Sábado, 16 de Diciembre de 2017
23:48 CET.
Entrevista de los lectores

Daína Chaviano: «Espero que cuando Cuba cambie, podamos tener encuentros cercanos del tercer y cuarto tipo»

La escritora Daína Chaviano responde a los lectores de DIARIO DE CUBA.

Vanessa: Felicitaciones por tus libros, son maravillosos. Soy tu fan desde que estaba en Cuba. Quisiera preguntarte si hay algo de real y de Daína en La isla de los Amores Infinitos.

Siempre hay un poco de mí en cada libro, desde experiencias parapsicológicas hasta otras que podrían considerarse más corrientes. Algunos episodios de esa novela son autobiográficos, como el que sucede en el capítulo "Tú, mi delirio" (¿Uno puede enfermar y morir de amor en pleno siglo XXI? Creo que sí.) También aquel otro donde Cecilia intenta ver el aura de una planta… Pero no tengo espacio para hacer un listado. Si fuera a generalizar, tal vez diría que lo más cercano a mí es el modo en que los personajes perciben el mundo: esa mezcla de lo visible y lo invisible. No estoy segura de cuánta gente es capaz de observar el entorno de ese modo. Cuando miro un paisaje, no veo solo los árboles, las construcciones, los accidentes geográficos… Hay otras cosas en el ambiente (energías, luces, sensaciones, impresiones del pasado) que son parte de mi percepción, pero no es algo que comente con quienes me rodean en ese momento. Eso se lo dejo a los personajes de mis novelas. 

Álvaro de Sousa Holstein: Para quando mais um livro de contos de ficção científica?

No creo que vuelva a escribir cuentos de ciencia ficción, pero sí novelas. Por alguna razón, ya no puedo contener los universos que invento. Crecen y crecen sin que pueda remediarlo. Me resulta imposible mantener mis personajes en el breve mundo de un cuento. No sé si más adelante vuelva a conseguirlo. Y es una pena porque disfrutaba enormemente escribiéndolos. Lo único que puedo asegurar es que sí volveré a escribir CF, aunque sea en forma de novela.

Artemisa Ixtlán: Mi niña lleva el nombre de mi personaje favorito, Arlena Dama. Se lo puse con toda la intención de que heredara, además, el valor, la belleza y la sabiduría de uno de los protagonistas de Fábulas de una abuela extraterrestre, mi libro preferido por los siglos de los siglos. Mi tesoro más valioso son las impresiones de Los mundos que amo, Historias de hadas para adultos, El abrevadero de los dinosaurios, y otros libros que he conservado a través de los años. Yo era una adolescente cuando comencé a leerla. El personaje de Arlena Dama vive en mi hija, quien ya tiene 11 años, y aunque su piel no es azulada, posee el mismo corazón de bruja y se ha encontrado en las páginas de su, a mi juicio, más bella creación. ¿Viven aún aquellas ilusiones que dieron vida a su pluma un día? Los dinosaurios irreverentes, los vampiros tiernos y los zhific eternos, ¿siguen vivos como el primer día?

Sí, Artemisa, todos siguen vivos… y existen otros personajes más, parientes de los que mencionas, que aún se esconden entre mis papeles y que espero que salgan a la luz en un futuro no muy lejano. Me ha conmovido saber que en Cuba vive una niña que lleva el nombre de uno de mis personajes más entrañables. Recibí noticias de que alguien más en la Isla también nombró a su hija de ese modo, así es que tal vez en algún momento coincidan dos cubanas llamadas Arlena Dama. Me dejas saber si eso ocurre.   

Sandor Valdés: ¿Crees que lo fantástico y la ciencia ficción puedan ser géneros que toquen de cerca aspectos reales, palpables de la realidad humana como lo hacen otros tópicos literarios, quizás más directamente conectados a esa realidad? Si no se es cuidadoso, ¿no caen en lo evasivo, en el ornamento sin mayor repercusión?

