Martes, 27 de Septiembre de 2016
01:21 CEST.
Economía

Subvenciones para construir

En un país con más problemas que soluciones, la vivienda alterna con los alimentos el puesto principal de los problemas. El fondo habitacional está sumamente envejecido, falto de mantenimiento durante décadas, y las más recientes construcciones poseen una muy baja calidad constructiva. El déficit habitacional se hace evidente en estas cifras: según datos de las autoridades provinciales de la vivienda, en La Habana existen 12.000 albergados y 120.000 personas con "anuencia de albergue". Estas últimas son personas cuyas viviendas han sido declaradas inhabitables, pero continúan en ellas por falta de capacidad de albergue o por decisión personal.

200.000 habaneros viven en cuarterías. El Consejo de la Administración Provincial decidió no continuar la construcción de "viviendas transitorias" (albergues), que para muchas familias han pasado a ser su locación permanente. En estos lugares, casi siempre ubicados en la periferia, lejos del lente turístico, cada núcleo familiar dispone de 25 metros cuadrados con baño y cocina en donde deben acomodarse.

No fue hasta 2010 en que se liberó la venta de materiales de construcción en moneda nacional a la ciudadanía. Los precios eran elevados, la oferta resultaba insuficiente. Pero venía siendo ya notoria la fabricación de viviendas por esfuerzo propio, que alcanzó en 1996 —pleno Período Especial—la mayor cota de construcción de viviendas en Cuba después de 1959. Y aun sin tiendas recaudadoras de divisas, desiertos los rastros(tiendas, generalmente una por municipio, donde se venden materiales de construcción en moneda nacional); el Estado se percató de que, gracias al "desvío de recursos", los constructores por esfuerzo propio obtenían resultados notables y a corto plazo.

A fines de 2011 se hizo una rebaja de aproximadamente el 20% en el precio de 122 artículos constructivos "de lento movimiento". Sin embargo, la opinión generalizada se queja todavía del alto precio de los materiales y de la irregularidad con que aparecen varios  de los más importantes en las tiendas habilitadas al efecto.

Por su parte, las autoridades han enfatizado que mediante el 48,5% de las sumas obtenidas gracias a esos altos precios podrán subvencionarse los materiales de construcción destinados a personas de bajos recursos, un sector que casi siempre coincide con el de "condiciones habitacionales vulnerables".

Resultado de las ventas del año pasado, se dispone de 167 millones de pesos para tales subvenciones. Aunque es un fondo variable, que depende de las ventas y de lo que determine la Ley de Presupuesto del Estado.

Los afanes constructivos han llegado hasta la televisión. Desde el pasado año se transmite, como parte del programa Universidad para todos, el curso Con tus propias manos. Desde la pantalla, se supone que unos endomingados y doctos personajes develan al lego el misterio de la construcción por cuenta propia. Un vistazo a uno de estos programas me instruyó largamente en las características de la construcción antisísmica, pero no de la anticiclónica. Otro, consistió en una disertación acerca del hormigón y sus densidades. La disertación abundó en cifras y porcientos, pero nunca tuve clara la proporción necesaria para "tirar" una placa doméstica.

Tanto exceso de teoría y poco sentido práctico, me hacen dudar de que alguien decida construir con sus propias manos bajo la indicación de dicho curso.

Cómo hacerse de una subvención para construir vivienda

Si todo se cumple tal como fue planificado, el proceso de subvenciones se habrá iniciado hace unos pocos días, el 15 de enero. Según fue anunciado serán priorizadas las familias de 3.200 derrumbes totales y de más de 10.000 derrumbes parciales, herencia de los ciclones (los últimos pasaron hace más de dos años). Ninguna de las personas beneficiadas de esta forma deberá devolver suma alguna al banco.

Para recibir una subvención (cuyo monto máximo es de 80.000 pesos cubanos, equivalentes a 3.300 pesos convertibles aproximadamente), el solicitante deberá demostrar su insolvencia y su disposición de asumir la responsabilidad por la reparación de su vivienda o la construcción de una nueva que suponga habitación, cocina y baño en no más de 25 metros cuadrados.

El Consejo de la Administración Municipal, de conjunto con la entidad correspondiente del Instituto de la Vivienda, serán los encargados de valorar y aprobar en un plazo de 45 días hábiles las solicitudes, para lo cual se elaborará un contrato legal con el compromiso de las partes. (Desconozco la penalización en caso de incumplimiento. El contrato deberá contener el término de ejecución de la obra.) Con ese contrato, el interesado se dirigirá al Banco, donde se le habilitará una Cuenta de Administración de Fondos.

El interesado podrá escoger entonces los materiales en la tienda. Si alguno de esos materiales se vende únicamente en pesos convertibles (cuc), la conversión se hará de acuerdo a la tarifa bancaria oficial, donde 1 peso convertible (cuc) equivale a 25 pesos cubanos.

En la tienda deberán entregarle una pre-factura, y estarán en la obligación de separarle por cinco días hábiles los materiales seleccionados. Con esa pre-factura, el interesado habrá de presentarse en el banco y allí le extenderán (en un trámite que puede demorar hasta 72 horas) el cheque de gerencia que entregará en la tienda para hacer efectiva la compra.

La Dirección Municipal de la Vivienda queda encargada por el Consejo de la Administración Municipal de velar por que se cumplan los plazos y por la calidad constructiva de la obra.

Al final de este túnel de papeles y de dificultades, muchos ciudadanos verán la luz, luego de medio siglo de tinieblas, en una casita de bajo costo. Pero antes tendrán que ajustarse el cinturón, pues el cálculo no oficial del costo de construcción supone unos 200 cuc por metro cuadrado. Y, considerando que las viviendas permitidas tendrán 25 metros cuadrados, el costo total de una de ellas sería de 5.000 pesos convertibles (cuc), cuando la suma recibida ha ascendido a 3.000 pesos convertibles (cuc).

A los beneficiados de estas subvenciones van a faltarles aproximadamente 2.000 euros para hacerse de un techo. Dejo aquí, para el lector interesado, el precio por unidad de algunos de los materiales de construcción ofertados para estos casos:

Bolsa de cemento P 250 (no apto para placas): 112.00 pesos.

Bloque (en dependencia del grosor): de 5.00 a 11.00 pesos.

Baldosa de terrazo de 50 x 50 cm: 47.00 pesos.

Metro de barra de acero corrugada de 12 mm: 10.00 pesos.

Teja criolla: 9.00 pesos.

Metro cúbico de gravilla: 200.00 pesos.

Metro cúbico de arena: 160.00 pesos.

Litro de pintura vinyl para interiores: 3.00 pesos.