Sábado, 16 de Diciembre de 2017
07:08 CET.
Entrevista de los lectores

'Paquito el de Cuba': «Cuando asumí que era homosexual, ya militaba en el Partido»

Residente en La Habana, Paquito el de Cuba se presenta a sí mismo en su blog como "martiano y periodista, comunista y gay, ateo convencido y supersticioso ocasional". Enfermo de SIDA desde 2003 y sobreviviente por más de 8 años de un linfoma no-Hodgkin, Paquito conversa con los espías de la Red Avispa presos en EE UU, y a la vez se suma a la batalla por temas tan polémicos como la homosexualidad en el béisbol. Hace poco aireó el debate sobre la publicación en Cuba de un libro de posibles contenidos homófobos, instando al CENESEX de Mariela Castro a estudiar el tema por ser, entre otras cosas, contrario a "la política del Partido Comunista de Cuba y el Estado revolucionario".

Hoy, responde a las preguntas de los lectores de DIARIO DE CUBA:

El cátcher: Estimado Paquito, usted dice ser comunista y ateo. ¿Qué piensa de la nueva religiosidad del régimen cubano, después de habernos educado a todos según el punto de vista del comunismo científico? ¿Qué cree que dirían Marx, Engels y Lenin de las componendas del PCC con la Iglesia, de Alarcón declarando que esperan con ilusión la visita del Papa, con sus oropeles y sus zapatos de Prada? ¿Acaso no es cualquier noción acerca de la existencia de Dios, como diría Lenin, una total aberración? (Y por favor, no me hable de la libertad religiosa, que está muy bien: yo me refiero a los patrones educativos y sociales difundidos y hasta exigidos por el régimen durante medio siglo y que ahora, en su oportunismo, abandonan). ¿Era mentira entonces todo lo que nos contaron, el comunismo científico y demás? Gracias.

Digo que soy comunista y gay, pero también supersticioso ocasional. O sea, no me molesta nada que nos haga más espirituales como seres humanos, al contrario. A veces pienso que una fe religiosa hasta pudiera ser un consuelo importante en este mundo tan injusto, y pienso que todo lo que ayude a las personas a ser mejores, debe ser bienvenido. No tengo idea sobre qué dirían Marx, Engels y Lenin, pero me parece muy bien tener un Partido Comunista inclusivo, respetuoso y materialista-dialéctico hasta la comprensión de todo tipo de espiritualidad. Si alguna vez no fue así, era inmadurez. Lo que algunos llaman ahora "oportunismo", tal vez sea el verdadero comienzo del comunismo científico.

Omar Laffita: El comunismo es una idea triunfalista fracasada y además, su concepción para el desarrollo económico de un país donde no se aliente a la competencia (verdadero motor impulsor de cualquier economía) es una utopía delirante. Dicho esto, ¿es usted un comunista convencido o se llama comunista para colgarse un cartel y crear polémica? Esos 'comunistas' de su país, algunos, viven con estilos del más encumbrado capitalista. Gracias de antemano por su atención.

Me parece que quizás hay demasiados adjetivos en su pregunta que pretenden pasar por verdades absolutas, a partir de ideas preconcebidas sobre lo que a veces llaman comunismo. No sé cómo puede fracasar algo que aún no existe, ni quién dijo que la única competencia posible tiene que ser sobre la base de una convención social como es el dinero, un instrumento tan primitivo e inhumano. En realidad, mi posición sobre tal debate —en exceso filosófico para mi gusto— la planteé en la bitácora desde uno de mis primeros post, Mi idea de ser comunista: "me resisto a creer que el capitalismo sea el fin último del desarrollo de la humanidad", aunque a veces parezca que pueda ser la causa del fin, pero de la especie y de la vida en el planeta en general, si no somos capaces de superarlo alguna vez. Y coincido con usted en que [el comunismo] es una utopía, pero no una "delirante", sino necesaria, para procurar un mundo mejor, como lo puede ser el ideal de la justicia o el de la igualdad entre los seres humanos. En cuanto a comunistas entre comillas, me temo que siempre los habrá, pero usted y yo sabemos que no lo son en verdad. Denunciémosles, pero sobre la base de pruebas, no de prejuicios políticos o de una hipocresía igualitarista que algunos agitan a su conveniencia, de acuerdo con rencores y odios personales.  Como dije en aquel viejo post: "Mi gran duda existencial es si esa naturaleza individualista de la especie humana podrá ser superada alguna vez".