Es una pregunta interesante, Sandor. Primero, hay que delimitar lo que entendemos por realidad. La fantasía y la CF abordan aspectos del mundo que nos rodea, pero muchas veces lo hacen de manera tangencial o metafórica. Un ejemplo cinematográfico reciente de cómo funciona el género es la película District 9, cuya trama se centra en una especie de ciudadela —un área denominada "distrito 9"―,  donde han sido recluidos los ocupantes de una nave extraterrestre que flota, inmóvil y abandonada, sobre una ciudad de Sudáfrica. La película es una clara crítica al apartheid y, por extensión, a los guetos judíos, a los campos de concentración, y a cualquier tipo de encierro o aislamiento forzados a causa de la discriminación, la xenofobia o la intolerancia ante todo lo que resulta extraño o diferente.

En la llamada literatura tradicional, por otro lado, no todo lo que se escribe está relacionado con la realidad. Muchas veces esta clase de literatura suele ignorar el tejido de la realidad misma para convertirse en algo más alienante e irreal que una "fantasía" como la ya citada. No puedo imaginar algo más parecido a la literatura de evasión que ese tipo de novelas que ahora se denominan "chick lit", al estilo de la serie Sex and the City. Y conste que no critico que tales cosas existan. Pero no debemos confundir la forma o la estructura (mujeres de clase media que viven en Nueva York vs. extraterrestres insectoides) con el contenido o la esencia de la trama (una vida donde todo se reduce a comprarse zapatos de $800 y buscar pareja vs. la discriminación e intolerancia que vemos cada día en las noticias y que son la causa de casi todos los conflictos actuales). Si me preguntaran cuál de esos productos —District 9 o Sex and the City— es más alienante y lleno de ornamentos sin repercusión alguna, sin duda contestaría que el segundo.

Dicho en pocas palabras, no es el género lo que convierte en alienante o evasiva una obra artística o literaria, sino la intención con que se usa.

Juan Pablo Noroña: ¿Existe alguna posibilidad, aunque sea remota, de que en Cuba publiquen sus libros más recientes, o reediten los clásicos? ¿Existe alguna posibilidad, aunque sea remota, de que pueda visitar Cuba y entrar en contacto con sus fans de allá, los viejos y los nuevos?

Claro que existe una posibilidad. Y apenas la situación de la Isla se normalice, esa posibilidad se convertirá en realidad. De todos modos, habrá que esperar a que el mercado editorial del país se adapte a ciertas normas internacionales para que puedan publicarse o distribuirse allí los libros provenientes del extranjero.

En cuanto a reeditar mis "clásicos" (supongo que te refieres a los libros que se publicaron en Cuba), no me parece justo hacerlo en estos momentos. Dada la escasez de papel en la Isla, le estaría quitando la oportunidad a autores, jóvenes o no, que aún no han podido ver impresas sus obras.

Con relación a mis lectores en Cuba, no he perdido completamente el contacto con ellos. Suelo recibir correspondencia de la Isla gracias a Facebook y al correo electrónico, a los cuales acceden a través de diversos medios, a veces clandestinos o difíciles.

Hace poco, dos revistas dedicadas a la fantasía y a la CF que circulan allá por email ―una que sale de España, Mi Natura, creada por Ricardo Acevedo, y otra llamada Korad (en honor al poemario La ciudad muerta de Korad, de Oscar Hurtado)― publicaron las primeras entrevistas que he dado para fanzines digitales del género. Sé que ambas han circulado ampliamente por la Isla, especialmente entre lectores, fans y escritores interesados en estos temas.

Espero que cuando Cuba cambie, y se abra completamente el acceso a internet y a otros medios, podamos tener encuentros cercanos del tercer y cuarto tipo.

OLPL: Daína, ¿por qué estás triste...?

¿Lo estoy?

