Viernes, 15 de Diciembre de 2017
13:06 CET.
Entrevista de los lectores

Guillermo Fariñas: «El paternalismo del gobierno disimulaba la represión, ya no»

El Premio Sajarov de los Derechos Humanos 2010 responde a los lectores de DIARIO DE CUBA sobre la situación actual del país, la polémica con Zoé Valdés y las "reformas económicas" del castrismo.

Joel: ¿Qué posibilidad ve de que toda o la mayor parte del exilio y la oposición o disidencia interna cubana se agrupe en una posición común que englobe unos principios básicos para poder llevar a Cuba hacia una transición hacia la democracia y la libertad? ¿No cree usted que la segmentación del exilio en tantas organizaciones es ineficaz para conseguir lo que queremos? Saludos de un cubano en Canarias.

El exilio está deliberadamente fragmentado por el gobierno cubano, que hace años sembró sus agentes y que lo mismo pueden ser de centroderecha, de la izquierda democrática o hasta de la extrema derecha. Su misión es que nunca nadie pueda ponerse de acuerdo en nada; esto también ocurre en la oposición interna. O sea, que han creado una fachada, una cobertura profunda para que nunca haya unidad, o para que la unidad exista cuando le convenga a las autoridades. Por lo tanto, siempre tenemos que ser pesimistas aquí. Cuando el exilio o la misma disidencia sean capaces de presentar al gobierno un proyecto único, ahí es cuando se comienza a respetar.

Podemos poner un ejemplo: cuando se hizo la marcha que convocaron los esposos Estefan, el exilio realmente se unió de manera total. Ahí fue cuando ellos [el régimen] estuvieron muy nerviosos.

Humberto Herrera Carles: ¿Dónde quedó tu 'huelga de sed y hambre'? ¿Tus 26 enfermos presos? ¿Por qué no donas el Premio Sajarov al hospital que gastó miles de dólares en ti?

Humberto, si conoce mi trayectoria, sabrá que siempre he donado todos mis premios. Al hospital no tengo que donarle nada porque en mi etapa de trabajador, y mis padres en la suya, entregamos un 11% de nuestro salario desde 1962 para que nos atendieran medianamente bien. Y el hospital, aunque tiene un personal médico muy calificado y enfermería, es un desastre desde el punto de vista de las camas, de los insumos, de las cucarachas y de otra serie de cosas… Mejor usted viene y se pone a administrar el hospital, a ver si mejoran un poco ése y muchos otros hospitales que están igual, salvo el Cimeq, claro, que es de la nomenclatura.

Jorge Macías: Mis saludos Fariñas: ¿Crees que es inevitable un cambio radical en Cuba después de la desaparición física de Fidel y Raúl Castro? ¿Crees que los dirigentes que los sustituyan podrán mantener el status quo, o sea la economía estatizada y el partido único?

Pienso que la posibilidad de que se pueda cambiar existirá cuando desaparezca el liderazgo histórico de la revolución, puesto que este ha sido un proceso muy largo y muy frustrante para la inmensa mayoría de los que estamos dentro y fuera de Cuba. Todo se construyó en base a la personalidad de Fidel Castro, que está desapareciendo desde el punto de vista físico de la propia vida.

Por eso creo que ellos [el régimen] van a tratar en todo momento de no perder el statu quo, pero quienes están llamados a sustituirlos, como por ejemplo, Alejandro Castro Espín o Antonio Castro Soto Valle, a pesar de ser familiares cercanos, no tienen arraigo popular. Incluso han venido a ser conocidos a partir de la enfermedad de Fidel Castro.

Marta Sánchez: ¿Crees que alguna vez Cuba cambie? Ya yo he perdido las esperanzas…

Sí, Marta, yo pienso que Cuba debe cambiar, pero Cuba debe cambiar en la medida en que nosotros, tanto los exiliados como los que estamos en la Isla, seamos capaces de empujar y poner los hombros juntos unos a otros. Esto es una tarea mancomunada, es una tarea que se está tratando que sea sin derramamiento de sangre. Para eso, la oposición pacífica lleva la vanguardia. La cerveza fría se la toma cualquiera, hace falta también tomársela caliente.

Ernesto Gutiérrez Tamargo: Querido Guillermo, mi más sincera felicitación por el Premio Andrei Sajarov. ¿Crees que te dejarán venir a Estrasburgo, recoger el Premio y luego volver? ¿Has hecho alguna(s) gestión(es) en ese sentido con las autoridades? Y finalmente, ¿cuál es tu situación personal a raíz de la concesión del Sajarov? Un fuerte abrazo.

