Lunes, 18 de Diciembre de 2017
13:21 CET.
Emigración

El último filón de los neoesclavistas

Archivado en

“Ya nadie quiere ser cubano”, reprocha en una de sus más recientes canciones el dúo Buena Fe. Es verdad, al menos en términos generalizadores. Y no sólo porque lo pregone esta agrupación de música popular, cuyas piezas suelen ser sobrevaloradas en la Isla como reflejo de las inquietudes de los jóvenes, aunque no son más que un eco light del discurso de la gerontocracia dominante.

Si sumáramos las cifras de nuestros paisanos que hoy son ciudadanos extranjeros —muy particularmente españoles—, más los que están en trámites para serlo, más los que se encuentran a la caza de leyes que les permitan acogerse ya a la ciudadanía de sus bisabuelos y tatarabuelos, sumarían millones.

Sólo falta que a quienes no tienen raíces en Europa, les dé por hacerse ciudadanos africanos o chinos. Entonces íbamos a ver cómo se cumple al fin el patriótico sueño del régimen de representar a Cuba, pues serían los únicos cubanos. 

Claro, ellos no se han dormido en los laureles a la espera impasible de ese día. Mientras el palo va y viene, se dedican a sacarle tajada a nuestro interés por ser de afuera.

No es necesario repetir, porque son bien conocidas, las diversas disposiciones migratorias —todas inescrupulosas, antipatrióticas e inhumanas—, de que se han valido para convertir en una empresa rentable, con cero inversión y cuantiosas ganancias, el imperativo de nuestra gente por huir de ellos, mientras más lejos, mejor.

Más que demostrada quedó desde hace tiempo su inutilidad para extraer usufructo de otra empresa que no sea la explotación abusiva de sus gobernados. Somos su azúcar, su mineral, su industria, su primer rubro exportable… Nuestras carencias constituyen la única línea productiva en la que han dado pruebas de ser eficientes administradores, y hasta capaces de aplicar renovaciones.

Cito un nuevo ejemplo de esto último, uno más, por ahora: la novedad en estos días para los jóvenes cubanos no es hacerse ciudadanos extranjeros para abandonar la Isla en variante definitiva, como ocurrió durante años. Andan en otra movida. Y detrás de esa movida, como era de esperar, también acecha el régimen. 

Asustados por lo que se cuenta sobre la crisis económica mundial y persuadidos de que el viejo totalitarismo nacional se está cayendo en pedazos, así que no le puede quedar mucho tiempo de vida, el nuevo proyecto de los nuestros (una vez que ya están en posesión de la ciudadanía extranjera) consiste en viajar temporalmente a otros países, en especial a los Estados Unidos, para agenciarse algunos ahorros, a la vez que exploran el mercado laboral y las reales ventajas de radicarse allá.

De esa forma no pierden sus propiedades y sus derechos en Cuba (obra del despojo de que son víctimas casi todos los nacionales que se mudan con residencia definitiva al exterior). Además, siempre les queda abierta una rendija para ir construyendo legalmente sus casas aquí, e incluso para abrir algún pequeño negocio particular con mediación de familiares. Es una cuenta bien sacada, dadas las circunstancias. Así que la cuenta del régimen no podría ser menos.

Por más que aún no ha sido publicada oficialmente, está en las calles de La Habana, a través de la clásica bola, el adelanto de que se cocina una nueva regulación legal, según la cual todos los cubanos con ciudadanía extranjera, pero residentes en el país, tendrían que pagarle al Estado una cuota de 50 cuc mensuales.

No hay por qué sorprenderse si se trata de un rumor echado a rodar por el propio régimen con la pretensión de atenuar el frenesí (que es también necesidad concreta, remedio de náufragos) que hoy nos empuja a querer ser extranjeros.

Pero menos nos sorprendería que sea otro filón hallado por estos neoesclavistas del siglo XXI para inventarla en el aire a costa de la única materia prima a la que son capaces de extraerle ganancias: la desesperación humana.

Síguenos en Twitter, Facebook o Instagram. Si resides en Cuba, suscríbete a nuestro boletín con una selección de los contenidos más destacados del día. Si vives en cualquier otro punto del planeta, recibe en tu buzón de correos enlaces a lo más relevante del día.