Ernesto Gutiérrez Tamargo: Soy admirador tuyo desde Cuba. Indudablemente, tú eres —el verbo lo conjugo en presente perfecto— la mejor escritora de ese género que ha parido Cuba. ¿Habrá en una Cuba libre una literatura libre de ciencia ficción sin escudarse en vericuetos insondables de la materia? ¿Sabes que la mejor literatura de ciencia ficción está en la Biblia? Si no lo has leído, lee el Libro de Enoch (no está en la Biblia, pero está aceptado por los cánones cristianos, etíopes, etc.). Trata de la llegada a la Tierra de ángeles extraterrestres que crearon una raza oculta, de lo que ocurrió con esos ángeles y los gigantes que procrearon, de los "vigías" que siguen apostados para vigilar la Tierra. En fin, ciencia ficción en estado puro.

Conozco las interpretaciones "extraterrestres" de la Biblia e incluso de apócrifos como el Libro de Enoch. El asunto podría parecer risible… hasta que uno tropieza con The Spaceships of Ezequiel, un libro de Josef F. Blumrich, ingeniero jefe de la NASA, quien, basándose en la descripción bíblica del descenso de Dios descrita en Ezequiel, realizó el diseño de una nave espacial bastante curiosa e incluso patentó el invento de la rueda omnidireccional, realizado también según esa descripción.

En cuanto a tu otra pregunta, la literatura es resultado de un entorno. La ciencia ficción, por su propia naturaleza, es un género bastante contestatario. Dado que trabaja con metáforas y extrapolaciones de la realidad en contextos usualmente alterados, es capaz de cuestionar de manera disimulada esa misma realidad. En Cuba siguen surgiendo textos de CF que critican de manera velada (o a veces no tanto) ciertos aspectos de la sociedad cubana. Por supuesto, hay zonas de esa realidad que, por razones obvias, no se mencionan. Pero creo que cuando la sociedad cubana cambie, también cambiarán y se ampliarán los objetivos y los temas que puede abordar la CF en la isla.   

Osmani: Es perceptible en ti una mezcla rara de sensualidad criolla, más delicadeza que roza lo etéreo, casi inasible; atemporalidad que paradójicamente tiene cupo en cualquier época; altivez, serenidad... en fin, muchas cosas para una sola mujer. Bonita, por si fuera poco lo anterior. ¿Podrías decirnos de qué experiencias de vida es que resultaste ser así? ¿Debemos tenerte bajo la sospecha de que vienes de otro tiempo? Gracias por darnos libros de cabecera, que no se agotan.

Gracias por los cumplidos, pero la verdad es que no me reconozco en esa imagen. Supongo que la impresión que uno produce en otros quizás tenga que ver con el tipo de actividad a la que se dedica. Has usado adjetivos como "etéreo", "inasible", "atemporalidad" y otros que podrían más bien describir el tipo de literatura o de personajes sobre los que he escrito. Tal vez de ahí proviene tu percepción.

De cualquier manera, creo que todos venimos de otros tiempos. Que podamos recordarlo o no es un asunto diferente. Acabo de leer un volumen de 460 páginas titulado Veinte casos que hacen pensar en la reencarnación. Se trata de un estudio realizado a lo largo de 30 años por el Dr. Ian Stevenson, del cual puede concluirse, entre otras cosas, que ciertas normas de comportamiento e incluso algunos rasgos físicos de vidas anteriores pueden resurgir en otras posteriores. Si eso fuera cierto, entonces no solo yo, sino todos nosotros arrastraríamos en esta vida buena parte de nuestras personalidades pasadas… y quizás hasta ciertas características físicas.

@Bluecocuyo: Suponiendo que un encuentro se produzca entre terrestres y extraterrestres y éstos usen un lenguaje de comunicación como el nuestro, o digamos, comprensible: ¿Qué les diría? Éxitos y salud. Gracias.

Solo les pediría una cosa: Sáquenme de aquí.