Silvio Ramos: Después de décadas de apartheid sexual, ¿los gays en Cuba no padecen el Síndrome de Estocolmo?

Nunca oí hablar de apartheid en Cuba, ya sabes que soy muy jovencito ;-). Además, no podría responder por tantas personas, tampoco soy psicólogo, ni estuve jamás en Estocolmo. En cuanto a mí, el único síndrome que me diagnosticaron hasta el momento es el de la inmunodeficiencia humana.

Bebito: Siempre se ha dicho que Raúl Castro es gay. ¿Qué cree usted de eso, qué le dice su ojo clínico para el asunto? Y otra pregunta: en el futuro, ¿le gustaría un presidente gay para Cuba?

Cuando alguien es homofóbico, piensa que decirle a alguien homosexual es una manera de ofenderle. Por cierto, hace unos días una corte de apelaciones en Nueva York dictaminó que llamar gay a quien no lo es ya no es un insulto y mucho menos difamación, por cuanto ya no se considera un comentario denigrante, así que tal vez esas personas tendrán que buscar otra "broma" para tratar de ridiculizar a Raúl Castro. Me gustan los presidentes trabajadores, patriotas, justos y respetuosos de la diversidad, no importa de qué orientación sexual o identidad de género.

Erótico: Haces muy bien en tratar de destapar la homosexualidad en el béisbol y en denunciar libros homófobos. Pero, ¿y en el Comité Central o en la dirigencia del Partido, no hay ni un solo gay? ¿No crees que haya más de uno tapado allí? ¿Puedes contarnos tu experiencia como gay dentro del PCC? Merci.

Homosexuales hay en todas partes, pero no me preocupa quiénes lo son o no. La orientación sexual no es relevante para ser dirigente político ni militante de ninguna causa o partido; tampoco creo que sea obligatorio declararla, a no ser cuando alguien lo considere importante para sí, por cualquier motivo. El closet o armario solo lo es verdaderamente cuando seguir la norma heterosexual dominante nos molesta para sentirnos plenos y puede dañar a otras personas. Tal vez haya quienes viven felices sin necesidad de asumir jamás públicamente una orientación no heterosexual, y eso debemos respetarlo también.

En cuanto a mi experiencia, cuando asumí que era homosexual y que no quería mentir sobre ello ni a mí ni a mi familia, ya militaba en el Partido. Así que la filiación política no fue para mí algo preocupante, o sea, nunca me sentí "tapado". En la actualidad —parafraseando a Lennon— soy gay, pero no soy el único: y créeme, tampoco fui el primero ni seré el último en llevarlo con total naturalidad.

Saavedra: Hola Paquito. ¡Ante todo gracias por su tiempo y mucha fuerza en sus lucha personal por la vida! Como miembro de la comunidad LGTB de Cuba quisiera hacerle tres preguntas: ¿No cree Ud. necesario para un futuro de reconciliación que el gobierno pida perdón pública y sinceramente por la represión a que han sido sometidos a los miembros de su comunidad en los años de la revolución? ¿No cree Ud. necesario que se pida perdón por las UMAP y su triste papel en la historia de Cuba? ¿Cree Ud. que el CENESEX tiene una política inclusiva para todos los miembros de la comunidad LGTB en Cuba? Le hago esta interrogante debido a que en las recientes actividades organizadas por la V Jornada contra la Homofobia en Cuba, la Seguridad del Estado impidió la participación de miembros del Observatorio Cubano de los Derechos LGBT y aún no se ha oído un pronunciamiento al respecto por parte del CENESEX y su directora Mariela Castro.

Gracias por los buenos deseos. A mí en lo personal me encanta pedir perdón cuando me equivoco, pero soy consciente de que ello no resuelve ningún problema, sino lo que yo haga para rectificar lo mal hecho. Respeto mucho el sufrimiento de quienes enfrentaron injusticias que yo afortunadamente no tuve que vivir, y puedo entender hasta los rencores y resentimientos que algunas personas pueden albergar; por lo tanto, sería incapaz de afirmar que no sea necesario hacer algo que pueda aliviarles, reconfortarles o darles una merecida satisfacción. Pero para las generaciones más recientes tal vez un gesto de ese tipo no represente mucho: yo preferiría que nos aseguráramos de que esos errores nunca más ocurrieran, y enfrentáramos los incontables e impresionantes prejuicios homofóbicos y en relación con la sexualidad que todavía existen en la sociedad cubana.

