Miércoles, 13 de Diciembre de 2017
10:15 CET.
Entrevista de los lectores

Ruiz Matoses: «Más tarde o más temprano, las fuerzas armadas cubanas se pondrán del lado del pueblo»

Máximo Omar Ruiz Matoses, excoronel de las Fuerzas Armadas y del Ministerio del Interior, pasó 17 años en la cárcel por "traición" a los mandos. Desde principios de 2011 vive exiliado en España, y hoy responde a los lectores de DIARIO DE CUBA.

Anonimaus: ¿Cuándo se unirá el ejército al pueblo cubano en la lucha contra la tiranía de los Castro?

Este apoyo dependerá de muchos factores y es impredecible. A pesar de que en los planes estratégicos de los Estados Mayores de las grandes unidades existe la orden de abrir fuego ante un levantamiento popular, así como la del empleo masivo de vehículos blindados y tanques (todo refrendado por el plan estratégico que llevaba por nombre Saturno, confeccionado en la década del 70), el grueso de las fuerzas armadas cubanas no abrirá fuego contra el pueblo.

Fundamento esto en mis vivencias militares durante largos años de servicio, tanto en las FAR como en el MININT. Los actuales generales fueron compañeros de armas míos. Servimos juntos, y son los que ahora detentan el mando de estas agrupaciones de tropas. Sobre ellos existe la presión político-ideológica casi diaria de los Políticos de las unidades militares, del Partido Comunista, de la Unión de Jóvenes Comunistas, etc, pero creo que podrá más el amor a la familia, al vecino y, en general, al pueblo, que ellos sienten.

Puede haber algún que otro fanático que aún quede en las filas de los organismos armados y estos sí que podrían actuar contra el pueblo, pero serían los menos y serían rápidamente neutralizados por el resto de la oficialidad.

También te diré que, como yo asumí mi deber ante el asesinato del General de División Ochoa Sánchez y de otros compañeros de infortunio en la tristemente celebre causa # 1 de 1989, te aseguro que a muchos oficiales, primeros oficiales e incluso oficiales superiores se les quedó en algún lugar del alma este triste suceso. Unos expresaron su repudio como yo, otros (por miedo o por doble moral) no protestaron, pero te garantizo que ese bichito quedó en muchos, y puede ser decisivo en el momento en que en Cuba, como está ocurriendo en muchos otros países como Libia y Egipto, se produzca un levantamiento popular de impredecibles consecuencias.

Nuestras fuerzas armadas se caracterizan por algo que a veces se nos olvida: nuestros oficiales no viven aislados de la población. Si bien permanecen en su unidad mucho tiempo, el resto hace vida familiar como cualquier ciudadano, pues a pesar de que existen repartos militares en algunas unidades excepcionales, la inmensa mayoría de los oficiales vive como el resto de la población y se enfrenta a los mismos enjambres de mosquitos, a los mismos apagones (aunque puedan tener un ventilador más que el resto de los vecinos). Padecen las mismas privaciones de agua potable y la misma falta de higiene en calles donde la recogida de basura es aleatoria. Sus familias poseen la misma libreta de abastecimiento (aunque es cierto que "escapan" con algún que otro suministro mensual de algunos productos), pero ellos no están ajenos a los comentarios irritados de la inmensa mayoría de la población contra el gobierno comunista y (ya no es como antes) ahora el pueblo en general sabe de donde "vienen los tiros" y sabe que los verdaderos culpables de las privaciones económicas que sufren y la falta total de libertad tienen nombres.

Yo salí de Cuba hace poco más de cinco meses. Entre la salida de prisión y la partida hacia España hice disímiles tareas para subsistir, pues ni retiro me dieron, y no conocí a un cubano que no criticara abiertamente al gobierno, lo mismo en una parada de ómnibus que en la calle. ¡Hasta los que reciben remesas del extranjero, que viven por sobre la media poblacional, quieren un cambio en la Isla! Y te garantizo que esto puede dar al traste con la mal llamada revolución en menos de lo que canta un gallo.