Gisela Labrada: En tus cuentos, cuando haces tus descripciones maravillosas, se nota abundancia en el entorno de tus historias, abundancia en términos de consumo, no así en tu novela Fábulas de una abuela extraterrestre. Mi pregunta era si esa abundancia material de tus cuentos, escritos en una realidad tan precaria como la nuestra en Cuba, era una forma de evadirte de tantas carencias o simplemente era producto de tu imaginación. A mí siempre me llamaba la atención ese detalle y me hacía tus cuentos aún más fantásticos.

Todos los cuentos que publiqué en Cuba eran de fantasía o ciencia ficción. No recuerdo exactamente que hubiera "abundancia" material en ellos, pero si había alguna posiblemente fuera porque ocurrían en algún planeta lejano, en el futuro o en un contexto cubano imaginario. Por ejemplo, en el relato "La granja", incluido en Historias de hadas para adultos, el periodista que llega a esa misteriosa granja, después de perderse en una noche de una tormenta, es recibido por una extraña familia. Cuando le sirven la cena (y voy a buscar el libro para citarlo textualmente), la describo así: "La sopa humeaba sobre la mesa; las hojas de cilantro flotaban entre las fibras de pollo y los blanquísimos trozos de papas. Una fuente ancha y honda contenía doradas cordilleras de arroz y carne. Los vegetales rojos, amarillos y verdes sudaban de frío junto a las hirvientes viandas". Aquel "banquete" era una simple comida cubana, compuesta por sopa de pollo, arroz, carne, ensalada y viandas, pero recuerdo cómo se me hacía la boca agua pensando en todo aquello.

También describí alimentos en otros relatos, incluyendo algunos extraterrestres. No creo que aquellas descripciones fueran una forma de evadir la realidad. Todo lo contrario. Eran la prueba de que reconocía la penuria que me rodeaba. Siempre tenía hambre, a toda hora. Por eso a nadie debería extrañarle que, al salir de la Isla, escribiera El hombre, la hembra y el hambre. En Cuba, muchas veces me inventaba comidas en los libros porque el hambre me obsesionaba. Solo cuando abandoné mi país pude hablar con libertad de esa carencia.

Eusebio José Priego Campos: ¿Te cuesta despegarte de los personajes a los que das vida, cuando concluyes una novela?

No, solo siento cariño y a veces cierta añoranza. Pero cuando termino un libro, por lo general ya estoy tan saturada de la trama y los personajes que no me cuesta desprenderme de ellos y ocuparme de los que vendrán.

Humberto Herrera Carles: Tengo dos libros tuyos pendientes de leer  —La isla de los amores infinitos y El hombre, la hembra y el hambre—, y como tengo en el recuerdo tus libros iniciales de ciencia ficción en Cuba, los he ido aplazando. ¿Será que abandonaste el género? Por cierto tu web personal es de las mejores que he visto en diseño.

En los últimos años, he empleado en mis novelas algunos elementos de CF y fantasía que he mezclado con otros que antes no había usado. Mis lectores saben que, desde el inicio, siempre hice amalgamas de géneros. Una vez fuera de Cuba, decidí ampliar el campo de esa hibridación. Siempre me gustó experimentar. Nunca me encasillé, ni seguí pautas o modas. Quizás la prueba más palpable ―fuera de Cuba― sea La isla de los amores infinitos.

Con esa estructura tan difícil, con esa trama donde lo mágico y lo paranormal se confunden con lo histórico y lo sociopolítico, mi agente literario anterior se dio por vencido. La novela permaneció un año y medio sin que ninguna editorial quisiera publicarla.

Decían que no era comercial, que no respetaba los parámetros ni las normas de un género, que era muy compleja, que los lectores querían historias lineales y más simples… Pero yo me mantuve en mis trece. Esa era mi novela, no la de ningún mercado. Cuando finalmente Grijalbo decidió cruzar lanzas por ella, ya se sabe lo que ocurrió después.

Sospecho que la que estoy escribiendo ahora va a ser mucho más difícil de poner en el mercado, de nuevo, por su complejidad. Pero no importa. Es mi historia. Es lo que quiero contar… Como también quiero regresar a la CF y a la fantasía más adelante. Y que conste, que ya me han advertido que lo peor que puedo hacer es volver a esos géneros que no tienen salida alguna en el mercado de habla hispana.