En relación con la labor del CENESEX, te puedo decir que conmigo esa institución fue más que inclusiva: me comprometió en un activismo que nunca imaginé desarrollar, a partir del simple hecho de contar mi historia en una bitácora. En los dos años que llevo como integrante del grupo Hombres por la Diversidad, y también como colaborador del Centro, nunca vi allí exigirle a nadie la definición de una u otra posición política para participar en sus actividades, ni vincular el respeto de los derechos humanos de las personas LGBT a condicionamientos ideológicos que excluyan a algún sector o grupo. Sí soy testigo del distanciamiento de personas valiosas e inteligentes que no comparten la idea de ese peculiar experimento que significa formar activistas y articular redes sociales desde una institución estatal, lo cual, en mi opinión, no es una limitación, sino una oportunidad.

En cuanto a la V Jornada Cubana contra la Homofobia, solamente quien no conozca la amplitud y carácter masivo de sus actividades puede creer que fuera posible impedir la participación a alguien, a pesar incluso de la "fama" que ciertos grupos y medios de comunicación atribuyen a la eficacia de la Seguridad cubana. Soy amigo en Facebook de algún miembro de ese Observatorio, y usualmente compartimos e intercambiamos criterios en el chat de manera muy respetuosa, y a mí nadie pudo hablarme hasta ahora de tales impedimentos. Quien no bailó entre cientos de asistentes en la conga por la Rampa o en el Prado de Cienfuegos, quien no participó en los paneles del Pabellón Cuba o en el parque de 23 y G, quien no fue a la Gala en el enorme teatro Karl Marx o no asistió a ninguna de las decenas de actividades públicas que tuvieron lugar durante casi un mes, fue porque no quiso. Por favor.

Paquito, ¿No crees que el gobierno debería, cuando menos, pedir disculpas a todos los homosexuales por reprimirlos, discriminarlos y apoyar una política de hostigamiento contra ellos por tantos años?

Creo que "el gobierno" hace ahora mucho más que pedir disculpas por errores de etapas anteriores que respondían al conocimiento científico sobre la sexualidad que existía en ese momento y a prejuicios ancestrales que antecedieron a la revolución y que esta lamentablemente reforzó en determinados periodos: trata de modificar una cultura homofóbica y machista que ya dura siglos, y de cambiar la propia mentalidad de quienes lo encabezan.

Antonio: Saludos Paquito. El Papa en su momento y a nombre de la Iglesia, pidió perdón por la Inquisición, aunque él no estuvo allí. El gobierno de Alemania, a nombre de todo el país, pidió perdón por el Holocausto. Crees que el gobierno cubano, debería pedir disculpas por todo lo que hizo contra la comunidad homosexual cubana en los 60, 70 y 80, ya que son los mismos de ayer, lo que aún hoy siguen en el poder? ¿Alguna vez has planteado eso ante las personas del gobierno a las que tienes acceso? ¿Alguna vez has hablado de ello en publico? De todas formas felicito a los homosexuales como yo, que disfrutan la aceptación (aunque poco a poco, algo es mejor que lo que hubo) en el país que me vio nacer y del que tuve que salir.

Refieres dos excelentes ejemplos de que los perdones no resuelven mucho. Un Papa pidió perdón por la Inquisición en nombre de la Iglesia, y otro niega ahora el derecho de las personas homosexuales a formar una familia. ¿Resolverá algo que nos ofrezcan excusas dentro de varios siglos, o tratamos de socavar esa discriminación? Un gobierno alemán pidió perdón por el Holocausto. Pero otros gobiernos capitalistas poderosos cometen en la actualidad holocaustos más o menos disimulados, mediante guerras de todo tipo, armadas, económicas, ecológicas… ¿Resolverá algo que un postrer gobierno mundial envíe un mensaje de perdón a una nave cósmica en el espacio donde viajarían los últimos sobrevivientes de la destrucción de este planeta? No obstante, si tuviste que abandonar tu patria por ser homosexual, y para reconciliarte con tu patria necesitas que alguien lo haga: acepta que yo, como un humilde militante del partido en el poder, te pida perdón, y me sienta también responsable por lo que te sucedió. El disfrute por todos nosotros de esa aceptación que mencionas no será completo hasta que tú no te sientas parte también de esa felicidad que nos deseas.