El gobierno está consciente de ello, no te quepa la menor duda, y hace esfuerzos desesperados por salir a flote, pero con un solo objetivo: mantenerse en el poder a toda costa, pues saben también que ellos y sus familiares más allegados han hecho tanto daño (no solo de palabra, sino también de obra) al pueblo que, ante una rebelión popular, verdaderamente no escapan.

Amylee84: Hola, espero que esté bien después de tantos años tras las rejas. Mi pregunta tiene y no tiene que ver con el tema: ¿cree usted que se pueda desarrollar un conflicto armado en Cuba? Si así fuera, ¿cómo cree que actuaría el ejército? Gracias y buena suerte en su nueva vida.

Amylee, como expliqué antes, creo que se puede desarrollar un conflicto armado en Cuba y que todas las condiciones están creadas para ello. Pero mi apreciación es que las fuerzas armadas más tarde o más temprano se pondrán del lado del pueblo. Además de las razones anteriores que di para ello, hay que pensar que nuestro ejército tiene una base netamente popular, pues existe el servicio militar general obligatorio y, por ejemplo, la dotación de un tanque tiene un oficial a su mando, un Teniente, pero el tirador, el cargador, el proveedor, el chofer, son reclutas. Y así sucede con el soldado de infantería, de aviación, con el marinero. ¿Piensas tú que el recluta enfilará su armamento contra el hermano, la madre, el padre, el primo, la novia, el amigo que están en la manifestación? Yo considero que no. Además te digo que, por regla general, el Teniente ha surgido de las filas del servicio militar general obligatorio. Y lo mismo pasa con otros oficiales, hasta el grado de Capitán.

Gracias por tu sentir.

LGF: Desde su visión como ex coronel de las FAR, dígame por favor qué piensa de unas mujeres vestidas de blanco caminando por las calles de La Habana pidiendo por la libertad de presos. ¿Cuál cree que sea la postura de las FAR o del MININT respecto de las Damas de Blanco tomando las calles?

Si las entrañables damas cubanas vestidas de blanco invaden las calles de La Habana en multitudinaria manifestación, las FAR no las reprimirán. El MININT, que dirige a la policía nacional y a algunas fuerzas élites, sí que podrían reprimir al pueblo, sean Damas de Blanco o cualquier cubano que se sume a ellas.

Hay que recordar también lo sucedido en Rumanía con el dictador Ceaucescu, recién electo por aclamación Primer Secretario del Partido Comunista. La Securitate le disparó al pueblo, pero el ejército, al cual se le había dado la orden de masacrar, viró las torretas de sus tanques hacia donde estaban las fuerzas represoras de la Seguridad del Estado y en un santiamén los neutralizó.

Recuerda los acontecimientos de Rusia con el frustrado golpe que se le quiso dar a Gorbachov. Cómo, con una sola mano, Yeltsin, entonces alcalde de Moscú, los detuvo y conjuró esa fallida intentona.

Hay que señalar que quien iba al frente de las tropas blindadas rumanas era el mismísimo jefe del ejército… No deseo crear falsas expectativas, pero tengo esa profunda convicción. No obstante, te digo que puede haber bajas en las filas del pueblo producidas por un oficial estúpido que trate de frenar lo irrefrenable. En una situación así, hay que cuidarse de los miembros de la contrainteligencia, pues realmente este cuerpo represivo, al cual pertenecí en mi larga carrera militar, detenta algunas dádivas (incluso por encima del resto de la oficialidad) y sus principales jefes son hombres de muy pocos escrúpulos, como el General de División Carlos Fernández Gondín, el General de División Félix Baranda Columbié, el General de División Bérmudez Cutiño, el General Quiñones, el General Mesa (recuerdo a éste con tristeza, pues fue quien dirigió el pelotón de fusilamiento contra Ochoa y sus compatriotas de infortunio, y era un colega con el cual yo tenía muy buenas relaciones) y otros Generales de estos cuerpos élite, tanto de la Contrainteligencia FAR como MININT.