En lo personal soy pesimista sobre la salida de la Isla. Me baso en [el caso de] la hermana Yoani Sánchez, a la que no se le ha dejado salir hace menos de un mes. Por eso no tenemos muchas esperanzas de poder salir del país. Mi situación personal es que estoy convaleciente, debo hacer mucho reposo. Me siento mal cuando estoy sentado durante mucho tiempo, debido a la operación de la vesícula y a la gran sutura de 24 puntos que tengo en el abdomen.

Mario Jacas: Felicidades por el reconocimiento recibido, se lo merece usted y toda la oposición valiente dentro de Cuba. ¿Cuáles síntomas ve usted que demuestren que la tiranía está en sus finales?

Desde que comenzó la propagandización, por parte del propio régimen hacia el interior de Cuba, del caso de Orlando Zapata Tamayo, se cometió el "error" de decir que había muerto en huelga de hambre. La mayoría de los cubanos residentes en la Isla se percataron de que el término "mercenario" no era aplicable aquí, porque somos capaces de ofrendar la vida por algo que no sea dinero o bienes materiales. Y esto se ha agudizado con la propaganda que se les dio a las Damas de Blanco. El régimen tuvo que explicar quiénes eran a la inmensa mayoría del pueblo. Y lo mismo con la propaganda que se le dio a la huelga de hambre y de sed que yo realicé.

Es importante que hayamos entrado en una etapa más esencial; las protestas a nivel verbal ya se están haciendo abiertamente, a partir de la alta tasa de desempleo que va a ocurrir de aquí a marzo. Ya se están viendo los primeros desempleados y la gente está muy colérica porque el gobierno se ha quitado su careta paternalista. Pienso que es importante que la gente entienda en el exterior el nivel de represión que existe en Cuba, una represión que se disimulaba con el supuesto paternalismo del gobierno. Ahora el antifaz del paternalismo ha caído y las personas están protestando. Puede que de aquí a un cierto tiempo estas protestas pasen a ser de una manera conductual.

Carlos Morelo: Fariñas, ¿puedes decirnos por qué Zoé Valdés te critica tanto? Se ha burlado de tu físico en medio de la huelga, dice que eres el responsable de que los presos hayan sido deportados y dice que eras coronel del ejército… ¿Qué le dirías, si es que quieres decirle algo, a la ex funcionaria del régimen en la UNESCO?

Yo no he podido leer nada de eso sobre lo que me preguntas, porque para revisar el correo tengo que ir a La Habana, y no estoy en condiciones. Pero somos democráticos, ella tiene derecho a tener opiniones sobre mi persona. Al uno ser una personalidad pública, tiene derecho a ser criticado, como también a ser aceptado.

Hatuey: Hermano, primero que todo muchas felicidades por este premio y todo mi respeto. He estado al tanto de usted desde el inicio de la última huelga de hambre, por lo que estoy bien informado. Como han dado aquí la oportunidad de enviarte una pregunta, pues quiero hacerte una: ¿Qué piensas o qué le has contestado a la 'escritora' Zoé Valdés, luego de las declaraciones en tu contra y de tu merecido premio Sajarov?

Le puedo contestar, Hatuey, que nosotros aceptamos cualquier crítica, incluso en el plano personal, porque es el derecho de cada persona, si somos realmente democráticos. Creo que es a Zoé Valdés a la que hay que preguntarle por qué está tan predispuesta contra mi persona, que diga sus motivos abiertamente y de manera democrática.

Pablo Ávila: Vivo en Las Vegas, EE UU, y mi pregunta es cómo lo podemos ayudar para que usted siga la lucha. Y qué espera que hagamos los exiliados por la disidencia. Gracias. 

Los exiliados tienen varias tareas importantes, Pablo. La primera es no olvidarse de que tienen una patria, que aunque ustedes no vivan aquí forman parte de la nación; Martí vivió más en el exterior que en su propia tierra y no por eso dejó de ser el más grande de los cubanos. También considero que es importante que divulguen a través de todos los medios, internet, pero también de las personas que viven en su entorno, lo que ocurre en Cuba.

Y en tercer lugar, de manera personal, es importante que ayuden a los cubanos que hacen oposición aquí y a los cubanos que son sus familiares. Porque cada vez que alguien tiene un solo dólar norteamericano que no es entregado por el gobierno, sino enviado por los exiliados, ya está destruyendo de manera muy modesta el muro que trata de interponer el gobierno entre la diáspora y los que estamos dentro.