Joel Brito: Paco, llevamos 50 años analizando, revisando, tirándole la culpa a los gringos, a los que se van de Cuba, a los ciclones, a las plagas, somos incapaces de producir azúcar, de ser eficientes, productivos, ¿es eso un mal del capitalismo o algo endógeno del sistema socialista? La CTC sigue siendo un departamento de la estructura del PCC, los hermanitos y el resto de la pandilla siguen decidiendo los destinos de 11 millones de cubanos. ¿Crees que todo eso termine algún día? ¿Habrán elecciones libres en Cuba, se dejará de perseguir y encarcelar a socios tuyos y míos porque piensen diferentes? ¿Dejarán de difamar de los que nos fuimos? Lee lo que publicó Yohandry [blog de la Seguridad del Estado] en días pasados sobre mí, tú me conoces. No te pido que te metas en candela, conozco la máquina de moler, pero me gustaría un razonamiento tuyo. Te deseo mucha suerte y me alegro que hayas podido superar tus problemas de salud. Joel, el que trabajo en San Carlos y Peñalver.

Lo malo de las revoluciones, y más las socialistas, es que no las venden en el mercado: hay que construirlas, y nadie sabe bien cómo, pues quienes trataron de hacerlas por manuales o imitación, fracasaron. La nuestra no es precisamente un gran ejemplo en materia económica, con muchos fallos que tal vez pudimos evitarnos, ¿pero qué son 50 años en la vida de una nación, o menos de un siglo de experiencias prácticas en otra alternativa de organización social? El capitalismo lleva mucho más, y ya ves cómo anda el mundo…

Ya que aludes a nuestro mutuo conocimiento cuando trabajabas en la CTC, me veo en libertad para recordar que también conoces o conociste el movimiento sindical. Ninguna generalización es buena, tampoco las hipercríticas desde la distancia. El sindicalismo en Cuba tiene buenas y malas prácticas, como el resto de nuestra experiencia social, pero no creo que debamos negar la existencia de un compromiso genuino con los trabajadores.

Las elecciones que tenemos, pueden ser mejores, pero al menos ya son libres del poder del dinero. Pensar diferente no es un delito: también conozco muchas personas que no coinciden con la revolución, incluso en mi propia familia, y viven muy tranquilos. Otra cosa es quienes montan una industria sobre una falsa imagen de disidente y responden a la casa matriz de terceros gobiernos.

Joel, te recuerdo como un funcionario trabajador, serio y muy callado. Estoy por la paz y el respeto recíproco de todas las ideas y las personas, no sé que te dijeron ni lo que dijiste. No me gustan las diatribas ofensivas desde posiciones revolucionarias, y debo confesar que tampoco me parece bien que las personas pretendan capitalizar desde la emigración lo que fueron alguna vez dentro de Cuba de manera muy disciplinada. En lo personal, yo preferiría ser un Gandhi cibernético y un Antonio Maceo de la circunstancia cotidiana. También te deseo suerte y te agradezco tus buenos deseos para mí.

Arnaldo Hotak: Paquito, ¿eres pasivo o activo? ¿Sabías que Vicente Berovides, el autor de libro de contenido homofóbico que tanto has criticado, es o fue un activo depredador de biólogos jovenzuelos de la facultad de biología (UH)? Pregúntale a algún biólogo, pero lo recuerdo siempre rodeado y admirado por la mas bella flora y fauna varonil de la facultad de biología. Muchos de ellos ya han emigrado de Cuba, la recurrente realidad de la juventud cubana. Cuídate, y te queremos.

Esa etiqueta de homosexuales activos y pasivos es otro estereotipo que reproduce la idea de los roles masculino y femenino presente en el patrón inflexible y prejuicioso de la heterosexualidad hegemónica. Lo que sí te puedo garantizar es que soy muy pleno en mi vida, también en cuanto a la sexualidad. Por tanto, no me preocupa cómo la llevan el resto de las personas. No conozco al doctor Berovides personalmente: solo di mis criterios sobre un libro que, por lo poco que sé, me pareció improcedente y desactualizado desde el punto de vista científico. Lo demás es insustancial.