En cuanto al sitio web, te agradezco el elogio, que debe ir dirigido a la corporación 3mindware.com, creada por un fabuloso ingeniero informático que salió de Cuba hace menos de cinco años. Tiene un equipo de programadores y diseñadores igualmente talentosos y llenos de ideas. La propia corporación administra y mantiene actualizado el sitio en coordinación con mi agencia literaria. El mérito es todo de ellos.

Cristina Alonso López: El hombre, la hembra y el hambre (1998), Casa de juegos (1999), Gata encerrada (2001), La isla de los amores infinitos (2006), publicada en 25 idiomas. Los cubanos de la Isla precisamos de esos libros y los de Chely Lima y Alberto Serret, que son los puntales de la literatura cubana de ficción en la Isla por un período de 50 años y no tenemos acceso a ellos.

Lo sé y lo lamento. Pero no es culpa mía, sino del sistema editorial cubano. Cuando la Isla abra sus puertas al mundo exterior, no solo mis libros, sino los de todos los autores cubanos en el exilio entrarán a Cuba y hallarán su público natural. Mientras tanto, autores y lectores tendremos que esperar.

Eduardo J. Carletti: ¿Desde qué edad lees literatura y desde qué edad te interesaste por la ciencia ficción y fantasía?

No recuerdo en qué grado escolar comienzan a leer los niños (¿primero o segundo?), pero sí sé que comencé a devorar libros apenas aprendí a leer. Y fue algo que hice más rápido que el resto de mi clase. Estaba desesperada por tener acceso a los cuentos de hadas que mis padres me leían por las noches, y no quería esperar por nadie para eso. Creo que mi interés por la CF y la fantasía fueron una consecuencia natural de mi amor por los cuentos de hadas. Si la memoria no me falla, los primeros libros de CF que leí fueron novelas de Julio Verne. Y creo que empecé bien, porque Verne y H. G. Wells son los padres del género. Por esa fecha tendría unos 9 años. Después que descubrí a Verne, nunca me separé del género.   

Gioconda Carralero Dominicis: ¿Te gusta la metafísica? ¿Crees en ella?

Bueno, la metafísica existe independientemente de que alguien crea o no en ella. Es una rama del conocimiento, vinculada a la filosofía, con sus características propias. Me intereso por ella como por otras muchas cosas.

Daniel Silva: A Daína en España la adoran y se le ve en los medios de comunicación. ¿Qué pasa en la ciudad de Miami que los escritores cubanos, a pesar de ser reconocidos internacionalmente, no se les ve? ¿Es una cuestión de terceros o una decisión personal de Daína?

Mi querido Daniel, es una pregunta que tendrías que hacerle a los medios. En Miami también vive un Premio Alfaguara cubano —Antonio Orlando Rodríguez— que tendría muchas cosas interesantes que comentar sobre arte, literatura o cultura en general, pero al cual no lo busca la prensa radial o televisiva. Y si lo han hecho, ha sido para hablar sobre cuestiones ajenas al mundo creativo… algo que a él no le interesa.

En este sentido, creo que el principal problema de Miami es que no existen espacios culturales en la radio o la televisión donde se pueda hablar de arte o literatura, sin caer en los temas trillados que todos conocemos. He rechazado muchas entrevistas por ese motivo. Sin embargo, he participado con gusto en algunos programas culturales de Radio Caracol, la mayor cadena colombiana con sucursal en Miami. Y hace poco fui invitada a un programa de televisión de una hora en CNN, con el periodista Ismael Cala, donde conversé sobre muchos temas, desde literarios hasta esotéricos.

Últimamente, lo que más hago es aceptar invitaciones a conferencias online (vía Skype) o telefónicas, con universidades y clubes de lectores que, en Estados Unidos, son redes que abarcan cientos o miles de miembros.