Rodrigo Kuang: Matoses, resulta que te conocí cuando era niño allá en el barrio y que trabajabas con mis padres. Te recuerdo de visita en casa muchas veces y de ahí salto a cuando, de pronto, alguien dijo que estabas preso por ser agente de la CIA. Ahora ato cabos y creo que si lo hubieses sido, te habrían abierto las puertas de Estados Unidos al salir de prisión, en lugar de cerrártelas. ¿De dónde salió ese rumor? ¿Sería solo una distorsión boca a boca de la información (quizás clasificada) de tu proceso penal, o habría algún tipo de intención para desacreditarte? Un abrazo desde México. 

El golpe que sufrieron los mandos militares de la época (que no han variado mucho) cuando yo me paré en una reunión donde se analizaban los acuerdos para el Congreso del Partido (creo era el cuarto) y pedí la renuncia de Fidel y Raúl, fue contundente. Ahora me río tristemente por el tiempo perdido de vivir en la prisión, pero esa risa lleva algo de satisfacción, pues jamás ellos concibieron que esto pudiera ocurrir. Entonces trataron de apagar el rumor tremendo que se armó en las FAR y el MININT (serví en los dos ministerios) y, después de ponerme preso y basándose en la teoría del rumor, dijeron en los CDR de todo Marianao que habían cogido a un coronel que era agente de la CIA y su esposa era radista.

Me acusaron de que me iba del país y, por tanto, todos mis conocimientos y la información sensible que poseía los pondría en manos del enemigo. Etc, etc. A mi exesposa (lamento que la prisión nos haya separado) no le hicieron nada, y yo cumplí la condena de 20 años de privación de libertad (el año penitenciario en Cuba es de diez meses).

Gracias por tu respetuosa pregunta, y espero haberte satisfecho.

Ernesto Gutiérrez Tamargo: ¿Cómo valora usted la situación de las FAR de Cuba en el sentido de su capacidad militar? ¿Es posible que las FAR puedan patrocinar o apoyar un cambio político en Cuba, incluso, directamente poniéndose al lado de los disidentes para acelerar un cambio democrático?

Te empiezo por el final. No creo que las fuerzas armadas se pondrían al lado de la disidencia para acelerar un proceso democrático, pero (como dije anteriormente) no actuarían contra una revuelta popular, y de esta forma le darían un sesgo definitivo a la causa de la democracia en Cuba. Inclusive pueden apoyar al pueblo, con lo que la resistencia de los gobernantes iría a cero. Ocurrirían bajas (esto es ineluctable), pero espero que sean las menos.

La capacidad militar de las FAR está muy disminuida por cuanto el armamento que posee en la actualidad es el mismo que existía cuando yo ingresé a la prisión, y seguramente conoces que cualquier armamento en uso o conservado (como se encuentran las grandes agrupaciones blindadas, aéreas y navales) sufren desgaste.

Habría que hablar, además, de un desgaste moral, no solo físico. El desgaste moral del armamento de las FAR consiste sencillamente en que ya no cumple parámetros de capacidad combativa, pues está obsoleto para el nuevo teatro de operaciones militares a escala mundial. ¿Te imaginas cómo estará un tanque T-62 (y hasta un T-55) que lleva mas de 15 o 20 años en conservación, soviético por añadidura (o sea con serios problemas de tropicalización, con motores de elevado consumo y, por concepción constructiva de la URSS, que requieren de mantenimiento diario), cuando lo quieras poner de nuevo en completa disposición combativa?

Amigo, ¡eso es un dolor de cabeza! Y esto es válido también para los radares, la aviación y las naves de la marina de guerra. Te digo algo más por mi experiencia técnica con el armamento soviético, a cuya explotación dediqué casi toda mi vida de servicio activo militar: sin el uso de conservantes, grasas, etc, este armamento no cumple parámetros táctico-técnicos.

¿Tú concibes volver a poner en el aire a un caza (sea interceptor o bombardero), con lo delicado que son el sistema de puntería de un 23 (o de un 29) y el sistema de navegación, que se guarda en conservación en grandes bolsas inflables con suministro de calor seco (por la agresividad de nuestro clima de elevados índices de humedad y salinidad) sin poner en marcha sus turbinas o todo su instrumentación, sus neumáticos, el tren de rodaje y los sistemas hidráulicos? Eso no se lo cree ni el que asó la manteca.