Sobre la emigración, no me parece mal que la gente vaya y venga, solo querría que no fuera tan difícil, desde todos los puntos de vista, salir, ver, regresar: tal vez así la juventud no tomara decisiones tan drásticas y definitivas sobre situaciones que no tienen por qué serlas. Gracias por quererme.

Rodrigo Kuang: Aunque a algunos les parezca improcedente, yo aplaudo este tipo de intercambios, y aunque jamás la prensa oficial deje hablar a sus contrapartes del exilio o el insilio, vale la pena estudiar lo que pasa en la mente de blogueros oficialistas que sí juegan al intercambio en sus propias bitácoras. En este sentido, Paquito, revisando tu blog encontré esta opinión que diste a un comentarista: 'Si Internet no fuera controlado por el capital, tal vez sería posible no solo en Cuba, sino en todo el mundo, lograr eso (según el comentarista, que no haya que ser un elegido para disfrutar de ese derecho universal)…' Entonces, he aquí mi pregunta: ¿Condicionas la posibilidad de una red libre para todos los cubanos a la permanencia del sistema (perdón que no pueda decirle socialista a algo que no lo es) castrista? ¿De verdad te parece que los blogueros que no son (¿socialistas, revolucionarios?, tampoco puedo con eso, perdón) castristas, están controlados por un poder superior llamado capitalismo que les obstruye la objetividad, o bien que son vulgares mercenarios pagados por el imperialismo y que por eso el filtro a la basura capitalista es inevitable?

Me parece algo excesivo que considere nuestras "mentes" como un "material de estudio" —creo que sobrevalora la importancia de simples blogueros como yo— y mucho más le agradezco que me tilde de oficialista, pues eso siempre me asegura una gran tranquilidad ;-). Debo confesarle que al principio no entendí muy bien su pregunta, ni siquiera recuerdo la cita que hace de uno de mis comentarios, los cuales me resulta casi imposible recordar fuera de su contexto, porque superan los 25 mil en dos años y medio.

Pero si quiere saber mi postura en relación con internet, debo decirle que defiendo el concepto del acceso universal y gratuito a la red de redes; o al menos, que no lo determinara exclusivamente la mayor o menor capacidad económica de la ciudadanía, lo cual me parece muy injusto, sino que también respondiera al criterio de distribución socialista de a cada cual según su capacidad, a cada cual según su trabajo.

Tampoco comprendo muy bien la relación que usted establece entre los blog y las posturas políticas, mediante el empleo de calificativos tal vez un tanto estereotipados o hasta casi violentos, pero si la referencia es por quienes crean o sostienen sus bitácoras a partir de los fondos del presupuesto y de los planes expresos del gobierno norteamericano para cambiar el sistema político cubano, entonces no me parece que los controle "un poder superior llamado capitalismo", sino una de sus estructuras mucho más elementales y concretas: la Oficina de Intereses de los Estados Unidos en La Habana. Y no lo digo yo, sino las revelaciones de Wikileaks sobre el tema.

Isidro Sánchez: Hola Paquito. Te admiro por el valor que hay que tener para defender posiciones gay (no hoy sino hace tiempo atrás) en un medio hostil y de actitud homófoba como la sociedad cubana con Fidel Castro a la vanguardia. Hay varios videos donde el máximo líder deja ver sus opiniones al respecto y yo quisiera preguntarte dos cosas: 1. ¿Consideras que esa marginación y represión que han sufrido los gay en Cuba (la UMAP es un ejemplo de ello) ha sido algo 'necesario o accidental' y que 'ha tenido que pasar'? 2. ¿Qué crees de la labor del CENESEX en general y de Mariela Castro en particular? ¿La crees sincera o ves alguna ambición de continuidad en el poder de la familia de Castro coqueteando ahora con la comunidad HBT a la que tanto maltrataron?