Carlos Moreno: ¿El deseo de Daína que no ha podido satisfacer y por qué no?

Tengo unos cuantos, pero si debo decidirme por uno sería devolverle la vida a una buena cantidad de muertos y hacer desaparecer del mapa a algunos que ya han vivido de sobra.

Federico Schaffler: ¿Qué consideras es lo que caracteriza mejor a la ciencia ficción escrita originalmente en español y por qué?

La CF hispanoamericana nunca se ha centrado mucho en la vertiente científica, sino en la social y, en menor medida, la mítica. Últimamente América Latina se ha decantado por una CF de corte sociopolítico, en algunos casos con influencias del cyberpunk, mientras que la española presenta una mezcla de temas donde han cobrado fuerza lo gótico y lo fantástico-heroico que intenta seguir la línea tolkieana, aunque sin lograrlo en muchos casos. Sin embargo, me falta bibliografía para llegar a una respuesta más precisa.

No es fácil conseguir CF escrita en español, al menos en Estados Unidos. Me nutro de lo que me envían los propios escritores, y también de lo que puedo comprar por internet. 

Juan Manuel Cao: ¿Crees que algunos puntos del Decálogo del perfecto cuentista, de Quiroga, se puedan aplicar a la novela? ¿Cuáles?

Creo que todos, excepto el noveno ("No escribas bajo el imperio de la emoción. Déjala morir, y evócala luego. Si eres capaz entonces de revivirla tal cual fue, has llegado en arte a la mitad del camino") pueden aplicarse perfectamente a la novela. Y hago esa salvedad porque el noveno es el único punto de ese decálogo con el cual tampoco estoy de acuerdo en relación con el cuento. La emoción es importante al escribir, lo cual no implica que no pueda existir un plan previo antes de hacerlo. Por lo demás, me adhiero ciento por ciento al resto de los "mandamientos" quiroguianos.

Sergio Pedroso: Debido a que no conocía de su obra me dedique a hacer una pequeña búsqueda biográfica a de su persona. Durante la misma, encontré que varios sitios publican diferentes fechas de nacimiento, 1957, 1960, y 1979. Aunque me gustaría pensar que nació en 1979, debido a su belleza, pero la cual no concuerda con su primera obra en 1982, solo tres años, ¿cual sería la más cercana a la verdadera? También me gustaría saber que la motivó a abandonar Cuba.

Querido Sergio: Me preguntas por mi edad. Si te refieres a la edad de mi espíritu, calculo que debe tener alrededor de unos 12.000 años. Si te refieres a la edad biológica, me gustaría pensar que tengo la que aparento ante tus ojos.

En cuanto a tu segunda pregunta, te diré que abandoné Cuba por varias razones. Sospecho que muchas coinciden con las que han tenido casi dos millones de cubanos para dejar la Isla durante los últimos cincuenta años.

Charly: Quisiera decirte que eres unos de mis amores adolescentes, de esos que nadie se entera. Una vez te avisté de lejos en la Habana y quise hacer como alguien famoso hizo con otro más famoso en las calles de París, ¡Maestra!, pero no pude. Y me alegro ver de nuevo tu foto y apreciar que los años no te han hecho mella.

Leí tus primeros libros con arrobo, especialmente Fábulas de una abuela extraterrestre. Los he tenido en mis manos otra vez, pero no he querido leerlos (qué le voy a hacer, soy así). Es que he leído otro par de libros tuyos, El hombre, la hembra y el hambre y La isla de los amores infinitos. La primera, estando aún en la Habana, aun cuando concordé con la atmósfera (esa Habana llena de miseria y secretos que todos conocemos), pero de cierta manera fue un poco decepcionante. En La isla el final llegó y no me di cuenta... Me da la impresión que los cubanos por fatalidad histórica somos animales políticos. ¿No crees que esta condición de cubana exiliada y añorante han cambiado tu literatura? Con cariño desde el medio del desierto.