Trato de ser justo en mi análisis sin que medien las bajas pasiones que tenemos todos los seres humanos dentro, y las freno para que sea objetiva esta respuesta. Ni qué hablar de los cohetes, terrestres, navales o antiaéreos. Técnica también muy delicada, a la que habría que sumarle la obsolescencia moral. Porque un cohete S-75, S-125, C-10, antiaéreos, o el P-15 de la marina, no puede derribar un moderno avión de combate (no solo estadounidense sino de otros fabricantes). Y no se trata solamente del armamento, sino del sistema de dirección, que sería neutralizado de inmediato por los medios de lucha radioelectrónica del probable enemigo.

En resumen, el armamento que poseen las FAR es completamente obsoleto. Pero, ¡cuidado, porque pueden hacerle daño al pueblo! Fíjese que en los últimos desfiles que vi en Cuba me percaté de algún nuevo armamento construido en el país y tal parece, por su movilidad y su poder de fuego, preparado contra multitudes y no contra tropas regulares de respuesta rápida foráneas.

Alfredo de J. Viso: Mi admiración y respeto hacia usted. Mientras estuve en la prisión camagüeyana Kilo 8, compartí con un hermano, Julio César Álvarez López, ex oficial de la Seguridad del Estado, que como usted, se puso del lado de los oprimidos, del pueblo, de la libertad. Cuéntenos, en el corto espacio, cómo fue su vida en la cárcel y qué futuro tiene el actual ejército en una Cuba libre.

Amigo Alfredo, gracias por tus palabras que aquilato en su justa medida. Mi cárcel, injusta como la tuya, como la del oficial Julio César y como la de miles de cubanos,  fue en completo aislamiento durante los primeros 13 años, con las vicisitudes que todos hemos pasado. Ya en otro momento te abundaré en detalles.

Ahora te digo que las FAR poseen un caudal enorme de cubanos y cubanas bien preparados que no tienen las manos manchadas de sangre, y que verdaderamente son buenos ciudadanos. Que sirvan en el ejército futuro, creo que será lo correcto. No podemos execrar ni multiplicar por cero tan formidable fuerza que, seguramente, ayudará a la reconstrucción de la patria. Los que han hecho daño, sobre todo de obra como carceleros, personal operativo de la contrainteligencia, algunos miembros de la policía y sus brigadas especiales, deben ser incuestionablemente juzgados por ello y deberán pagar su deuda con la sociedad.

Arnaldo: ¿Cómo fue que saliste y no te asesinaron, chaval?

Arnaldo, pregunta difícil de contestar pues habría que escribir un libro para explicarla. Sucintamente: una familia aguerrida que empezó a gritar a todos los vientos la injusticia que se había cometido en mi persona; no aceptar comidas, salvo el rancho del preso; no vacunarte; no ir al médico y, sobre todo amigo, mucha suerte. Te recordaré el lema del preso en Cuba : "Pasos cortos, vista larga y malas intenciones".

Y salí y no pudieron asesinarme aunque quisieron llevarme al hospital, sobre todo al principio, a "hacerme un chequeo". Qué HPs.

Julián Martínez:  Mis respetos y más sincera solidaridad frente a todo el dolor, sacrificio y sufrimiento que ha tenido que soportar durante tantos años. Quisiera preguntarle por favor qué impresiones tiene sobre el por qué nunca ha surgido, dentro del ejército, una figura que haya decidido descabezar a la revolución. Algo más: no deje de luchar por decir su verdad, por desenmascarar la auténtica realidad del sistema que impera en nuestra Isla aunque encuentre muchos escollos en el camino.

Gracias por tus palabras de aliento. No se te olvide que el General Ochoa Sánchez, cuando estaba en servicio activo, era el General más prestigioso de las FAR y un gran guerrero y tuvo exclamaciones, muchas, en el teatro de operaciones de Angola, Etiopía y Nicaragua tales como: "¿Que se habrá creído el viejo chocho éste? ¿Qué va a dirigirme a 9.000 kilómetros de aquí?"

