Domingo, 17 de Diciembre de 2017
05:39 CET.
Muerte de Bin Laden

Vodka y rumia entre camaradas

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Una botella de vodka y la rumia de otros tiempos mantenían desvelados después del primero de mayo a un ex oficial del GRU, el servicio de inteligencia militar de la otrora Unión Soviética, y a un ex miembro de la Dirección General de Inteligencia cubana (DGI). De paso por la Isla, el ahora hombre de negocios no había querido marcharse sin visitar al camarada de antaño.

Ya próximo el amanecer, entró un mensaje al móvil del eslavo.

"Mataron a Bin Laden", dijo.

Presente en el convite, este reportero quiso preguntar al ex oficial si su fuente era fiable, pero no tuvo tiempo. El antiguo hombre del comandante Manuel Piñeiro, Barbarroja, echó mano a su teléfono y, como quien tiene una granada sin seguro, marcó un número de Miami.

"Oye, es tu papá. Aléjate de los aviones, de las aglomeraciones de personas y de todo lo que huela a sitio de atentado. Ese país se ha convertido en el lugar más peligroso del mundo", dijo.

Cuando colgó, el ex soviético, que en su momento había tenido entre manos parte de la madeja afgana, lo miraba sonriente. "No, todavía no", dijo.

"¿Cómo que todavía no?", preguntamos a coro.

"El fuego todavía no ha comenzado a arder —respondió—, porque tanto Al Qaeda como Estados Unidos necesitan ganar tiempo. Unos para amortiguar el golpe moral, logístico, y para reorganizarse, y los otros para corregir su sistema de seguridad. Mientras la gente de filas de Al Qaeda no esté convencida de la muerte de Osama, no prenderá la consigna de 'un hombre, una bomba' para vengarlo, y no creo que Ayman al Zawahiri, si le sucede, y Barack Obama estén apresurados por concluir con esta noticia".

"Pero todo tiene un límite", intentamos sugerir.

"Que ha comenzado demorado desde el inicio. Observen que no hay imagen. ¿Cuándo ha visto usted trofeo de la importancia de este sin foto? La fotografía es la prueba de que se ha capturado al gran pez, ¿no? Pero como el ganador tiene el pez, poco le importa que le crean o no, él es el campeón", dijo el ex oficial soviético.

"La Casa Blanca no publica, junto con la noticia de la muerte de Bin Laden, la fotografía del cadáver por un asunto de seguridad nacional. Pero daría igual publicarla, no le creerían, afirmarían que está trucada. La confirmación de la muerte de Osama tiene que partir de Al Qaeda y, cuando esto suceda, entonces sí dígale a su hijo que vaya con cuidado por Estados Unidos. Antes, no; aunque aparezca Bin Laden en todos los periódicos con media cabeza volada", aseguró.

Eso fue el primero de mayo; ahora, Al Qaeda ha reconocido la muerte de Bin Laden.

Madrazas, pobreza, socialismo del siglo XXI

En el 2000, el periodista estadounidense Jeffrey Goldberg pasó casi un mes en la madraza de Haqqania, para escribir un reportaje para The New York Times. Las madrazas, según las describía, eras esas escuelas musulmanas de enseñanza religiosa para niños y jóvenes, sufragadas por pakistaníes ricos y musulmanes devotos y politizados.

Según Goldberg, la madraza de Haqqania, donde estudiaban entonces más de 2.800 alumnos, es una fábrica de la Guerra Santa. Pero en 2000 había en Pakistán unas 10.000 madrazas donde estudiaban un millón de jóvenes.

"¿Qué harían si se enteran de que la CIA capturó a Bin Laden y lo llevó a Estados Unidos para juzgarlo?", preguntó Goldberg a estudiantes de Haqqania en marzo de 2000.

"Sacrificaríamos nuestras vidas por Osama. Mataríamos a los americanos", le respondió un alumno que dijo llamarse Mohamed.

 "¿Qué tipo de americanos?", preguntó Goldberg.

"Todos los americanos", contestó Mohamed.

La respuesta de este alumno no resulta rara. La orden de "matar estadounidenses y sus aliados civiles y militares es una deber para todo musulmán que pueda hacerlo en cualquier país en que sea posible", según la Fatwa dictada en 1998 por Bin Laden.

Si la orden de matar estadounidenses y sus aliados está dada desde 1998 y ha sido cumplida al pie de la letra, ni qué decir la de vengar la muerte de quien emitió la Fatwa.

Pero un peligro aún mayor que los atentados con explosivos y el empleo de aviones de pasajeros como proyectiles amenaza a la humanidad: estudiantes como Mohamed no reciben clases de Historia Universal, Matemáticas, Computación ni Ciencias. Según Goldberg descubrió en Haqqania, el secreto de escuelas como esta no es que sean campos de entrenamiento para terroristas, sino que los cientos de miles de alumnos de las madrazas de Pakistán y Afganistán son niños pobres, impresionables, sometidos a la ignorancia de lo que sucede en el mundo y con una sola interpretación del Islam; luego, posibles máquinas de matar.

A diferencia de Bin Laden, su posible sucesor, Ayman al Zawahiri, es más dado al pensamiento político que a la acción armada. Como religión, el Islam es opuesto al comunismo, pero como sistema político y social es más afín al colectivismo que al capitalismo en no pocos de sus aspectos.

"¿Qué pasaría si, distorsionado por Al Qaeda y en una región convulsa, el Islam terminara en brazos de un resurgir del comunismo si las naciones occidentales adoptan medidas económicas y políticas contrarias a las simpatías de los musulmanes?", preguntamos al ex oficial soviético.

"Aunque Hugo Chávez viaja por toda la región con su maleta del socialismo del siglo XXI, eso no ocurrirá en la medida en que Estados Unidos trabaje para evitarlo. De momento, el presidente Obama estaría tomando una decisión sabia si no proporciona a los fanáticos de Al Qaeda otro motivo de odio. Ahora no creerían en la fotografía de Bin Laden con un trozo de menos, pero luego sí, y eso sería más que suficiente para provocar otro 11 de septiembre. Muchos poquitos forman un todo grande, y ese modo de presentarse, magnánimo en la victoria y no como un cazador de cabelleras, tiene amplitud estratégica", dijo el eslavo, concluyendo su vodka.

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