El Lapón Libre: En un país donde la insolidaridad, el oportunismo y la calumnia popular —manipulada o no— están la doblar de la esquina. ¿De dónde saca usted fuerzas para hacer esas valientes huelgas de hambre y ese titánico valor para exigirle a un Estado fuerte y poderoso, a la vez que ciego, sordo y bravucón. 

De la necesidad de libertad es de donde saco las fuerzas. Por lo menos en mi caso, ya me cansé de que el gobierno se crea de que esta es su finca o su jardín particular. Yo opté por hacerle la vida difícil al gobierno. Puede ser que me cueste la existencia, pero voy a hacerle la vida lo más difícil posible al gobierno, a sus representantes y a sus represores.

El Lapón Libre: ¿Cómo valora usted las actitudes en su contra mediante difamaciones y ofensas por parte de personas que se supone deban remar con usted en la misma barca de la disidencia por las corrientes traicioneras del castrismo?

El castrismo tiene una característica, y es que sus órganos represivos son eclécticos, recibieron mucha ayuda teórica y práctica de muchos de los servicios de inteligencia en otras parte del mundo, amigos y enemigos, y una de las características principales es que han plantado en el exterior personas supuestamente de extrema derecha para que nunca podamos llegar a una verdadera unidad. Por eso no me sorprende que haya personas que supuestamente deban remar en la nuestra balsa y nunca lo van a hacer; reciben órdenes del alto mando del Ministerio del Interior.

Denise Hernández: Dígame usted señor cuándo podremos entrar a nuestra patria los cubanos que salimos de forma 'ilegal'. Entiendo que usted no me podría ayudar, ya sé que en sus manos no está la respuesta…

El momento está cerca, cálculo que debe haber explosiones sociales aquí en los próximos años. Estas explosiones podrán acentuarse o amortiguarse, depende de cómo actúe el gobierno. Si vamos al marxismo-leninismo, las condiciones objetivas y subjetivas para una revolución ya están dadas en Cuba. O sea, deben existir de un momento a otro explosiones sociales en las que el gobierno, y sobre todo las fuerzas armadas, tengan que tomar la decisión de obedecer las órdenes de los encumbrados o ponerse al lado de su pueblo, junto al cual pasan hambre.

Dora Amador: Guillermo, ¿qué lugar ocupa Cristo en tu vida? Eres de los muy pocos seres humanos que está dispuesto a dar la vida por amor a sus amigos. Ahora dices que si no te permiten ir a recoger el Premio Sajarov volverías a hacer una huelga de hambre. ¿Esa vocación de martirio sería ahora por la dignidad, para que no te la intenten quitar una vez más? Por favor Guillermo, háblanos de tu fe, me refiero a tu fe religiosa. 

Desde muy pequeño, mi abuela paterna, que se llamaba Eusebia, me inculcó el amor a Cristo. Después tuve que simular ser ateo mucho tiempo; sin embargo, tenía mis creencias. Esto fue lo que me salvó en varias partes del mundo. Por ejemplo, en Angola, en medio de una guerra. Pude navegar con suerte, y creo que fue debido a Dios.

Luego de romper con el régimen, paulatinamente, cada día, me fui introduciendo más y más en Cristo. Porque, indiscutiblemente, para llegar a triunfar aquí hay que estar en las antípodas de Fidel Castro. O sea, Fidel y el castrismo lo que nos han enseñado es a odiar a nuestros enemigos, y yo pienso que para llegar a la democracia lo que tenemos que hacer es amar a nuestros enemigos, como decía Cristo.

Lázaro Miranda: Me alegro mucho por este merecido premio, pero me pregunto, ¿qué pasa con Oscar Elías Biscet?

Oscar Elías Biscet está dispuesto a salir de prisión si finalmente son llevados a sus casas los que se niegan a partir de Cuba en esos destierros psicológicos que ha implementado el gobierno cubano. Pienso que Elías Biscet, junto con los otros doce que han decidido quedarse en Cuba, va a contribuir de manera muy significativa a que se reestablezca la unidad de la oposición, algo esencial. 