Conversé con él una semana antes de su detención en la sede del Ejército Occidental, pues fui a visitarlo a su regreso de Angola sin saber que ya la orden de su captura y detención estaba dada, y realmente era un hombre disgustado, cansado, arrepentido de tantas guerras, y hablamos mucho al respecto de cuestiones que posteriormente diré cuando llegue su momento. Él venía para ocupar la jefatura del Ejército Occidental, el más poderoso de Cuba, y además se le iban a subordinar las unidades de la Marina de Occidente y la fuerza aérea y defensa antiaérea de Occidente. ¡Imagínate, con ese poderío en sus manos! Para mí era seguro que iba a madrugar a Fidel, y estate seguro de que el ejército —sobre todo los oficiales curtidos en estas guerras de aventura que libramos en distintos escenarios y la mayoría formados bajo su mando— lo hubiera seguido.

A lo mejor has leído Técnicas de golpe de Estado de Curzio Malaparte. En ese libro ves qué fácil es, con una poderosa agrupación de tropas, darle un golpe a cualquier dictador. Pero parece que el Comandante también se lo leyó.

Mis respetos, amigo.

Anónimo: ¿ Su opinión sobre el Ejército cubano es objetiva, después de 17 años de prisión? ¿No tiene rencor?

Rencor no tengo, pues creo habérmelo curado. Por supuesto, no confundirlo con justicia.

Te diré que, en sus concepciones militares, las FAR no han cambiado mucho y, como dije anteriormente, conserva el mismo armamento  de aquellos tiempos. Los oficiales con los que compartí son los mismos, más envejecidos y con mayor graduación. Otros, los retirados, pasan las de Caín en la durar realidad cotidiana. Cuando yo salí de prisión me encontré a muchos excompañeros de armas, algunos de ellos de elevados grados, como coroneles y generales, que se ganaban la vida como parqueadores de automóviles. Otros (la mayoría) como albañiles, carpinteros. Muy pocos estaban encumbrados, pues el oficial de tropa de mando solamente conoce de las artes militares y con eso no se come en la vida civil. Y te resalto que me saludaron con deseos.

Abigail Rodríguez: ¿Estuvo alguna vez usted en centros de recreo y descanso de las FAR (Topes de Collantes, Cayo Saetía, etc)? ¿Podría explicarle a la opinión pública las condiciones en que viven los militares cubanos, sus beneficios, etc?

Sí estuve y, efectivamente, en cada mando provincial existían casas de descanso de las FAR y del MININT. Fíjese si había rivalidad entre estas dos fuerzas que, salvo por una amistad relevante, un miembro de las FAR no entraba en una casa de descanso del MININT y viceversa.

Como dije anteriormente, es cierto que los organismos armados tienen prebendas con respecto a la población, sobre todo económicas. Aunque creo que, en los últimos tiempos, para tapar un poco esta diferencia social, se le han "entregado" a la población algunos de estos centros de descanso.

Se les ha aumentado el salario a los oficiales de las FAR, no así a los del MININT. Hoy un oficial de las FAR puede montarse en 1.000 pesos cubanos fácilmente, y es claro el objetivo: mantenerlos uncidos al carro de la dictadura aunque sea con estas prebendas monetarias y alguna posibilidad de adquisición de productos subvencionados. Pero también te diré que la mayoría de los oficiales de las FAR y del MININT viven en el seno del pueblo y, aunque en menor magnitud, sufren las mismas penurias por la que pasa nuestra gente. El oficial y el soldado se alimentan mal, pues el suministro de alimentos a las unidades militares siempre ha tenido problemas serios, amén del robo de algunos productos que se desvían frecuentemente.

Voy a ponerte un ejemplo de algo que me ocurrió en la prisión de Guanajay (Área Especial). Un día me sacaron junto a un preso que estuvo algún tiempo conmigo, a quien extrañamente le dieron todos los beneficios, y observamos cómo llegó una cisterna con la grasa comestible asignada para esta prisión y, sin ningún recato, detrás de esta cisterna se armó de inmediato una cola en la cual cada oficial o soldado fue con su recipiente para llenarlo de aquella grasa comestible enviada para los presos. La que fungía como jefa del Área Especial vino de inmediato a pedirnos algún pomo para coger también su ración de grasa. Todo ello con la anuencia del jefe de la prisión, en aquel entonces el Mayor Lugo.