Gracias por el elogio, pero no considero que me corresponda ningún mérito particular, pues solo soy uno entre cientos de activistas que trabajan en Cuba contra la homofobia y otras formas de discriminación. Si algo me parece relevante en la progresiva evolución de la comprensión de la diversidad sexual en Cuba, es precisamente cómo lideres y dirigentes que antes no entendían esos derechos humanos, porque su formación aconteció en un tiempo donde la ciencia consideraba la homosexualidad como un trastorno mental, comienzan a comprender y aprehender el tema. Y Fidel Castro es un buen ejemplo, luego de sus declaraciones a La Jornada en 2010, donde reconoció lo injusto que fue el tratamiento a los homosexuales, y más recientemente, por la naturalidad con que rindió homenaje a la fallecida trovadora lesbiana Sara González, y el reconocimiento público que hizo a su pareja.

No creo que los errores de aquellas épocas podamos reducirlos a la disyuntiva de "necesarios" o "accidentales": fueron la conjunción de numerosos y complejos factores culturales, sociales, científicos, históricos y políticos, cuyo debate público e investigación debe proseguir. Los resultados del Centro Nacional de Educación Sexual son la consecuencia de un trabajo sostenido de décadas, que desde hace un tiempo acá empieza a dar mayores frutos, a partir de una labor colectiva, en la cual, sin dudas, desempeña un papel esencial el liderazgo de Mariela Castro Espín, quien a mí me parece sincera, apasionada, y muy hábil para captar y lograr los consensos y aglutinar voluntades. La otra versión del coqueteo y de la ambición de poder, me parece más que todo puro nerviosismo de quienes tienen fobia al apellido Castro.

Kees van Kortenhof, Amsterdam: Estimado Paquito, en el movimiento gay en Cuba falta una actitud independiente, pues es liderado por una personalidad que tiene sus méritos, pero que también está ligada muy fuertemente al régimen y al partido único. Por eso es claro (pero no aceptable) que los libros de Reinaldo Arenas no se publiquen en Cuba, que las investigaciones alrededor de los campamentos de la UMAP sean controladas por el CENESEX, y que hasta ahora el movimiento gay no haya abierto la boca y se haya manifestado cuando Ahmadinejad, presidente de Irán, responsable de la muerte de muchos gays en Irán, visitó Cuba. Por eso el grupo independiente Observatorio Critico LGBT debe ser reconocido como unos de las factores importante dentro del movimiento LGBT de Cuba y participar de las manifestaciones y discusiones. Pero hasta ahora miembros del Observatorio fueron detenidos por la Seguridad y la policía. Las injusticias y violencia contra LGBT han de ser denunciadas por todos, vengan de donde vengan y los cometan quienes los cometan. ¿Es esta también tu opinión? ¿Usted apoya esta diversidad dentro el movimiento gay de Cuba y condena la campaña de exclusión de los homosexuales y grupos LGBT que no comulgan por completo con la ideología y los dictados de las organizaciones castro-revolucionarias?

Me temo que tengo una opinión distinta a la suya. Ello pudiera obedecer a que la información pública que usted maneja tiene mayoritariamente un sesgo crítico hacia la revolución, lo cual es evidente por el empleo de esos términos negativos con que muchas veces ciertos medios de comunicación —incluyendo a DIARIO DE CUBA, y me disculpan la indelicadeza del señalamiento— abordan la realidad cubana: régimen, partido único, oficialistas, grupo independiente, etcétera.

No obstante, confieso que me gustaría leer los libros de Reinaldo Arenas —no sé si el derecho de autor permitiría imprimirlos en la Isla—, que desearía un debate público más profundo de los errores de la UMAP, que no me simpatiza el presidente iraní ni la homofobia imperante en otros países con gobiernos fundamentalistas —aunque casi siempre la prensa solo menciona a los que desafían o no les conviene a los Estados poderosos.

Porque también me percato de que en este mundo hay pugnas de poder político que manipulan los derechos de las personas homosexuales en función de otros intereses hegemónicos. Eso desgraciadamente también involucra a Cuba, al plantearnos la intención de construir un proyecto social alternativo que disiente y enfrenta al capitalismo.

Apoyo, por tanto, una auténtica diversidad dentro del movimiento de personas lesbianas, gays, bisexuales, transexuales, intersexuales y heterosexuales, que no mezcle o quiera extraer provecho de intereses económicos y políticos que pudieran resultar espurios y hasta ajenos o externos a las necesidades de la sociedad cubana. Condeno, además, las campañas de exclusión de los homosexuales y grupos LGBT que no comulgan con el capitalismo, ni con los dictados de los grandes grupos de poder en el mundo.

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