Mi estimado y desconocido Charly: Cuando abandoné mi país, sufrí el trauma de todo emigrante. Dejé atrás mi familia, mis amigos, mis lugares… Necesitaba entender muchas cosas sobre mí. De ahí que aquel mundo narrativo sufriera un cambio que, sin embargo, era también una prolongación de lo que venía haciendo. Esa mezcla de fantasía y realidad, que ya existía en Historias de hadas para adultos y en Fábulas de una abuela extraterrestre, continuó con elementos nuevos.

Por primera vez, podía abordar ciertos temas sin trabas. Es algo que le ha ocurrido a casi todos los narradores cubanos que publicaron alguna obra dentro de la Isla antes de emigrar. Ha sido parte del proceso natural que todos hemos compartido. Y es normal que un autor cambie, a menos que solo escriba un par de libros y luego no publique más. Para quien tiene una larga carrera literaria, la evolución y el cambio son parte de la vida. Lo contrario significaría un estancamiento.

Por suerte, los traumas pasan y la naturaleza humana termina por imponerse. El hombre no es solo un animal político. Más que eso, es espíritu. Y siempre podemos regresar a esa esencia, una vez que logramos curarnos de tanto dolor.

Irma Pujol: Siempre, tanto Angel Ma como yo, tuvimos la inquietud de que tú hubieras tenido experiencias extrasensoriales. Me gustaría muchísimo saberlo y, aunque Angel Ma ya no pueda participar, de alguna manera le llegará a través de energía.

No es la primera vez que respondo a esa pregunta. La respuesta es sí. He tenido varias vivencias paranormales o extrasensoriales a lo largo de mi vida. Curiosamente ocurren por épocas. Hay períodos en los que puedo experimentar varias y otros en los que cesan por completo. Al parecer, esa irregularidad se debe a varios factores. Si me encuentro en algún momento emotivamente crucial o he estado meditando más de la cuenta o me encuentro estudiando determinadas disciplinas, que han variado con los años, entonces las experiencias resurgen. Pero llegan espontáneamente. No las controlo y no suelo buscarlas de manera consciente.

Eriginal Books: ¿Tienes planes de publicar en formato electrónico?

Me encantaría hacerlo, pero con excepción de la edición en inglés y de algunos otros idiomas (mayormente escandinavos), no he querido ceder esos derechos. No ha sido por falta de propuestas, pero existe demasiado descontrol con la piratería de los libros en español. En internet he localizado varios lugares donde es posible encontrar entre 2.000 a 3.000 títulos de obras y autores contemporáneos vivos, y con derechos de propiedad sobre sus obras, que están online para que cualquiera pueda copiarlos a su antojo. No he visto que ningún gobierno de Hispanoamérica, que es donde surgen esos sitios, haya tomado medidas para cerrarlos o bloquearlos. Mientras eso no ocurra, o al menos me entere de que existe una tecnología fiable para que el libro digital no sea copiado en la red, me temo que no publicaré en ese formato.

Radamés Suárez: Si el Mago Merlín se aparece delante de ti y te dice que serás reconocida por todos los tiempos en el mundo entero, pero que será solamente por una de tus novelas, ¿cuál escogerías y por qué?

Pensándolo bien, creo que le pediría ser recordada por una novela que aún no he escrito, a ver si me regala muchos más años de vida para continuar inventando universos. 

 

Despedida

Gracias a todos los lectores que han participado. Sé que muchos se quedaron fuera porque la avalancha de preguntas fue tan grande que el foro tuvo que cerrar en menos de 24 horas cuando normalmente se queda abierto durante varios días. Pocas preguntas quedaron sin contestar porque eran bastante complejas. Hubiera necesitado escribir todo un artículo para responderlas, y ya me extendí más de la cuenta. En otro momento será. Finalmente, agradezco a Diario de Cuba la oportunidad de haberme podido comunicar con lectores de distintos lugares del mundo, desde Portugal hasta Cuba. Un beso a todos.

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