Noel Chávez (NJCHV): Ante todo mi más profunda felicitación por el premio Sajarov, pero más que todo por su ejemplo y por los logros que con tanto sacrificio personal ha tenido en la lucha por la libertad de Cuba. La 'revolución' ha dado sobradas razones para desilusionar a sus partidarios desde el mismo 1 de enero de 1959 e incluso desde antes. Así, ha ido perdiendo adeptos hasta quedar con un poco de oportunistas y otro de fanáticos. Usted estuvo con la revolución durante años. ¿Cuál o cuáles fueron los hechos que marcaron su ruptura con el proceso, y por qué hechos previos no despertaron su disidencia?

Esto es un proceso. Yo realmente comencé a romper muy temprano, no me daba cuenta que estaba rompiendo con el régimen, pero de manera interna —por cobardía— critiqué los actos de repudio que se hicieron a todos los cubanos que se fueron por la Embajada del Perú y la bahía del Mariel en 1980. O sea, esto a nosotros nos dio la posibilidad de ver que dentro de Cuba había miles y miles de personas que no estaban con el régimen y que estaban dispuestas a irse de su país porque no aceptaban el socialismo. 

Hasta ese momento yo era un adolescente y consideraba que la inmensa mayoría de los cubanos estaba a favor del castrismo. Esto marcó indiscutiblemente una ruptura. Otra ruptura la marcó el hecho de que en ese tiempo yo era militar, fui movilizado hacia La Habana y allí me percaté de las diferencias entre los dirigentes —a los cuales nosotros les custodiábamos las mansiones—, y los que vivían como cubanos de a pie.

También el genocidio que cometían las tropas, sobre todo de lucha antiguerrillera en Angola. Cuando estuvimos, nos percatamos de que estábamos viendo una película rusa donde se criticaba al nazismo, lo único que era con otros uniformes, en este caso el uniforme de camuflaje coreano que usaban las tropas cubanas. Y cuando llegamos a la Unión Soviética, la gran esperanza de que viéramos allí algo positivo se vino abajo por el nivel de drogadicción, prostitución y corrupción que había en la sociedad soviética y el rechazo que se le hacía al socialismo. Estamos hablando del año 1981. 

Roberto Alba Bustamante: Desde Miami, quiero saludarlo por su lucha por la libertad en Cuba. Soy cubano nacido en La Habana en 1989 y me fui muy jovencito, en 1992. Regresé por primera vez el verano pasado y fue una experiencia muy emocionante. ¿Qué puede decir usted sobre la situación de los despidos de los trabajadores? ¿Qué efectos grandes cree usted que tendrán sobre la economía o la sociedad en general? ¿Será el giro hacia el trabajo por cuenta propia algo temporal o permanente?

Creo que los despidos masivos van a tener efectos importantes en la economía y, sobre todo, en la sociedad. En la economía, porque el trabajo por cuenta propia está siendo asesinado antes de nacer. Hemos hablado con varios economistas y ellos nos plantean que mientras los impuestos sobre las ganancias sean del 25 y el 35 %, eso desestimula la pequeña empresa.

Indiscutiblemente, las autoridades pretenden hacer un giro temporal, hasta que campee esta ventisca a la que se están enfrentando y que se va a convertir en toda una tormenta. Es importante el nivel de protesta verbal, en las colas, en los ómnibus, en los carretones, porque aquí en Santa Clara el principal medio de transporte es del siglo XIX, o sea, son carretones tirados por caballos. Ese nivel de protesta está aumentando, y todavía no ha llegado la segunda parte de los despidos, que es de un millón a partir de marzo de 2011, hasta marzo de 2012.

Creo que esto es importante, porque el paternalismo, aquella visión que tenía el cubano de que "bueno, la revolución es represiva, nos tiene pasando hambre, pero bueno, se preocupa por nosotros porque nos da cosas" se está acabando, se está cayendo ese antifaz.

Rafael Rodríguez Núñez: ¿Por qué nuestro pueblo es tan indiferente?

El cubano es indiferente porque está muy frustrado. Desde el punto de vista psicológico, el cubano lo dio todo en la década del sesenta por un supuesto sueño de socialismo, igualitarismo y prosperidad, y ya llevamos cuatro generaciones que están pidiendo a gritos este sueño que nunca se ha cumplido.

Ya el cubano comprendió. Incluso, los que están en las altas esferas gubernamentales comprendieron hace rato que no va a haber la utopía ni va a haber la prosperidad. Entonces se toman distintos rumbos: uno es el escapismo, salir del país; otro es la indiferencia, tratar de no expresar su forma de pensar. Todos estos mecanismos de defensa, incluida la indiferencia, son mecanismos contra el terror, para evitar ser identificados como disidentes al régimen.

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