidades, su caída en 15 es apenas imperceptible.

Disminuye igualmente el número de cooperativas, en total un 13,1%. Es decir, de las 6.683 unidades existentes en 2007, quedan solo funcionando 5.811 en 2011, lo que muestra que su mortandad se está viendo afectada por los ajustes. Desaparecen de la economía castrista 872 cooperativas en estos años, que representan el 65% de la mortandad total de organizaciones de la economía. De ese modo, entre empresas estatales y cooperativas suman el grueso del default del sistema económico. Además, todas las categorías asociadas a las cooperativas disminuyen,  de manera especial las CCS y las UBPC, con descensos significativos de un 14%.

Finalmente, las unidades presupuestadas, que habían registrado un aumento desde las 2.214 en 2007 a las 2.574 en 2009, se sitúan en 2011 en 2.455, y son la única categoría que no experimenta los intensos ajustes antes expuestos, con un aumento en el conjunto del período del 10,9%.

¿Qué nos indican estos datos? Es difícil obtener conclusiones a la vista de los cambios en la organización institucional de la economía, pero no cabe duda de que el ajuste económico se hace sentir de forma especial en las entidades que sostienen la economía castrista, y que dicho ajuste se está produciendo con mayor intensidad en el aparato de empresas estatales y cooperativas, en tanto que las organizaciones que se financian directamente del presupuesto han aumentado con relación a 2007 y no se están viendo sometidas al ajuste anunciado en los "Lineamientos".

Esta distancia entre lo que se enuncia y lo que se hace, es un claro ejemplo de las resistencias y complicaciones que asaltan la ejecución de las políticas económicas en curso.