Juan E. T.: Ahora que se habla de mayor tolerancia hacia los gays en Cuba, me gustaría saber cómo era ese tema en el Ejército cuando usted estaba, porque siempre se habló de altos mandos militares homosexuales, incluso generales, pero en el más estricto secreto. Gracias.

Es cierto que existieron en los altos mandos militares y estoy seguro que actualmente pasa igual con jefes de alta graduación como Coroneles y Teniente Coroneles que son homosexuales. Conocí a unos cuantos por ejemplo un Jefe de Brigada, Jefes de Escuadrones de Fuerza Aérea y Coroneles provenientes del Ejército Rebelde. La Contrainteligencia Militar trabajaba fuertemente sobre cualquier rasgo de homosexualidad que presentara algún oficial o soldado, y se aplicaban medidas operativas con el fin de provocarlos para de inmediato pasarlos a retiro o, hablando claramente, sacarlos de las filas de las FAR o el MININT.

Esto existió y existe aún y, lamentablemente, es una de las primeras misiones de las contrainteligencias de Cuba, además de la detección de desviaciones político-ideológicas.

Lo que no tengo en mis memorias, para ser justo, a ningún General homosexual. Es cierto que se manejan en secreto todas estas defecciones, y te resumo que (hasta mi salida de Cuba) en esto no hay tolerancia ninguna. En Cárceles y Prisiones del MININT (sobre todo en los mandos superiores de las prisiones de mujeres) existen muchas de las jefas de estos recintos tenebrosos que son homosexuales, pero mantienen cierta privacidad al respecto.

Tirofijo: Me gustaría que diera su valoración del actual ministro de las FAR.

El General de Cuerpo de Ejército Cintra Frías es uno de aquellos campesinos que a edad temprana se incorporó a la lucha insurreccional y que fue ascendiendo grado a grado al lado del Comandante en Jefe. De ahí el tremendo grado de afinidad existente entre este General y el Comandante.

Recuerdo que cuando se hicieron los primeros doce Comandantes de Brigada, grado que sirvió de puente para volver a los grados de antes de 1959 (es decir, al generalato, con lo cual se estableció un orden jerárquico homologado al campo socialista), Cintra Frías fue el único que el Comandante distinguió en una alocución ante mandos militares en que habló de la necesidad de enviar con carácter obligatorio a la extinta URSS a todos los oficiales superiores a pasar las academias superiores Frunze y Boroshilov, y otras de menor peso. Dijo: "todos nuestros futuros generales tienen que pasar esas academias y con el único que voy a hacer una excepción es con Polito", pasando luego a explicar que en esos momentos tenía este Comandante de Brigada un muy bajo nivel de escolaridad y que debía superarse primero en Cuba. Esto denota que este futuro ministro de las FAR se hizo a empujones, saltando etapas y, por supuesto, esto deja lagunas insalvables. Todavía más cuando este General siempre ha sido un "cubano jodedor".

Cintra Frías fue uno de los que abrió la era de mandar mujeres jóvenes para Angola como si fueran combatientes de las FAR cuando realmente eran jóvenes muy necesitadas, que aceptaban prebendas como la de irse a Angola para servir de damas de compañía. Este General les imponía luego la condecoración de "Combatiente Internacionalista de Primer Grado", en una falta de respeto a todos los que ganaron esas medallas a tiro limpio y otros que la recibieron póstumamente.

En una ocasión, conversando con el General de Brigada Francisco Cruz Boursac sobre una serie de prototipos desarrollados para Angola como cargas explosivas por telemando, hablamos de estos lances amorosos en Angola. Posteriormente conocí de que muchos más Generales, sobre todo de dos estrellas, practicaban esta violación flagrante de los reglamentos.

Raúl Castro quiso ponderar a Cintra Frías en sus frecuentes apariciones a raíz de los tristes acontecimientos del año 89 (Causa #1 ), con el objetivo de quitarle lustre a Ochoa Sánchez. Raúl quiso hacer creer que Polito fue el que obtuvo la victoria en las llanuras angolanas, cuando es sabido que el artífice de esa guerra, así como la de Etiopía y Nicaragua, fue el General Ochoa.

Cintra Frías ni es brillante por su baja escolaridad y su poco talento, ni creo que dirija el ministerio de las FAR con la eficacia que se requiere. Es fidelista convicto y confeso y por el cargo y grado le correspondía este ascenso. Pero ese ministerio, a pesar de tener a Polo de jefe, no se le va de las manos a Raúl y a Colomé, que piensan que es su fuerte y cifran sus esperanzas en la fortaleza que aún tienen las FAR para sofocar cualquier revuelta popular.

Armando Alcántara Clavijo: A pesar de la fidelidad probada a los Castro del General Leopoldo Cintra Frías, y conociendo las serias desavenencias pasadas (pero no olvidadas) de éste con Raúl Castro, ¿puede Cintra Frías poner a las FAR junto o frente al pueblo cubano, en caso de un estallido social? De Cuba le envió conmigo a usted un gran saludo el señor Santiago Rodríguez Tenrrero, natural de Bayamo, que compartió presidio con usted.

Saludos, Tenrrero y Alcántara, me agrada poder conversar con ustedes.

No creo que Cintra Frías le ordene a las FAR alinearse junto al pueblo en caso de estallido social, siempre y cuando el Comandante se encuentre vivo. Cintra Frías es un guajiro muy pillo, pero realmente es adicto a Fidel 100%.

De no existir el Comandante, no hago vaticinios acerca de si lo hace o deja de hacerlo. Pero de lo que sí estoy seguro es de que su primera reacción sería ordenar sofocar la revuelta.

¿Qué pueden hacer Cintra Frías, Guillermo García, otro analfabeto funcional, y algunos Generales, sobre todo los históricos, que lo mismo da que sean generales o jardineros pues son gentes sin ninguna instrucción y que, con la vida muelle que han tenido, no se han visto obligados a superarse? Ellos siempre van a defender sus mansiones adquiridas de los pudientes que se marcharon de Cuba en la década de los 60-70, sus mujeres, aunque tengan para ello que masacrar al pueblo.

Así es como piensan, y te voy a poner un ejemplo vivido por mí. A raíz de comenzar la perestroika en la extinta URSS, Fidel vio venir los futuros acontecimientos que darían al traste con el campo socialista y citó a una reunión del Buró Político ampliada en la cual participaron, además, Ramiro Valdés (defenestrado en aquellos momentos pero leal a Fidel), Guillermo García y otros, y Fidel increpó duramente a Raúl y a Ramiro diciendo: "si esto se cae, a mí solo no me van a fusilar", y empezó a enumerar, con nombres y apellidos, a los allí presentes sus tristes hazañas y les recordó que tenían que volverse los mejores "amiguitos" de ahora en adelante si querían mantener el modo de vida que tenían. Porque entre Raúl y Ramiro siempre existió una antipatía mutua traslucida en portazos, ofensas y, si en algunas ocasiones no se fueron a las manos, fue por que alguien medió en ese momento.

Así también Fidel increpó a Almeida, a Guillermo y otros. Fíjense ustedes si allí se habló fuerte y, sobre todo, con diatribas contra la extinta URSS y Gorbachov, que los casettes de video donde este encuentro se grabó, seis en total, se perdieron y aparecieron luego, pues fueron hurtados por el hijo del jefe del batallón presidencial, en aquel entonces un Teniente Coronel del MININT. Se armó tremendo barullo con la pérdida de aquellos seis casettes, y Fidel ordenó que tenían que aparecer pues si la inteligencia soviética los encontraba indefectiblemente la URSS rompería relaciones con Cuba.

Incuestionablemente, todos ellos tienen mucho que perder, así que se van a defender como gato boca arriba.

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